Noticia:
El ex presidente Ernesto Zedillo, sirviendo de moderador en una mesa del Foro Económico Mundial de Davos, hizo una pregunta personal al actual mandatario Felipe Calderón sobre lo que siente al ser él quien recibe ahora las críticas de la oposición.
Zedillo le recordó a Calderón que cuando fue presidente, Calderón era líder de la oposición. "Le recuerdo que cuando yo era presidente de México, usted era líder de la oposición, ¿qué se siente ahora que usted está al frente?"
En el panel de Davos en el que también participaron Álvaro Uribe, presidente de Colombia, y José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, Calderón respondió que "estar en la oposición es como estar en el cielo, estar en el gobierno es como el infierno". Sin embargo, manifestó sentirse "confortable" con la actual oposición en México.
El presidente Calderón realiza una gira de trabajo en el Foro Económico Mundial de Davos en la que no sólo se ha dedicado a destacar las bondades de México como país para invertir, si no que ha acompañado su preocupación por la crisis con alusiones a la selección nacional y a temas musicales
Comentario:
Punzante y de manera muy inteligente, Zedillo cuestiona a Calderón sobre algo muy real y hasta cierto punto patético: es muy fácil criticar cuando no se está en determinada posición. La perspectiva cambia radicalmente, al estar del otro lado.
Ofrezco mis servicios.
Mostrando entradas con la etiqueta Davos.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Davos.. Mostrar todas las entradas
sábado, 31 de enero de 2009
martes, 27 de enero de 2009
Auguran falta de acuerdos en Davos.
Noticia:
Davos puede ser el sitio perfecto donde se generen compromisos para enfrentar la crisis económica y se pavimente el rumbo del crecimiento mundial, consideran autoridades mexicanas.
Sin embargo, analistas económicos no tienen tantas expectativas, ya que aunque es uno de los foros económicos más trascendentales, a nivel mundial, es difícil que de sus reuniones se construyan consensos para enfrentar un sombrío 2009.
Lo cierto es que bajo el brazo la reunión que congregará a líderes empresariales, sociales, 41 jefes de Estado, 60 ministros de economía y hasta religiosos, desde el próximo miércoles, llega con el lema “Cómo reconstruir el mundo posterior a la crisis” de mayor magnitud desde 1929.
El subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio Meade, dijo que Davos será el foro donde se podrán encontrar garantías y enfoques para salir adelante en temas que agobian al mundo como el crecimiento. “Es muy relevante para el país y el mundo. Seguramente de ahí se derivarán compromisos, información, análisis y estrategias que sean valiosas para todos”, agregó el funcionario.
Para su compañero de equipo, el subsecretario de Hacienda, Alejandro Werner, Davos será un foro de discusión del más alto nivel que dará la oportunidad de explicar a los inversionistas internacionales, empresas y analistas las acciones contracíclicas que ha realizado México.
Además de que desde el punto de vista estructural las discusiones ayudarán para atender la coyuntura internacional. “Es un foro muy interesante para compartir experiencias, lecciones y profundizar en las causas que está viviendo la economía internacional y los mercados financieros”, dijo Werner. Sin embargo, el ángulo académico no considera a Davos como el eje para resolver la actual problemática financiera.
Para José Luis de la Cruz, académico del Tecnológico de Monterrey, en Davos se observará que el sistema financiero tendrá más preponderancia, a pesar de que los mayores fraudes fueron en ese sector.
“Lo que el foro busca impulsar es un libre mercado, y pareciera ser que lo que ahorita se requiere es comenzar a regular algunas acciones de agentes e instituciones”. Añadió que se necesita mayor regulación en esquemas como los derivados financieros, pero difícilmente saldrá de Davos, ya que su razón de ser va en sentido contrario.
El economista del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Raúl Feliz, es contundente: “Davos es un foro importante, ahora será más todavía, pero yo no tengo expectativas de que se generen consensos para enfrentar la crisis”.
