Entrevista:
El País de España.
Es el hombre más influyente en el entorno del presidente brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, y uno de los artífices del definitivo despegue brasileño en política exterior. De paso por Madrid, invitado por la Fundación Marcelino Botín, Marco Aurelio García insiste en que el liderazgo quiere ser integrador y apunta soluciones para la explosiva situación en la frontera entre Venezuela y Colombia.
Pregunta. ¿Brasil está preparado para asumir el lado oscuro (críticas, mala imagen) de ser un líder mundial?
Respuesta. Tratamos de no asumir esa idea de Brasil como potencia por una cuestión de lo que deben ser las relaciones en nuestra región. Hemos hecho todos los esfuerzos necesarios para que se diluya esa imagen de potencia, aunque eso nos ha creado problemas internos como cuando no reaccionamos a ciertas actitudes belicosas de Bolivia en relación al gas, o cuando hemos firmado recientemente un acuerdo con Paraguay sobre electricidad.
P. El liderazgo no sólo es como se ve uno, sino como le ven los demás. Y la percepción es que Brasil es una potencia que empieza a actuar como tal.
R. Brasil ha ganado mucha visibilidad, sin duda, por la personalidad de Lula, y por su diplomacia, pero esencialmente es porque hemos dejado de ser el país del futuro y nos hemos enfrentado a los retos que tenemos delante, especialmente el de la desigualdad. Es muy importante que en Brasil los gobernantes no se emborrachen con los éxitos, porque el país ha estado siempre subiendo y bajando y eso ha sido siempre un desastre total. Finalmente han comenzado a cambiar las cosas, y eso se percibe.
P. Y por si estuviera poco en la primera línea internacional Brasil va a ocupar un lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU en un momento crucial de éste, sobre todo con el asunto de Irán y la energía atómica.
R. Nuestra posición en ese asunto es insistir en que la energía nuclear iraní debe servir para fines pacíficos y debe existir un control del Organismo Internacional para la Energía Atómica. Pero sobre todo hay que rebajar la tensión. Obama nos ha dicho que le parece importante que conversemos con Irán. A lo mejor los iraníes escucharán de nosotros cosas que de otros no escuchan.
P. ¿Presta más atención Obama que el ex presidente Bush a Latinoamérica?
R. Los movimientos de la diplomacia de Obama son todavía contradictorios. Por ejemplo, respecto a Cuba y Honduras. En cuanto a lo que ha pasado con Colombia y las bases [cedidas al uso de EE UU], no nos parece correcto. Nosotros no podemos impedir que Colombia tome sus decisiones, pero hacen falta garantías de que no se producirá un desequilibrio en la región.
P. Y sin embargo, hasta ahora, se consideraba que ese desequilibrio venía más del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
R. Siempre hemos apostado por las soluciones dialogadas. Por ejemplo, sería muy interesante que Venezuela y Colombia acordaran un sistema de vigilancia conjunta de su frontera común. Y yo no excluiría un pacto de no agresión.
P. ¿Y qué papel juega Brasil?
R. Para el monitoreo conjunto, ayudaríamos con medios técnicos, como aviones de vigilancia.
Ofrezco mis servicios.
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miércoles, 4 de noviembre de 2009
viernes, 31 de julio de 2009
Chávez revisa acuerdo petrolero con Colombia.
Noticia:
El embajador venezolano en Bogotá, Gustavo Márquez, negó ayer que el gobierno colombiano haya informado a las autoridades de Venezuela con antelación sobre los lanzacohetes que fueron incautados a las FARC, mientras que Caracas anunció que revisa acuerdo petrolero con Colombia.
Márquez desestimó la declaración del gobierno colombiano del miércoles, en cuanto a que Venezuela fue notificada desde junio sobre los lanzacohetes adquiridos por las autoridades venezolanas y que terminaron en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y dijo que “nunca fui llamado”´ sobre el caso. Un comunicado de la cancillería respondió a los comentarios que realizó el gobierno del presidente Álvaro Uribe sobre el caso y advirtió que “cada agresión del gobierno colombiano será respondida con medidas firmes”.
El presidente Hugo Chávez decidió “congelar” la relación con Colombia y retirar al embajador y el resto del personal diplomático venezolano destacado en Bogotá en protesta por las denuncias de que los lanzacohetes AT-4, de factura sueca, adquiridos por Venezuela, fueron entregados a las FARC.
De hecho, el ministro venezolano de Energía, Rafael Ramírez, dijo que la administración está “revisando” el convenio de suministro de combustible a zonas fronterizas de Colombia. “Hasta ahora se mantiene el convenio de suministro de combustible a Colombia, pero se revisan todos los acuerdos, en espera de cualquier instrucción presidencial”, explicó.
Chávez metió este martes en el congelador las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia, en respuesta a las acusaciones, a su juicio “irresponsables” y malintencionadas, de Bogotá de que dotó de armas a las FARC.
Mientras tanto, el gobierno sueco insistió ayer en exigir explicaciones al gobierno de Chávez sobre el por qué las armas que le vendió terminaron en manos de la guerrilla colombiana.
El Ministerio de Comercio ha pedido explicaciones a la embajada venezolana en Estocolmo, pero todavía no ha recibido ninguna respuesta, agregan.
