Noticia:
El senador Santiago Creel Miranda aseguró que su interés en buscar la Presidencia de la República es para construir al interior del PAN un proyecto que “reordene los intereses creados en la política y en la economía” nacional.
“Sí voy a competir por la candidatura presidencial”.
Creel Mirada, primer panista que hace públicas sus aspiraciones presidenciales, dijo que esos intereses han impedido el desarrollo del país por décadas.
Sin delinear aún su proyecto de campaña, el senador de la República, expresó que una de sus prioridades es continuar con el esfuerzo que está realizando el presidente Felipe Calderón Hinojosa de concretar los cambios que el país necesita. “Como por ejemplo con la Reforma política, hay que impulsarla”.
Esta es la segunda ocasión que el panista busca la nominación presidencial por su partido. En 2005, renunció como encargado de la política interna para contender en el proceso interno del PAN para elegir su candidato. En las elecciones internas fue derrotado por el entonces secretario de Energía, Felipe Calderón.
En 2008, durante la discusión de la reforma energética en el Senado, Creel fue “borrado” de las pantallas de televisión por apoyar las reformas electorales que impiden la compra de publicidad a los partidos políticos.
El senador hizo pública su intención de competir en la sucesión presidencial de 2012 durante una entrevista radiofónica con la periodista Carmen Aristegui.
Se pronunció en favor de la alianzas de gobierno que tengan objetivos concretos y un programa definido. Mencionó que él no compite con el secretario de Educación, Alonso Lujambio, a quien también se le considera como candidato presidencial. “Yo no compito con nadie, lo que yo quiero es ver un partido vigoroso que regrese a sus orígenes, a su identidad, que no haga estas alianzas inconfesables, alianzas con Elba Esther, alianzas que no podamos después sostener, ni ideológica, ni programáticamente, pero por eso también pienso que hay alianzas que sí podemos sostener, como es el caso de Gabino Cué (en Oaxaca), o de Xóchitl Gálvez (en Hidalgo)”.
El presidente nacional del PAN, César Nava, informó que podrían ser hasta seis los candidatos que se inscriban en el proceso de selección interna de su partido a finales del próximo año para la contienda de 2012.
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sábado, 23 de enero de 2010
lunes, 9 de febrero de 2009
Buscan partidos a Eufrosina.
Noticia:
A Eufrosina Cruz Mendoza la tentación le llegó envuelta con frases seductoras: “Es tiempo de las mujeres”, le dijeron unos. “Coincidimos con tus ideales”, le expresaron otros. “Queremos hablar contigo”, la invitaron todos.
“¿Te imaginas? Primero el Partido de la Revolución Democrática (PRD), después Convergencia (PC) y al último, Acción Nacional (PAN), me abrieron la posibilidad de contender por una diputación. ¿No suena incongruente de parte de ellos?”, preguntó.
Más delgada “por tanto estrés y exceso de trabajo”, esta mujer indígena, a quien en noviembre de 2007 “los caciques” le impidieron contender por la alcaldía de su natal Santa María Quiegolani, les dijo “¡no!”, sin reproches a los tres partidos.
“Estoy convencida que el Congreso es un valioso espacio, pero creo que antes de aceptar cualquier candidatura, primero debe haber más Eufrosinas y que los partidos salden su deuda con las mujeres indígenas”, explicó.
Cruz Mendoza, quien el 1 de enero cumplió 29 años, abundó que “antes de participar en una contienda federal, primero quiero ver a una mujer votando y ser votada”.
“¿Pido mucho?”, preguntó. “¡Yo creo que no!”, se respondió.
Mientras levanta el índice de la mano derecha y después cierra el puño con fuerza, Eufrosina Cruz reveló que tras las invitaciones de los dirigentes de los tres partidos, pensó en los días pesarosos que siguieron luego de noviembre de 2007.
“Pensé que cómo era posible el cambio de actitud de esos líderes, si antes, yo había ido a verlos con copias de gruesos expedientes para pedirles el apoyo: vamos a valorar tu caso, vamos a revisarlo, me dijeron todos y nada pasó”, recordó.
Soslayan discriminación
Ha pasado poco más de un año desde que Eufrosina reavivó el debate por el derecho de las mujeres indígenas de Oaxaca y, desde entonces, lamentó, “ninguna autoridad ha ido al pueblo para crear los mecanismos que eviten la discriminación”.
Oaxaca, recordó, tiene 570 municipios. De ellos, 418 se rigen por el sistema de usos y costumbres para elegir a sus autoridades, que excluye a las mujeres. “Si no votamos en las elecciones municipales, ¿para qué nos buscan ahora?”, cuestionó la dirigente indígena.
