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Documento



miércoles, 21 de enero de 2009

Obama firma sus primeras órdenes ejecutivas.

Noticia:


El presidente de EE UU, Barack Obama, en su primer día en la Casa Blanca, ha ordenado la ejecución de tres medidas importantes: la congelación de salarios de los altos cargos de su Gobierno, una revisión de la actividad de los grupos de presión y de las directrices para una interpretación de la Ley de Información, para hacer más transparente su mandato.

"La transparencia y el Estado de Derecho serán la base de mi presidencia", ha dicho Obama en la ceremonia de firma de éstas, sus primeras decisiones ejecutivas un día después de asumir las riendas de la Casa Blanca.

Comentario:

Transparencia y estado de derecho son dos aspectos que fueron criticados de la administración Bush. Se trata de una forma de deslindarse de su antecesor.

Google se topa con el derecho de autor.

Noticia:


Catalogar y hacer accesible a todos los seres humanos el conocimiento que acumulan los libros era el sueño de los bibliotecarios de Alejandría, de los enciclopedistas franceses y, también, el delirio de Jorge Luis Borges en La biblioteca de Babel. Ese ideal, que poco a poco se va haciendo realidad mediante la digitalización y publicación de libros en Internet, se enfrenta a un obstáculo ineludible: los derechos de autores y editores.

Hace cuatro años el buscador informático Google, a través de su programa Google Books, empezó a digitalizar libros y a ofrecer online fragmentos de éstos, algunos protegidos por copyright. En octubre, tras dos querellas, el gigante informático se vio forzado a firmar un acuerdo millonario en EE UU para indemnizar a autores y editores. Aunque el acuerdo debe ser ratificado por un juez, los editores españoles han anunciado que reclamarán parte de los 34 millones de euros que el gigante informático ha puesto encima de la mesa como indemnización.

"Vamos a pedir parte de ese dinero. Un alto porcentaje de esos libros digitalizados en EE UU son nuestros. Nos tendrían que haber pedido autorización", señala el director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España, Antonio María Ávila. En el mismo sentido se expresa la presidenta de la Federación Internacional de Entidades de Gestión de Derechos de Reproducción, Magdalena Vinent, que también dirige CEDRO, la rama española de dicha organización: "CEDRO está en conversaciones con Google para facilitar el cobro de las indemnizaciones a nuestros socios".

La cuestión ahora es saber si Google quiere exportar el modelo estadounidense a España: "Quieren adaptar ese proyecto universal a Europa, pero las leyes aquí son radicalmente distintas", advierte Ávila. "Nos estamos jugando la sostenibilidad de la cultura y esto nos afecta a nosotros, aquí y ahora, pero también a las generaciones venideras", apunta Vinent desde CEDRO. El responsable del buscador de libros de Google en España y Portugal, Luis Collado, no tiene tan claro que su compañía vaya a extender el modelo: "dependerá de cómo resulte el acuerdo en Estados Unidos".

"Sus derechos podrían verse afectados por un acuerdo de demanda colectiva relacionado al escaneo y uso de libros y otros escritos por parte de Google". Así arranca la versión resumida en castellano del acuerdo que el gigante informático y los autores de EE UU han colgado en la página www.googlebooksettlement.com. En ella, los autores encuentran las instrucciones que hay que seguir para reclamar dinero por el escaneado y la publicación online de sus obras sin permiso.

Pese a este pacto judicial, Google no ha admitido nunca haber violado la ley. La compañía considera que la publicación de fragmentos protegidos por copyright es compatible con la noción de "uso justo" que recoge la ley de propiedad intelectual de EE UU. Pero el gran buscador de Internet señala que los 34 millones de euros son "un mínimo" y que está dispuesto a realizar "un pago adicional" para satisfacer a los propietarios de los derechos.

El ávido interés de Google en desbloquear a golpe de talonario su programa de digitalización y difusión de libros online encierra una poco disimulada estrategia de negocio a medio plazo. Ahora mismo, Google Books está trabajando en dos direcciones. Por un lado, está digitalizando libros de dominio público o descatalogados. En el caso de España, los de la Biblioteca Histórica Complutense y los fondos del Institut d'Estudis Catalans. A nivel europeo, el principal proyecto público es Europeana, auspiciado por la Comisión, y que en 2012 debe tener digitalizados el 4% de los fondos de dominio público de bibliotecas europeas.