La prensa, en la mira
En otro orden, la prensa venezolana difundió ayer un proyecto de ley sobre “delitos mediáticos” que será presentado en el Congreso venezolano y castigará con hasta cuatro años de cárcel la divulgación de informaciones “falsas” o “manipuladas” que provoquen “angustia, zozobra y pánico” en la población.
El proyecto de ley será presentado al pleno de la Asamblea Nacional (Congreso) por la fiscal general venezolana, Luisa Ortega Díaz, y será discutido “con urgencia”.
Sobre este proyecto de ley, el director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, advirtió, en declaraciones a una emisora colombiana, que el gobierno de Chávez tiene “toda una estrategia para ir limitando y reduciendo los espacios para la libertad de expresión en Venezuela”.
Por su parte, el vicepresidente de Globovisión, Carlos Zuloaga, aseguró que Chávez ya tomó la decisión de cerrar esta cadena de televisión, pero antes trata de “minimizar el costo político”.
Tras la salida del aire de RCTV, en 2007, Globovisión es el único canal de oposición que continúa en la señal abierta.
El embajador venezolano en Bogotá, Gustavo Márquez, negó ayer que el gobierno colombiano haya informado a las autoridades de Venezuela con antelación sobre los lanzacohetes que fueron incautados a las FARC, mientras que Caracas anunció que revisa acuerdo petrolero con Colombia.
Márquez desestimó la declaración del gobierno colombiano del miércoles, en cuanto a que Venezuela fue notificada desde junio sobre los lanzacohetes adquiridos por las autoridades venezolanas y que terminaron en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y dijo que “nunca fui llamado”´ sobre el caso. Un comunicado de la cancillería respondió a los comentarios que realizó el gobierno del presidente Álvaro Uribe sobre el caso y advirtió que “cada agresión del gobierno colombiano será respondida con medidas firmes”.
El presidente Hugo Chávez decidió “congelar” la relación con Colombia y retirar al embajador y el resto del personal diplomático venezolano destacado en Bogotá en protesta por las denuncias de que los lanzacohetes AT-4, de factura sueca, adquiridos por Venezuela, fueron entregados a las FARC.
De hecho, el ministro venezolano de Energía, Rafael Ramírez, dijo que la administración está “revisando” el convenio de suministro de combustible a zonas fronterizas de Colombia. “Hasta ahora se mantiene el convenio de suministro de combustible a Colombia, pero se revisan todos los acuerdos, en espera de cualquier instrucción presidencial”, explicó.
Chávez metió este martes en el congelador las relaciones diplomáticas y comerciales con Colombia, en respuesta a las acusaciones, a su juicio “irresponsables” y malintencionadas, de Bogotá de que dotó de armas a las FARC.
Mientras tanto, el gobierno sueco insistió ayer en exigir explicaciones al gobierno de Chávez sobre el por qué las armas que le vendió terminaron en manos de la guerrilla colombiana.
El Ministerio de Comercio ha pedido explicaciones a la embajada venezolana en Estocolmo, pero todavía no ha recibido ninguna respuesta, agregan.
La prensa, en la mira
En otro orden, la prensa venezolana difundió ayer un proyecto de ley sobre “delitos mediáticos” que será presentado en el Congreso venezolano y castigará con hasta cuatro años de cárcel la divulgación de informaciones “falsas” o “manipuladas” que provoquen “angustia, zozobra y pánico” en la población.
El proyecto de ley será presentado al pleno de la Asamblea Nacional (Congreso) por la fiscal general venezolana, Luisa Ortega Díaz, y será discutido “con urgencia”.
Sobre este proyecto de ley, el director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, advirtió, en declaraciones a una emisora colombiana, que el gobierno de Chávez tiene “toda una estrategia para ir limitando y reduciendo los espacios para la libertad de expresión en Venezuela”.
Por su parte, el vicepresidente de Globovisión, Carlos Zuloaga, aseguró que Chávez ya tomó la decisión de cerrar esta cadena de televisión, pero antes trata de “minimizar el costo político”.
Tras la salida del aire de RCTV, en 2007, Globovisión es el único canal de oposición que continúa en la señal abierta.
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Venezuela-Colombia.
miércoles, 29 de julio de 2009
Venezuela retira a su embajador en Colombia.
Noticia:
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha ordenado la retirada de su embajador en Bogotá, Gustavo Márquez, como reacción a las acusaciones colombianas que vinculan Caracas con un arsenal incautado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). "Uribe prendió otra vez el ventilador (...) Ya basta, se acabó, no vamos a tolerar esto" y desde ahora "congelamos las relaciones", subrayó el gobernante venezolano.
El pasado lunes, el vicepresidente colombiano, Francisco Santos, desveló que su Gobierno se incautó hace un año de un importante arsenal de armas en poder de las FARC que originalmente fue comprado por Venezuela a Suecia, algo que calificó de "gravedad inmensa" porque el material decomisado incluía potentes antitanques y lanzacohetes. La revelación se produjo un día después de que Uribe pidiera a la comunidad internacional -sin citar a ningún país en concreto- que no venda armamento a las guerrillas, como reacción a un informe de la revista local Semana que desveló el hallazgo del arsenal. Según esta publicación, a finales de 2008 el Ejército encontró en el campamento de un guerrillero varios lanzacohetes AT-4 de fabricación sueca adquiridos por Venezuela, lo cual fue puesto en conocimiento de las autoridades de ambas naciones.