Cruz Mendoza admitió que “hace poco reformaron la Constitución local, para darle el derecho a las mujeres de votar y ser votadas”. Sin embargo, aseguró, “esa reforma no es suficiente. Falta ver la realidad en las elecciones locales de 2010”.
Ahí, en ese horizonte, parece que está sembrada la ilusión de Eufrosina, quien a un año de su lucha, creó en junio de 2008, con otras mujeres de su comunidad enclavada en la sierra sur de Oaxaca, la asociación civil Quiego, diminutivo de Quiegolani, expresión zapoteca que significa piedra antigua, pero también es el acrónimo de “Queremos Unir Integrando por la Unidad y Género a Oaxaca” (Quiego, AC).
La han acusado de loca
Antes de la creación de ese organismo, Eufrosina dijo que pasó noches en vela “pensando si en realidad era una loca o estúpida que trastocaba el sistema de usos y costumbres, como me decían en el pueblo”.
Rememoró que el día que las mujeres de Quiegolani recibieron la visita de varios legisladores federales, el 11 de abril, “los caciques me aventaron frente al palacio a puras viejitas con carteles de cabeza, donde me decían: Fuera loca y estúpida”.
A la distancia de aquellos días aciagos, donde a los jóvenes que la apoyaban les decían “homosexuales” y presumían que “yo andaba buscando un balazo en el trasero”, recordó que “las viejitas traían los carteles de cabeza porque no saben leer”.
Al frente de Quiego, AC, Cruz Mendoza consiguió apenas la semana pasada más de 2 millones de pesos para seis proyectos productivos, acciones de vivienda y talleres sobre los derechos de las mujeres.
“Si estoy loca, entonces quiero que esta locura sea contagiosa”, manifestó divertida.
Eufrosina, quien de niña abandonó Quiegolani para rebelarse al sino de las mujeres indígenas, de ser sumisa, casarse y tener muchos hijos al lado de un hombre embriagado, confesó que, “aunque desempleada, ahora viajo y conozco más”.
La mujer renunció a su empleo al Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos de Oaxaca (Cecyte), “porque algunos medios andaban diciendo que era aviadora y amante del director”. Sin embargo, ahora dicta conferencias en el país y en el extranjero.
En España, su primer viaje internacional, participó al lado de mujeres líderes del mundo. “Fue una experiencia llena de contradicciones. Allá, los grandes manjares en vajillas relucientes, pero prefiero el fogón de mi mamá y frijoles en mi plato de barro”.
De regreso, organizó el foro “El derecho de la mujer a la libertad”, en San José Quianitas, un pueblo perdido en las montañas de la sierra sur. “Ahí, los hombres me dijeron: Eufrosina, gracias por ayudar a nuestras mujeres”.
“Ese es el reto de ahora, ayudar a las mujeres a que conozcan sus derechos, por eso digo que no es tiempo de las candidaturas, que es tiempo de seguir levantando la voz y trabajar para que en las elecciones de 2010 veamos los resultados de esta lucha”.
“Mi sueño, sintetizó, es ver que algún día una mujer indígena sea electa y porte con dignidad el bastón de mando de su pueblo, que significa alegría, libertad y por qué no, también poder”.
Comentario:
¿Los partidos buscando a personajes con arrastre? Pero, ¿cómo se comportarán cuando ya tengan el poder?
A Eufrosina Cruz Mendoza la tentación le llegó envuelta con frases seductoras: “Es tiempo de las mujeres”, le dijeron unos. “Coincidimos con tus ideales”, le expresaron otros. “Queremos hablar contigo”, la invitaron todos.
“¿Te imaginas? Primero el Partido de la Revolución Democrática (PRD), después Convergencia (PC) y al último, Acción Nacional (PAN), me abrieron la posibilidad de contender por una diputación. ¿No suena incongruente de parte de ellos?”, preguntó.
Más delgada “por tanto estrés y exceso de trabajo”, esta mujer indígena, a quien en noviembre de 2007 “los caciques” le impidieron contender por la alcaldía de su natal Santa María Quiegolani, les dijo “¡no!”, sin reproches a los tres partidos.
“Estoy convencida que el Congreso es un valioso espacio, pero creo que antes de aceptar cualquier candidatura, primero debe haber más Eufrosinas y que los partidos salden su deuda con las mujeres indígenas”, explicó.
Cruz Mendoza, quien el 1 de enero cumplió 29 años, abundó que “antes de participar en una contienda federal, primero quiero ver a una mujer votando y ser votada”.