Agregó que el debate de la crisis está en marcha en todo el mundo, pero el problema son las cuestiones políticas para tomar decisiones.
“Es un problema de aplicar en cada país las políticas que son necesarias”, dijo Feliz.
Bruno Ferrari, director general de Proméxico, consideró que en Davos se verá “algo de luz” para que los planes de negocios. Añadió que México tendrá una alta expectación, ya que al presidente Felipe Calderón se le ubica como uno de los líderes más fuertes de América Latina. “Nosotros hemos visto que hay una gran expectativa por la presencia del presidente Felipe Calderón, ya que se le ve como un líder latinoamericano muy importante”.
Así que las llaves están sobre la mesa y corresponderá a los actores económicos encontrar la cerradura para abrir la puerta que lleve hacia el camino de la reconstrucción del crecimiento económico mundial y la estabilidad del sistema financiero.
Este año, el Foro Económico de Davos no tendrá el lujo y esplendor de otras reuniones.
Según el diario El País, la crisis ha reducido el número y la calidad de las fiestas y reuniones sociales paralelas al Foro, tradicionalmente a cargo de las empresas más poderosas del mundo, porque las circunstancias económicas actuales no dan para celebraciones.
El diario español destacó en su portal de internet que puede que la crisis modifique el entorno lujoso de Davos, pero el costo de inscripción en el Foro sigue igual, es decir, sólo accesible a un presupuesto abultado.
Comentario:
Yo lo plantearía así: en Davos se van a poner de acuerdo para reconstruir el mundo, pero para que todo siga igual. Los ricos se hagan más ricos y los pobres más pobres. Y aleluya, aleluya.
Davos puede ser el sitio perfecto donde se generen compromisos para enfrentar la crisis económica y se pavimente el rumbo del crecimiento mundial, consideran autoridades mexicanas.
Sin embargo, analistas económicos no tienen tantas expectativas, ya que aunque es uno de los foros económicos más trascendentales, a nivel mundial, es difícil que de sus reuniones se construyan consensos para enfrentar un sombrío 2009.
Lo cierto es que bajo el brazo la reunión que congregará a líderes empresariales, sociales, 41 jefes de Estado, 60 ministros de economía y hasta religiosos, desde el próximo miércoles, llega con el lema “Cómo reconstruir el mundo posterior a la crisis” de mayor magnitud desde 1929.
El subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), José Antonio Meade, dijo que Davos será el foro donde se podrán encontrar garantías y enfoques para salir adelante en temas que agobian al mundo como el crecimiento. “Es muy relevante para el país y el mundo. Seguramente de ahí se derivarán compromisos, información, análisis y estrategias que sean valiosas para todos”, agregó el funcionario.
Para su compañero de equipo, el subsecretario de Hacienda, Alejandro Werner, Davos será un foro de discusión del más alto nivel que dará la oportunidad de explicar a los inversionistas internacionales, empresas y analistas las acciones contracíclicas que ha realizado México.
Además de que desde el punto de vista estructural las discusiones ayudarán para atender la coyuntura internacional. “Es un foro muy interesante para compartir experiencias, lecciones y profundizar en las causas que está viviendo la economía internacional y los mercados financieros”, dijo Werner. Sin embargo, el ángulo académico no considera a Davos como el eje para resolver la actual problemática financiera.
Para José Luis de la Cruz, académico del Tecnológico de Monterrey, en Davos se observará que el sistema financiero tendrá más preponderancia, a pesar de que los mayores fraudes fueron en ese sector.
“Lo que el foro busca impulsar es un libre mercado, y pareciera ser que lo que ahorita se requiere es comenzar a regular algunas acciones de agentes e instituciones”. Añadió que se necesita mayor regulación en esquemas como los derivados financieros, pero difícilmente saldrá de Davos, ya que su razón de ser va en sentido contrario.