Este martes, el Gobierno de Suecia confirmó a medios de comunicación colombianos que los lanzacohetes incautados corresponden, efectivamente, a un lote comprado por Venezuela a finales de la década de los 80. El ministro sueco de Comercio, Jens Ericsson, admitió además que su país ha pedido a Caracas explicaciones sobre cómo esas armas pudieron caer en manos de la guerrilla colombiana, a lo que de momento no ha recibido respuesta.
Tensas relaciones
La confirmación del Gobierno sueco ha empeorado aún más las relaciones entre los ejecutivos de Chávez y Uribe, ya de por sí bastante tensas. El canciller venezolano, Nicolás Maduro, ha declarado que su país responderá "cuando sea el momento oportuno a esta nueva mentira". Según Maduro, Colombia trata con esas acusaciones de "escurrir el bulto" y de culpar a los vecinos de su conflicto armado interno.
La crisis bilateral se produce a menos de seis meses de la plena restitución de las relaciones diplomáticas, suspendidas por Caracas en marzo de 2008 en rechazo al ataque militar por parte de Colombia a un campamento de las FARC en Ecuador. Ese acontecimiento, que incluyó el movimiento de tropas venezolanas a la frontera, agravó la tensión bilateral en noviembre de 2007 después de que Uribe decidiera, unilateralmente, poner fin a la labor mediadora de Chávez y de la senadora colombiana Piedad Córdoba para la liberación de un grupo de secuestrados por las FARC.
Otro capítulo reciente es la relación de Colombia con EE UU, que Caracas considera "injustificable". Según Maduro, la nueva "campaña" contra Venezuela sobre el desvío de armas busca "justificar lo injustificable", en alusión al acuerdo que Colombia negocia con Washington para permitirle el uso de sus bases militares. Fue precisamente ese acuerdo militar el que llevó al presidente venezolano, Hugo Chávez, a anunciar una "revisión integral" de las relaciones con su vecino, al considerar ese convenio como una "amenaza". El cruce de declaraciones y acusaciones entre las autoridades de ambos países ha sido casi diario desde entonces.
Tanto la polémica por la supuesta venta de armas a las FARC como el incremento de la presencia militar estadounidense en Colombia demuestran para Chávez que Bogotá "no tiene respeto por los vecinos" ni "le importan las relaciones con ellos". "Si han decidido abrir las relaciones para que Estados Unidos instale no se sabe cuántas bases (...), esta es una agresión. Están demostrando que no les importa un pepino los vecinos. Esto es vergonzoso", aseveró.
La relación comercial entre Colombia y Venezuela también se resiente y la cámara de integración bilateral (Cavecol) prevé que el intercambio entre los dos países cerrará este año en unos 5.000 millones de dólares, frente a los 10.000 millones inicialmente previstos. Además, Colombia se queja de la falta de avances en el acuerdo firmado con Venezuela en abril pasado para permitir la exportación de 10.000 automóviles a ese país.
Y en las constantes tensiones de Colombia con Ecuador, países que no tienen relaciones diplomáticas desde marzo de 2008, Venezuela se ha puesto siempre del lado del segundo. El último ejemplo se ha dado a raíz de la difusión, el 17 de julio, de un vídeo en el que el jefe militar de las FARC, Mono Jojoy, deja entrever que los rebeldes financiaron en 2006 la campaña electoral del presidente ecuatoriano, Rafael Correa. Chávez dijo la semana pasada que eso es una "gran falsedad" y contraatacó asegurando que lo que sí está comprobado es que el narcotráfico ha financiado a numerosos políticos colombianos.
En un comunicado difundido este martes, las FARC niegan "tajantemente haber entregado dinero a ninguna campaña electoral de ningún país vecino" y afirman que "Washington y Bogotá manipularon un vídeo de las FARC sacando de su contexto el documento" con objeto de "agredir" a Correa.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha ordenado la retirada de su embajador en Bogotá, Gustavo Márquez, como reacción a las acusaciones colombianas que vinculan Caracas con un arsenal incautado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). "Uribe prendió otra vez el ventilador (...) Ya basta, se acabó, no vamos a tolerar esto" y desde ahora "congelamos las relaciones", subrayó el gobernante venezolano.
El pasado lunes, el vicepresidente colombiano, Francisco Santos, desveló que su Gobierno se incautó hace un año de un importante arsenal de armas en poder de las FARC que originalmente fue comprado por Venezuela a Suecia, algo que calificó de "gravedad inmensa" porque el material decomisado incluía potentes antitanques y lanzacohetes. La revelación se produjo un día después de que Uribe pidiera a la comunidad internacional -sin citar a ningún país en concreto- que no venda armamento a las guerrillas, como reacción a un informe de la revista local Semana que desveló el hallazgo del arsenal. Según esta publicación, a finales de 2008 el Ejército encontró en el campamento de un guerrillero varios lanzacohetes AT-4 de fabricación sueca adquiridos por Venezuela, lo cual fue puesto en conocimiento de las autoridades de ambas naciones.
Este martes, el Gobierno de Suecia confirmó a medios de comunicación colombianos que los lanzacohetes incautados corresponden, efectivamente, a un lote comprado por Venezuela a finales de la década de los 80. El ministro sueco de Comercio, Jens Ericsson, admitió además que su país ha pedido a Caracas explicaciones sobre cómo esas armas pudieron caer en manos de la guerrilla colombiana, a lo que de momento no ha recibido respuesta.