“¿Pido mucho?”, preguntó. “¡Yo creo que no!”, se respondió.
Mientras levanta el índice de la mano derecha y después cierra el puño con fuerza, Eufrosina Cruz reveló que tras las invitaciones de los dirigentes de los tres partidos, pensó en los días pesarosos que siguieron luego de noviembre de 2007.
“Pensé que cómo era posible el cambio de actitud de esos líderes, si antes, yo había ido a verlos con copias de gruesos expedientes para pedirles el apoyo: vamos a valorar tu caso, vamos a revisarlo, me dijeron todos y nada pasó”, recordó.
Soslayan discriminación
Ha pasado poco más de un año desde que Eufrosina reavivó el debate por el derecho de las mujeres indígenas de Oaxaca y, desde entonces, lamentó, “ninguna autoridad ha ido al pueblo para crear los mecanismos que eviten la discriminación”.
Oaxaca, recordó, tiene 570 municipios. De ellos, 418 se rigen por el sistema de usos y costumbres para elegir a sus autoridades, que excluye a las mujeres. “Si no votamos en las elecciones municipales, ¿para qué nos buscan ahora?”, cuestionó la dirigente indígena.
Cruz Mendoza admitió que “hace poco reformaron la Constitución local, para darle el derecho a las mujeres de votar y ser votadas”. Sin embargo, aseguró, “esa reforma no es suficiente. Falta ver la realidad en las elecciones locales de 2010”.
Ahí, en ese horizonte, parece que está sembrada la ilusión de Eufrosina, quien a un año de su lucha, creó en junio de 2008, con otras mujeres de su comunidad enclavada en la sierra sur de Oaxaca, la asociación civil Quiego, diminutivo de Quiegolani, expresión zapoteca que significa piedra antigua, pero también es el acrónimo de “Queremos Unir Integrando por la Unidad y Género a Oaxaca” (Quiego, AC).
La han acusado de loca
Antes de la creación de ese organismo, Eufrosina dijo que pasó noches en vela “pensando si en realidad era una loca o estúpida que trastocaba el sistema de usos y costumbres, como me decían en el pueblo”.
Rememoró que el día que las mujeres de Quiegolani recibieron la visita de varios legisladores federales, el 11 de abril, “los caciques me aventaron frente al palacio a puras viejitas con carteles de cabeza, donde me decían: Fuera loca y estúpida”.
A la distancia de aquellos días aciagos, donde a los jóvenes que la apoyaban les decían “homosexuales” y presumían que “yo andaba buscando un balazo en el trasero”, recordó que “las viejitas traían los carteles de cabeza porque no saben leer”.
Al frente de Quiego, AC, Cruz Mendoza consiguió apenas la semana pasada más de 2 millones de pesos para seis proyectos productivos, acciones de vivienda y talleres sobre los derechos de las mujeres.
“Si estoy loca, entonces quiero que esta locura sea contagiosa”, manifestó divertida.
Eufrosina, quien de niña abandonó Quiegolani para rebelarse al sino de las mujeres indígenas, de ser sumisa, casarse y tener muchos hijos al lado de un hombre embriagado, confesó que, “aunque desempleada, ahora viajo y conozco más”.
La mujer renunció a su empleo al Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos de Oaxaca (Cecyte), “porque algunos medios andaban diciendo que era aviadora y amante del director”. Sin embargo, ahora dicta conferencias en el país y en el extranjero.
En España, su primer viaje internacional, participó al lado de mujeres líderes del mundo. “Fue una experiencia llena de contradicciones. Allá, los grandes manjares en vajillas relucientes, pero prefiero el fogón de mi mamá y frijoles en mi plato de barro”.
De regreso, organizó el foro “El derecho de la mujer a la libertad”, en San José Quianitas, un pueblo perdido en las montañas de la sierra sur. “Ahí, los hombres me dijeron: Eufrosina, gracias por ayudar a nuestras mujeres”.
“Ese es el reto de ahora, ayudar a las mujeres a que conozcan sus derechos, por eso digo que no es tiempo de las candidaturas, que es tiempo de seguir levantando la voz y trabajar para que en las elecciones de 2010 veamos los resultados de esta lucha”.
“Mi sueño, sintetizó, es ver que algún día una mujer indígena sea electa y porte con dignidad el bastón de mando de su pueblo, que significa alegría, libertad y por qué no, también poder”.
Comentario:
¿Los partidos buscando a personajes con arrastre? Pero, ¿cómo se comportarán cuando ya tengan el poder?
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