Noticia:
Dos de los tres sicarios acusados de los ataques con granadas la noche del 15 de septiembre en el centro de Morelia, Michoacán, revelaron la forma en que llegaron hasta el lugar y cómo huyeron del sitio frente a más de 500 policías.
Juan Carlos Castro confesó que el atentado calificado de “terrorista” por las autoridades y que dejó ocho muertos, no fue dirigido contra alguien en especial, sino que se buscó amedrentar y provocar al gobierno.
Admitió que lanzó la granada hacia la gente porque sentía desesperación por deshacerse de ella; “me sentí apanicado”. Julio César Mondragón, cómplice de Castro, aceptó que el explosivo le fue entregado una hora antes de detonarlo y siempre lo tuvo en su pantalón; los testimonios videograbados los difundió la PGR y revelan parte del móvil de la acometida.
Reportes de los detenidos usados por Los Zetas para lanzar las granadas y que ahora están arraigados, indican que residían en Lázaro Cárdenas.
Comentario:
Merecen recibir un castigo ejemplar.
Ofrezco mis servicios.
lunes, 29 de septiembre de 2008
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