Tensas relaciones
La confirmación del Gobierno sueco ha empeorado aún más las relaciones entre los ejecutivos de Chávez y Uribe, ya de por sí bastante tensas. El canciller venezolano, Nicolás Maduro, ha declarado que su país responderá "cuando sea el momento oportuno a esta nueva mentira". Según Maduro, Colombia trata con esas acusaciones de "escurrir el bulto" y de culpar a los vecinos de su conflicto armado interno.
La crisis bilateral se produce a menos de seis meses de la plena restitución de las relaciones diplomáticas, suspendidas por Caracas en marzo de 2008 en rechazo al ataque militar por parte de Colombia a un campamento de las FARC en Ecuador. Ese acontecimiento, que incluyó el movimiento de tropas venezolanas a la frontera, agravó la tensión bilateral en noviembre de 2007 después de que Uribe decidiera, unilateralmente, poner fin a la labor mediadora de Chávez y de la senadora colombiana Piedad Córdoba para la liberación de un grupo de secuestrados por las FARC.
Otro capítulo reciente es la relación de Colombia con EE UU, que Caracas considera "injustificable". Según Maduro, la nueva "campaña" contra Venezuela sobre el desvío de armas busca "justificar lo injustificable", en alusión al acuerdo que Colombia negocia con Washington para permitirle el uso de sus bases militares. Fue precisamente ese acuerdo militar el que llevó al presidente venezolano, Hugo Chávez, a anunciar una "revisión integral" de las relaciones con su vecino, al considerar ese convenio como una "amenaza". El cruce de declaraciones y acusaciones entre las autoridades de ambos países ha sido casi diario desde entonces.
Tanto la polémica por la supuesta venta de armas a las FARC como el incremento de la presencia militar estadounidense en Colombia demuestran para Chávez que Bogotá "no tiene respeto por los vecinos" ni "le importan las relaciones con ellos". "Si han decidido abrir las relaciones para que Estados Unidos instale no se sabe cuántas bases (...), esta es una agresión. Están demostrando que no les importa un pepino los vecinos. Esto es vergonzoso", aseveró.
La relación comercial entre Colombia y Venezuela también se resiente y la cámara de integración bilateral (Cavecol) prevé que el intercambio entre los dos países cerrará este año en unos 5.000 millones de dólares, frente a los 10.000 millones inicialmente previstos. Además, Colombia se queja de la falta de avances en el acuerdo firmado con Venezuela en abril pasado para permitir la exportación de 10.000 automóviles a ese país.
Y en las constantes tensiones de Colombia con Ecuador, países que no tienen relaciones diplomáticas desde marzo de 2008, Venezuela se ha puesto siempre del lado del segundo. El último ejemplo se ha dado a raíz de la difusión, el 17 de julio, de un vídeo en el que el jefe militar de las FARC, Mono Jojoy, deja entrever que los rebeldes financiaron en 2006 la campaña electoral del presidente ecuatoriano, Rafael Correa. Chávez dijo la semana pasada que eso es una "gran falsedad" y contraatacó asegurando que lo que sí está comprobado es que el narcotráfico ha financiado a numerosos políticos colombianos.
En un comunicado difundido este martes, las FARC niegan "tajantemente haber entregado dinero a ninguna campaña electoral de ningún país vecino" y afirman que "Washington y Bogotá manipularon un vídeo de las FARC sacando de su contexto el documento" con objeto de "agredir" a Correa.
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sábado, 25 de julio de 2009
Chávez tilda a Colombia de “narcoestado”.
Noticia:
El contrapunto, casi permanente, que mantienen los gobiernos de Venezuela y Colombia tuvo ayer un nuevo capítulo, cuando el presidente venezolano, Hugo Chávez, calificó al país vecino de ser “un narcoestado controlado por la burguesía” y llamó a seguir mejorando y fortaleciendo el arsenal militar venezolano.
Desde Colombia, su par Álvaro Uribe aprovechó una tribuna en la ciudad costera de Santa Marta para defender nuevamente el pacto militar con Estados Unidos y asegurar que “este tipo de acuerdos no son para atacar ni perjudicar a terceros países. No está escrito en el texto”, al tiempo que consideró que el único país agredido “es Colombia, que viene siendo atacada por el terrorismo desde hace décadas”.
La nueva versión televisiva de Chávez, el “Aló Presidente teórico”, tuvo ayer como blanco Colombia y la intención de ceder tres bases militares para operaciones castrenses de Estados Unidos en el país, principalmente, para el control del narcotráfico.
“Vamos a duplicar los batallones de tanques, las unidades y ya se lo hemos explicado al gobierno de Rusia”, el principal proveedor armamentístico de Venezuela, junto a España, dijo el venezolano.
En los últimos años, el gobierno de Chávez adquirió a empresas de armamento rusas más de 100 mil fusiles AK-103, 24 cazabombarderos Sukhoi-30 y medio centenar de helicópteros MI-17, MI-26 y MI-35, algunos de los cuales desfilaron ayer por la ciudad costera de Cumaná, durante el desfile militar para conmemorar el natalicio de Simón Bolívar, El Libertador, junto a más de 2 mil efectivos de la Fuerzas Armadas venezolanas.
“Estados Unidos, Colombia e Israel conforman una verdadera amenaza para Venezuela. Todo un cuadro de agresión contra nosotros que podría derivar en una guerra”, advirtió el jefe de Estado venezolano, al justificar su decisión de fortalecer su capacidad militar.