El economista del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Raúl Feliz, es contundente: “Davos es un foro importante, ahora será más todavía, pero yo no tengo expectativas de que se generen consensos para enfrentar la crisis”.
Agregó que el debate de la crisis está en marcha en todo el mundo, pero el problema son las cuestiones políticas para tomar decisiones.
“Es un problema de aplicar en cada país las políticas que son necesarias”, dijo Feliz.
Bruno Ferrari, director general de Proméxico, consideró que en Davos se verá “algo de luz” para que los planes de negocios. Añadió que México tendrá una alta expectación, ya que al presidente Felipe Calderón se le ubica como uno de los líderes más fuertes de América Latina. “Nosotros hemos visto que hay una gran expectativa por la presencia del presidente Felipe Calderón, ya que se le ve como un líder latinoamericano muy importante”.
Así que las llaves están sobre la mesa y corresponderá a los actores económicos encontrar la cerradura para abrir la puerta que lleve hacia el camino de la reconstrucción del crecimiento económico mundial y la estabilidad del sistema financiero.
Este año, el Foro Económico de Davos no tendrá el lujo y esplendor de otras reuniones.
Según el diario El País, la crisis ha reducido el número y la calidad de las fiestas y reuniones sociales paralelas al Foro, tradicionalmente a cargo de las empresas más poderosas del mundo, porque las circunstancias económicas actuales no dan para celebraciones.
El diario español destacó en su portal de internet que puede que la crisis modifique el entorno lujoso de Davos, pero el costo de inscripción en el Foro sigue igual, es decir, sólo accesible a un presupuesto abultado.
Comentario:
Yo lo plantearía así: en Davos se van a poner de acuerdo para reconstruir el mundo, pero para que todo siga igual. Los ricos se hagan más ricos y los pobres más pobres. Y aleluya, aleluya.
Etiquetas:
Davos.
lunes, 26 de enero de 2009
Davos adopta un código de austeridad.
Noticia:
Los nostálgicos echarán de menos el esplendor de otras épocas cuando el miércoles comience el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza). Con más de 2.500 participantes procedentes de 96 países, ésta es la edición más grande de la reunión que el ingeniero mecánico y académico Klaus Schawb convocó por primera vez en 1971. La crisis, sin embargo, ha reducido el número y la calidad de las fiestas y reuniones sociales paralelas al Foro, tradicionalmente a cargo de las empresas más poderosas del mundo.
Las circunstancias no están para celebraciones. La sobriedad y el mea culpa aquejan a Davos, según el periódico británico Financial Times (FT). El Foro ha sido una tribuna para la defensa del libre mercado, el sistema capitalista y la globalización, un trébol de principios caídos en desgracia junto con sus principales defensores. Entre ellos, Lehman Brothers, el banco de inversión estadounidense que quebró en septiembre de 2008. FT apunta que esta entidad financiera acostumbraba enviar una "comitiva formidable" a Davos. El periódico afirma que también se echará de menos la opulenta reunión que John Thai preveía ofrecer hasta que, en otro episodio sangriento de la crisis, Merrill Lynch decidió prescindir de los servicios que éste ejecutivo prestaba como presidente del banco. Vikram Pandit, de Citigroup, y Howard Stringer, de Sony, son otras ausencias significativas. E inimaginables tan sólo un año atrás.
Primer síntoma de cambio
Puede que la crisis modifique el entorno lujoso de Davos, ciudad célebre por sus exclusivos hoteles y estaciones de esquí, pero el costo de la inscripción en el Foro sigue siendo el mismo. Es decir, sólo accesible a un presupuesto abultado. La posibilidad de codearse con los líderes políticos, sociales y corporativos del mundo está reservada a los que pueden pagar una cuota anual de 28.228 euros. La inscripción supone un desembolso adicional de 13.287 euros, matrícula que da derecho a asistir a las cinco jornadas que dura la conferencia, que este año inaugurará Vladimir Putin, Primer Ministro de Rusia. Otros 40 jefes de Estado han confirmado su participación.