Ex cancilleres de Colombia y Venezuela expresaron su preocupación por esta iniciativa de Chávez. “Desde que está Chávez en el poder se han gastado cerca de 30 mil millones de dólares en armamento: ha comprado aparatos de última generación, escuadrillas de aviones comparables con los F-19 de EU, instalado fábricas de municiones y de fusiles, y acaba de anunciar que va a comprar dos divisiones más de tanques de guerra”, advirtió el analista de asuntos internacionales y ex canciller colombiano Augusto Ramírez Ocampo.
El ex canciller venezolano Simón Alberto Consalvi consideró que la crisis colombiano-venezolana “es producto de la incapacidad que han demostrado las fuerzas armadas colombianas y las fuerzas armadas venezolanas para ponerse de acuerdo con el fin de vigilar zonas fronterizas”.
En tanto, Uribe volvió a destacar que lo más importante para la comunidad internacional, a la que, insistió, “nunca hemos agredido”, es “que nosotros terminemos con el narcotráfico”. (Con información de EFE)
El contrapunto, casi permanente, que mantienen los gobiernos de Venezuela y Colombia tuvo ayer un nuevo capítulo, cuando el presidente venezolano, Hugo Chávez, calificó al país vecino de ser “un narcoestado controlado por la burguesía” y llamó a seguir mejorando y fortaleciendo el arsenal militar venezolano.
Desde Colombia, su par Álvaro Uribe aprovechó una tribuna en la ciudad costera de Santa Marta para defender nuevamente el pacto militar con Estados Unidos y asegurar que “este tipo de acuerdos no son para atacar ni perjudicar a terceros países. No está escrito en el texto”, al tiempo que consideró que el único país agredido “es Colombia, que viene siendo atacada por el terrorismo desde hace décadas”.
La nueva versión televisiva de Chávez, el “Aló Presidente teórico”, tuvo ayer como blanco Colombia y la intención de ceder tres bases militares para operaciones castrenses de Estados Unidos en el país, principalmente, para el control del narcotráfico.
“Vamos a duplicar los batallones de tanques, las unidades y ya se lo hemos explicado al gobierno de Rusia”, el principal proveedor armamentístico de Venezuela, junto a España, dijo el venezolano.
En los últimos años, el gobierno de Chávez adquirió a empresas de armamento rusas más de 100 mil fusiles AK-103, 24 cazabombarderos Sukhoi-30 y medio centenar de helicópteros MI-17, MI-26 y MI-35, algunos de los cuales desfilaron ayer por la ciudad costera de Cumaná, durante el desfile militar para conmemorar el natalicio de Simón Bolívar, El Libertador, junto a más de 2 mil efectivos de la Fuerzas Armadas venezolanas.
“Estados Unidos, Colombia e Israel conforman una verdadera amenaza para Venezuela. Todo un cuadro de agresión contra nosotros que podría derivar en una guerra”, advirtió el jefe de Estado venezolano, al justificar su decisión de fortalecer su capacidad militar.
Ex cancilleres de Colombia y Venezuela expresaron su preocupación por esta iniciativa de Chávez. “Desde que está Chávez en el poder se han gastado cerca de 30 mil millones de dólares en armamento: ha comprado aparatos de última generación, escuadrillas de aviones comparables con los F-19 de EU, instalado fábricas de municiones y de fusiles, y acaba de anunciar que va a comprar dos divisiones más de tanques de guerra”, advirtió el analista de asuntos internacionales y ex canciller colombiano Augusto Ramírez Ocampo.
El ex canciller venezolano Simón Alberto Consalvi consideró que la crisis colombiano-venezolana “es producto de la incapacidad que han demostrado las fuerzas armadas colombianas y las fuerzas armadas venezolanas para ponerse de acuerdo con el fin de vigilar zonas fronterizas”.
En tanto, Uribe volvió a destacar que lo más importante para la comunidad internacional, a la que, insistió, “nunca hemos agredido”, es “que nosotros terminemos con el narcotráfico”. (Con información de EFE)
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miércoles, 15 de abril de 2009
Chávez expresa su apoyo a Uribe en la lucha contra las FARC
Noticia:
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha expresado este martes que apoya el plan de su homológo colombiano Álvaro Uribe para derrotar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En la rueda de prensa al término de un encuentro bilateral en Caracas, Chávez ha considerado que la posición del presidente de Colombia frente a los grupos guerrilleros "puede marcar una ruta hacia la paz". La declaración supone un impulso para la relación diplomática entre los países vecinos, que entró en crisis un año atrás por el bombardeo a un campamento de las FARC en Ecuador, en el que murió "Raúl Reyes", número dos de la guerrilla.
Uribe ha expresado que propone a las FARC que cesen por cuatro meses las acciones violentas como un principio para llegar, más adelante, mediante la negociación, al desarme y la desmovilización. "El presidente colombiano ha aportado ideas que pueden marcar una ruta hacia la paz. Difícilmente alguien pueda decir que soy enemigo de las FARC. No soy su aliado ni su protector y tampoco su enemigo, pero las FARC deben tomar nota de esto", dijo Chávez.
El mandatario venezolano ha asegurado que su país "está listo para, a pesar de los pesares, ayudar en ese esfuerzo necesario de búsqueda de la paz, respetando siempre las decisiones soberanas que tome el Gobierno colombiano". Chávez ha reiterado que su Gobierno "no apoya ni apoyará movimiento armado alguno ni en Colombia ni en ninguna otra parte del mundo", y ha lamentado que sigan apareciendo voces que afirmen lo contrario.
El presidente Uribe ha insistido que las FARC y el Ejercito de Liberación Nacional (ELN) son grupos "terroristas y narcotraficantes" que no están interesados en la paz y que, por lo tanto deben ser combatidos militarmente. El jefe de Estado colombiano ha dicho que el Gobierno ofrecerá garantías de seguridad a los desmovilizados el día en que se alcance la paz y los ahora guerrilleros decidan actuar políticamente en un marco democrático.
Uribe y Chávez cruzaron duras acusaciones mutuas hace un año, en una grave crisis diplomática derivada del conflicto de las FARC. En ese desentendimiento, Uribe desautorizó a su homólogo venezolano para ejercer como mediador con los guerrilleros. Poco tiempo después, Chávez amanezó con ir a la guerra. Respecto a esa crisis, Uribe ha pedido "la comprensión de todos los gobiernos, y hoy del presidente Chávez y del pueblo de Venezuela".
"Agenda de la paz"
Además de la cuestión sobre la política antiterrorista, los presidentes han precisado la agenda "para la paz", como calificó el canciller venezolano, Nicolás Maduro, al núcleo de asuntos que ambos países se han comprometido a abordar juntos.
El contenido del nuevo impulso de la relación bilateral consta en cinco documentos que los dos mandatarios han rubricado al término de un encuentro para constituir un fondo binacional, establecer una línea de crédito para el comercio, evaluar el empleo de las monedas locales en el intercambio entre ambas naciones y llevar energía eléctrica de Puerto Iniria (Colombia) a San Fernando de Atabapo (Venezuela). Una licencia, además, permitirá a Venezuela importar 10.000 vehículos colombianos.
El fondo binacional tendrá una dotación de 200 millones de dólares (150 millones de euros) y está destinado a proyectos de interés común en agricultura, transporte e infraestructura.
El intercambio comercial, pese a los altibajos políticos de la relación bilateral, llegó el año pasado a 7.200 millones de dólares, favorable en 6.000 millones a Colombia. De acuerdo con el periódico colombiano El Tiempo, hacía tres meses que Venezuela mantenía en cero el cupo de compras de coches a los fabricantes del país de Uribe, que, aunque venderán al país vecino alrededor de 6.000 vehículos menos que el año pasado, han expresado su satisfacción por la decisión de Chávez de autorizar la importación de 10.000 unidades.
No ha trascendido si los presidentes definieron la fecha de la llegada a Bogotá del nuevo embajador venezolano, Gustavo Márquez, después de que hace diez días presentara en Caracas sus cartas credenciales la nueva representante diplomática de Colombia, María Luisa Chiappe. Las sedes diplomáticas quedaron sin titulares tras la crisis por la acción militar colombiana en la que murió "Raúl Reyes", número dos de las FARC.
Después de la visita a Venezuela, Uribe tiene previsto volar a Río de Janeiro (Brasil), donde hoy se reunirá con su homólogo Luiz Inácio Lula Da Silva y con empresarios de ese país.
Comentario:
¿Las declaraciones de Hugo Chávez corresponderán a lo que haga posteriormente?
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha expresado este martes que apoya el plan de su homológo colombiano Álvaro Uribe para derrotar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). En la rueda de prensa al término de un encuentro bilateral en Caracas, Chávez ha considerado que la posición del presidente de Colombia frente a los grupos guerrilleros "puede marcar una ruta hacia la paz". La declaración supone un impulso para la relación diplomática entre los países vecinos, que entró en crisis un año atrás por el bombardeo a un campamento de las FARC en Ecuador, en el que murió "Raúl Reyes", número dos de la guerrilla.
Uribe ha expresado que propone a las FARC que cesen por cuatro meses las acciones violentas como un principio para llegar, más adelante, mediante la negociación, al desarme y la desmovilización. "El presidente colombiano ha aportado ideas que pueden marcar una ruta hacia la paz. Difícilmente alguien pueda decir que soy enemigo de las FARC. No soy su aliado ni su protector y tampoco su enemigo, pero las FARC deben tomar nota de esto", dijo Chávez.
El mandatario venezolano ha asegurado que su país "está listo para, a pesar de los pesares, ayudar en ese esfuerzo necesario de búsqueda de la paz, respetando siempre las decisiones soberanas que tome el Gobierno colombiano". Chávez ha reiterado que su Gobierno "no apoya ni apoyará movimiento armado alguno ni en Colombia ni en ninguna otra parte del mundo", y ha lamentado que sigan apareciendo voces que afirmen lo contrario.
El presidente Uribe ha insistido que las FARC y el Ejercito de Liberación Nacional (ELN) son grupos "terroristas y narcotraficantes" que no están interesados en la paz y que, por lo tanto deben ser combatidos militarmente. El jefe de Estado colombiano ha dicho que el Gobierno ofrecerá garantías de seguridad a los desmovilizados el día en que se alcance la paz y los ahora guerrilleros decidan actuar políticamente en un marco democrático.
Uribe y Chávez cruzaron duras acusaciones mutuas hace un año, en una grave crisis diplomática derivada del conflicto de las FARC. En ese desentendimiento, Uribe desautorizó a su homólogo venezolano para ejercer como mediador con los guerrilleros. Poco tiempo después, Chávez amanezó con ir a la guerra. Respecto a esa crisis, Uribe ha pedido "la comprensión de todos los gobiernos, y hoy del presidente Chávez y del pueblo de Venezuela".