El Foro refleja tanto el actual pesimismo de los ejecutivos, que regularmente se apropiaban de la cumbre de Davos, como los vientos favorables a la intervención del Estado en la regulación económica. Schawb ha interpretado que la extraordinaria acreditación de funcionarios y burócratas es un síntoma de que "este Foro será el lugar para que los actores clave puedan discutir esta crisis sin precedentes y, al mismo tiempo, el tipo de mundo que queremos que emerja cuando ésta termine... Vivimos una etapa de renacimiento, una llamada para transformar nuestras instituciones, nuestros sistemas y, sobre todo, nuestra manera de pensar". Un giro de austeridad es el primer síntoma de cambio en el viejo Davos.
Comentario:
Pues nada más sería el colmo del cinismo que los miembros a esta reunión, se dieran la gran fiesta.
Los nostálgicos echarán de menos el esplendor de otras épocas cuando el miércoles comience el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza). Con más de 2.500 participantes procedentes de 96 países, ésta es la edición más grande de la reunión que el ingeniero mecánico y académico Klaus Schawb convocó por primera vez en 1971. La crisis, sin embargo, ha reducido el número y la calidad de las fiestas y reuniones sociales paralelas al Foro, tradicionalmente a cargo de las empresas más poderosas del mundo.
Las circunstancias no están para celebraciones. La sobriedad y el mea culpa aquejan a Davos, según el periódico británico Financial Times (FT). El Foro ha sido una tribuna para la defensa del libre mercado, el sistema capitalista y la globalización, un trébol de principios caídos en desgracia junto con sus principales defensores. Entre ellos, Lehman Brothers, el banco de inversión estadounidense que quebró en septiembre de 2008. FT apunta que esta entidad financiera acostumbraba enviar una "comitiva formidable" a Davos. El periódico afirma que también se echará de menos la opulenta reunión que John Thai preveía ofrecer hasta que, en otro episodio sangriento de la crisis, Merrill Lynch decidió prescindir de los servicios que éste ejecutivo prestaba como presidente del banco. Vikram Pandit, de Citigroup, y Howard Stringer, de Sony, son otras ausencias significativas. E inimaginables tan sólo un año atrás.
Primer síntoma de cambio
Puede que la crisis modifique el entorno lujoso de Davos, ciudad célebre por sus exclusivos hoteles y estaciones de esquí, pero el costo de la inscripción en el Foro sigue siendo el mismo. Es decir, sólo accesible a un presupuesto abultado. La posibilidad de codearse con los líderes políticos, sociales y corporativos del mundo está reservada a los que pueden pagar una cuota anual de 28.228 euros. La inscripción supone un desembolso adicional de 13.287 euros, matrícula que da derecho a asistir a las cinco jornadas que dura la conferencia, que este año inaugurará Vladimir Putin, Primer Ministro de Rusia. Otros 40 jefes de Estado han confirmado su participación.
El Foro refleja tanto el actual pesimismo de los ejecutivos, que regularmente se apropiaban de la cumbre de Davos, como los vientos favorables a la intervención del Estado en la regulación económica. Schawb ha interpretado que la extraordinaria acreditación de funcionarios y burócratas es un síntoma de que "este Foro será el lugar para que los actores clave puedan discutir esta crisis sin precedentes y, al mismo tiempo, el tipo de mundo que queremos que emerja cuando ésta termine... Vivimos una etapa de renacimiento, una llamada para transformar nuestras instituciones, nuestros sistemas y, sobre todo, nuestra manera de pensar". Un giro de austeridad es el primer síntoma de cambio en el viejo Davos.
Comentario:
Pues nada más sería el colmo del cinismo que los miembros a esta reunión, se dieran la gran fiesta.
Etiquetas:
Davos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