"Agenda de la paz"
Además de la cuestión sobre la política antiterrorista, los presidentes han precisado la agenda "para la paz", como calificó el canciller venezolano, Nicolás Maduro, al núcleo de asuntos que ambos países se han comprometido a abordar juntos.
El contenido del nuevo impulso de la relación bilateral consta en cinco documentos que los dos mandatarios han rubricado al término de un encuentro para constituir un fondo binacional, establecer una línea de crédito para el comercio, evaluar el empleo de las monedas locales en el intercambio entre ambas naciones y llevar energía eléctrica de Puerto Iniria (Colombia) a San Fernando de Atabapo (Venezuela). Una licencia, además, permitirá a Venezuela importar 10.000 vehículos colombianos.
El fondo binacional tendrá una dotación de 200 millones de dólares (150 millones de euros) y está destinado a proyectos de interés común en agricultura, transporte e infraestructura.
El intercambio comercial, pese a los altibajos políticos de la relación bilateral, llegó el año pasado a 7.200 millones de dólares, favorable en 6.000 millones a Colombia. De acuerdo con el periódico colombiano El Tiempo, hacía tres meses que Venezuela mantenía en cero el cupo de compras de coches a los fabricantes del país de Uribe, que, aunque venderán al país vecino alrededor de 6.000 vehículos menos que el año pasado, han expresado su satisfacción por la decisión de Chávez de autorizar la importación de 10.000 unidades.
No ha trascendido si los presidentes definieron la fecha de la llegada a Bogotá del nuevo embajador venezolano, Gustavo Márquez, después de que hace diez días presentara en Caracas sus cartas credenciales la nueva representante diplomática de Colombia, María Luisa Chiappe. Las sedes diplomáticas quedaron sin titulares tras la crisis por la acción militar colombiana en la que murió "Raúl Reyes", número dos de las FARC.
Después de la visita a Venezuela, Uribe tiene previsto volar a Río de Janeiro (Brasil), donde hoy se reunirá con su homólogo Luiz Inácio Lula Da Silva y con empresarios de ese país.
Comentario:
¿Las declaraciones de Hugo Chávez corresponderán a lo que haga posteriormente?
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martes, 14 de abril de 2009
Presidentes Chávez y Uribe revisan relaciones económicas.

Noticia:
Los presidentes Hugo Chávez, y Álvaro Uribe, celebran hoy en Caracas su segundo encuentro de este año centrado en las relaciones económicas, vitales para ambos países que son recíprocamente sus segundos socios comerciales después de Estados Unidos.
Uribe llegó a Caracas a las 13H40 locales (18H10 GMT) y de inmediato se trasladó al palacio presidencial de Miraflores, donde sostiene una reunión privada con Chávez.
Luego de su conversación a puertas cerradas, Chávez y Uribe se sumarán a la reunión de las dos delegaciones, informó AFP.
"Colombia es hermana, siempre será hermana", dijo el presidente venezolano a Uribe, al recibirlo a las puertas del palacio, donde se le rindieron honores.
Poco antes de la llegada de Uribe, Chávez mostró a los periodistas el reciente libro de Fidel Castro "La paz en Colombia", cuya lectura recomendó.
Se espera que los dos presidentes suscriban una serie de documentos, entre ellos algunos convenios en materia de petróleo y gas, y que den inicio a la constitución de un fondo de inversión binacional por 200 millones de dólares destinado a impulsar el comercio.
La balanza comercial binacional fue de 7.200 millones de dólares en 2008, favorable a Colombia cuyas exportaciones llegaron a 6.000 millones de dólares. El intercambio entre los dos países se ha multiplicado por tres en el último lustro.
En el anterior encuentro de los dos mandatarios, en Cartagena de Indias (Colombia) en enero, Chávez expresó su deseo de elevar hasta los 10.000 millones de dólares anuales el intercambio comercial.
La visita de Uribe al país se produce en momentos en que la prensa local se ha mostrado preocupada por los términos de un posible acuerdo en la controversia sobre límites en el Golfo de Venezuela.
Según documentos de los negociadores filtrados a la prensa, Colombia y Venezuela han manejado una hipótesis de solución para esa controversia, en la cual Caracas "perdería 50% de la zona económica exclusiva" que le corresponde por las delimitaciones en el Golfo de Venezuela.
Pero el canciller colombiano Jaime Bermúdez descartó que el tema pueda estar presente en la reunión de este martes y aseguró que "todas esas son especulaciones".
"No hay ningún avance público. La Comisión Negociadora avanza discretamente y cualquier acuerdo debe ser avalado por los presidentes de ambas naciones", dijo Bermúdez antes de partir de Bogotá.
Tras este encuentro, el nuevo embajador de Caracas en Bogotá, Gustavo Márquez, un ex ministro de Comercio Exterior, debe asumir formalmente su cargo.
Las relaciones de Colombia y Venezuela pasaron por su peor momento hace año y medio, después de que el gobierno de Chávez retirara a su embajador en Bogotá, Pável Rondón, y pidió la salida de Caracas del embajador colombiano Fernando Marín Valencia.
El impasse surgió luego de que Uribe decidiera cesar a Chávez como mediador en la búsqueda de un canje de rehenes de la guerrilla de las FARC por rebeldes presos, destacó AFP.
Las relaciones diplomáticas entre los dos países se normalizaron este año, con el nombramiento de la embajadora María Luisa Chiappe, quien ya asumió su cargo en Caracas, y del embajador Márquez.
Uribe permanecerá cerca de seis horas en Caracas, pues debe partir al anochecer a Brasil, para participar el miércoles en la edición latinoamericana del Foro Económico Mundial.
Esta es la segunda reunión que celebran los mandatarios este año.
Comentario:
Una excelente noticia para toda latinoamérica es que se mejoren las relaciones entre Venezuela y Colombia.
Etiquetas:
Venezuela-Colombia.
lunes, 26 de enero de 2009
La crisis económica une a Chávez y Uribe.
Noticia:
"Estoy muy feliz de estar aquí". Son las primeras palabras que el presidente venezolano, Hugo Chávez, pronunció al descender del avión que le dejó en la ciudad caribeña de Cartagena. Allí se ha entrevistado este sábado con su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, para revisar unas relaciones bilaterales maltrechas desde 2007, cuando la intervención de Chávez para conseguir la liberación de los secuestrados por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) generó una crisis diplomática entre ambos países.
No obstante, ninguno de los dos presidentes ha querido referirse a ese conflicto, porque el tema de esta reunión era otro: la crisis económica. "Si tuviera algún vínculo con grupo subversivo o terrorista, tengan la plena seguridad de que no estaría hoy en Cartagena", dijo únicamente Chávez al respecto, destacando "la recuperación de la confianza" entre ambos países. Hay que recordar que en julio de 2008, tras un encuentro en Venezuela, los dirigentes habían enterrado ya el hacha de guerra tras anunciar el inicio de una "nueva etapa" en sus relaciones.
Uribe, por su parte, expresó su respeto por la consulta convocada por Chávez para febrero próximo, en la que se decidirá en las urnas la aprobación de una enmienda constitucional que permitiría al presidente la reelección indefinida en el cargo. "Respetamos profundamente las decisiones democráticas del hermano pueblo de Venezuela", expresó el mandatario colombiano, que a su vez eludió responder si aspira a una segunda reelección en 2010.
Durante el encuentro, centrado en temas económicos, los mandatarios resolvieron dar prioridad al comercio en sus relaciones y para ello acordaron nombrar como embajadores a dos personas provenientes del sector empresarial o económico. Así, Colombia tendrá como embajadora en Caracas a María Luisa Chiappe, mientras que Venezuela enviará a Bogotá a Gustavo Márquez, que fue ministro de Comercio de Chávez.
Al término de la reunión, Chávez destacó que el crecimiento del comercio bilateral superó el año pasado los 7.000 millones de dólares, y afirmó que la cifra podría pasar pronto a los10.000 millones de dólares si continúa el buen comportamiento. El jefe del Estado venezolano reveló también que se acordó constituir un fondo de 200 millones de dólares aportados por partes iguales por los dos países como fórmula para enfrentar el difícil panorama económico internacional.
Comentario:
¿A ver cuanto tiempo dura este idilio?
"Estoy muy feliz de estar aquí". Son las primeras palabras que el presidente venezolano, Hugo Chávez, pronunció al descender del avión que le dejó en la ciudad caribeña de Cartagena. Allí se ha entrevistado este sábado con su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, para revisar unas relaciones bilaterales maltrechas desde 2007, cuando la intervención de Chávez para conseguir la liberación de los secuestrados por guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) generó una crisis diplomática entre ambos países.
No obstante, ninguno de los dos presidentes ha querido referirse a ese conflicto, porque el tema de esta reunión era otro: la crisis económica. "Si tuviera algún vínculo con grupo subversivo o terrorista, tengan la plena seguridad de que no estaría hoy en Cartagena", dijo únicamente Chávez al respecto, destacando "la recuperación de la confianza" entre ambos países. Hay que recordar que en julio de 2008, tras un encuentro en Venezuela, los dirigentes habían enterrado ya el hacha de guerra tras anunciar el inicio de una "nueva etapa" en sus relaciones.
Uribe, por su parte, expresó su respeto por la consulta convocada por Chávez para febrero próximo, en la que se decidirá en las urnas la aprobación de una enmienda constitucional que permitiría al presidente la reelección indefinida en el cargo. "Respetamos profundamente las decisiones democráticas del hermano pueblo de Venezuela", expresó el mandatario colombiano, que a su vez eludió responder si aspira a una segunda reelección en 2010.
Durante el encuentro, centrado en temas económicos, los mandatarios resolvieron dar prioridad al comercio en sus relaciones y para ello acordaron nombrar como embajadores a dos personas provenientes del sector empresarial o económico. Así, Colombia tendrá como embajadora en Caracas a María Luisa Chiappe, mientras que Venezuela enviará a Bogotá a Gustavo Márquez, que fue ministro de Comercio de Chávez.
Al término de la reunión, Chávez destacó que el crecimiento del comercio bilateral superó el año pasado los 7.000 millones de dólares, y afirmó que la cifra podría pasar pronto a los10.000 millones de dólares si continúa el buen comportamiento. El jefe del Estado venezolano reveló también que se acordó constituir un fondo de 200 millones de dólares aportados por partes iguales por los dos países como fórmula para enfrentar el difícil panorama económico internacional.
Comentario:
¿A ver cuanto tiempo dura este idilio?
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