Pero la clave está en los contenidos protegidos. Google está escaneando y difundiendo libros sujetos a derechos de autor. La compañía ha firmado acuerdos en España con más de un centenar de editoriales. Un 20% de los fondos que Google ofrece online están sujetos a derechos, afirma Collado. Uno de los fundadores del gigante informático, Sergey Brin, declaró a principios de mes en el International Herald Tribune que Google no piensa "necesariamente" en hacer dinero. Según él, el objetivo es "difundir y hacer accesible la información".

La compañía, no obstante, reconoce que hay un negocio potencial. Por un lado, las páginas de Google Books pueden ir acompañadas de publicidad (cuyos beneficios se reparten entre editores, autores y Google).

Por otra parte, a fuerza de escanear libros, la compañía está creando una ingente base de datos. Google no sólo digitaliza los libros: además les aplica un programa informático de reconocimiento óptico de caracteres (OCR, en sus siglas inglesas).

"Registramos todas las palabras, la sintaxis que contienen los libros", dice Collado. Esto permite que a través del famoso buscador los internautas puedan localizar cualquier secuencia de palabras en los libros digitalizados y también abre puertas a una gran variedad de negocios: "Las posibilidades de comercialización de esos contenidos son amplias. Ya tenemos libros en más de 100 idiomas. No descartamos hacer negocio en el futuro con esos contenidos", reconoce el responsable de Google Books en España.

El destino final de ese catálogo digital de los nuevos tiempos es claro: ordenadores portátiles, agendas electrónicas, teléfonos móviles y dispositivos para leer en formato digital (los llamados eBooks).

Comentario:

Un problema en el que está metido Google, aunque estamos seguros que saldrá bien librado.

Discurso íntegro de Obama.

Discurso de Obama:


Me presento aquí hoy humildemente consciente de la tarea que nos aguarda, agradecido por la confianza que habéis depositado en mí, conocedor de los sacrificios que hicieron nuestros antepasados. Doy gracias al presidente Bush por su servicio a nuestra nación y por la generosidad y la cooperación que ha demostrado en esta transición.

Son ya 44 los estadounidenses que han prestado juramento como presidentes. Lo han hecho durante mareas de prosperidad y en aguas pacíficas y tranquilas. Sin embargo, en ocasiones, este juramento se ha prestado en medio de nubes y tormentas. En esos momentos, Estados Unidos ha seguido adelante, no sólo gracias a la pericia o la visión de quienes ocupaban el cargo, sino porque Nosotros, el Pueblo, hemos permanecido fieles a los ideales de nuestros antepasados y a nuestros documentos fundacionales. Así ha sido. Y así debe ser con esta generación de estadounidenses.

Es bien sabido que estamos en medio de una crisis. Nuestro país está en guerra contra una red de violencia y odio de gran alcance. Nuestra economía se ha debilitado enormemente, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestra incapacidad colectiva de tomar decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era. Se han perdido casas; se han eliminado empleos; se han cerrado empresas. Nuestra sanidad es muy cara; nuestras escuelas tienen demasiados fallos; y cada día trae nuevas pruebas de que nuestros usos de la energía fortalecen a nuestros adversarios y ponen en peligro el planeta.

Estos son indicadores de una crisis, sujetos a datos y estadísticas. Menos fácil de medir pero no menos profunda es la destrucción de la confianza en todo nuestro territorio, un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y la próxima generación tiene que rebajar sus miras. Hoy os digo que los problemas que nos aguardan son reales. Son graves y son numerosos. No será fácil resolverlos, ni podrá hacerse en poco tiempo. Pero debes tener clara una cosa, América: los resolveremos.

Hoy estamos reunidos aquí porque hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el propósito común por encima del conflicto y la discordia. Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política.

Seguimos siendo una nación joven, pero, como dicen las Escrituras, ha llegado la hora de dejar a un lado las cosas infantiles. Ha llegado la hora de reafirmar nuestro espíritu de resistencia; de escoger lo mejor que tiene nuestra historia; de llevar adelante ese precioso don, esa noble idea, transmitida de generación en generación: la promesa hecha por Dios de que todos somos iguales, todos somos libres, y todos merecemos una oportunidad de buscar toda la felicidad que nos sea posible.

Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, sabemos que esa grandeza no es nunca un regalo. Hay que ganársela. Nuestro viaje nunca ha estado hecho de atajos ni se ha conformado con lo más fácil. No ha sido nunca un camino para los pusilánimes, para los que prefieren el ocio al trabajo, o no buscan más que los placeres de la riqueza y la fama. Han sido siempre los audaces, los más activos, los constructores de cosas -algunos reconocidos, pero, en su mayoría, hombres y mujeres cuyos esfuerzos permanecen en la oscuridad- los que nos han impulsado en el largo y arduo sendero hacia la prosperidad y la libertad.

Por nosotros empaquetaron sus escasas posesiones terrenales y cruzaron océanos en busca de una nueva vida. Por nosotros trabajaron en condiciones infrahumanas y colonizaron el Oeste; soportaron el látigo y labraron la dura tierra. Por nosotros combatieron y murieron en lugares como Concord y Gettysburg, Normandía y Khe Sahn. Una y otra vez, esos hombres y mujeres lucharon y se sacrificaron y trabajaron hasta tener las manos en carne viva, para que nosotros pudiéramos tener una vida mejor. Vieron que Estados Unidos era más grande que la suma de nuestras ambiciones individuales; más grande que todas las diferencias de origen, de riqueza, de partido.

Ése es el viaje que hoy continuamos. Seguimos siendo el país más próspero y poderoso de la Tierra. Nuestros trabajadores no son menos productivos que cuando comenzó esta crisis. Nuestras mentes no son menos imaginativas, nuestros bienes y servicios no son menos necesarios que la semana pasada, el mes pasado ni el año pasado. Nuestra capacidad no ha disminuido. Pero el periodo del inmovilismo, de proteger estrechos intereses y aplazar decisiones desagradables ha terminado; a partir de hoy, debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y empezar a trabajar para reconstruir Estados Unidos.

Porque, miremos donde miremos, hay trabajo que hacer. El estado de la economía exige actuar con audacia y rapidez, y vamos a actuar; no sólo para crear nuevos puestos de trabajo, sino para sentar nuevas bases de crecimiento. Construiremos las carreteras y los puentes, las redes eléctricas y las líneas digitales que nutren nuestro comercio y nos unen a todos. Volveremos a situar la ciencia en el lugar que le corresponde y utilizaremos las maravillas de la tecnología para elevar la calidad de la atención sanitaria y rebajar sus costes. Aprovecharemos el sol, los vientos y la tierra para hacer funcionar nuestros coches y nuestras fábricas. Y transformaremos nuestras escuelas y nuestras universidades para que respondan a las necesidades de una nueva era. Podemos hacer todo eso. Y todo lo vamos a hacer.

Ya sé que hay quienes ponen en duda la dimensión de mis ambiciones, quienes sugieren que nuestro sistema no puede soportar demasiados grandes planes. Tienen mala memoria. Porque se han olvidado de lo que ya ha hecho este país; de lo que los hombres y mujeres libres pueden lograr cuando la imaginación se une a un propósito común y la necesidad al valor.

Lo que no entienden los escépticos es que el terreno que pisan ha cambiado, que las manidas discusiones políticas que nos han consumido durante tanto tiempo ya no sirven. La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno interviene demasiado o demasiado poco, sino si sirve de algo: si ayuda a las familias a encontrar trabajo con un sueldo decente, una sanidad que puedan pagar, una jubilación digna. En los programas en los que la respuesta sea sí, seguiremos adelante. En los que la respuesta sea no, los programas se cancelarán. Y los que manejemos el dinero público tendremos que responder de ello -gastar con prudencia, cambiar malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día-, porque sólo entonces podremos restablecer la crucial confianza entre el pueblo y su gobierno.

Tampoco nos planteamos si el mercado es una fuerza positiva o negativa. Su capacidad de generar riqueza y extender la libertad no tiene igual, pero esta crisis nos ha recordado que, sin un ojo atento, el mercado puede descontrolarse, y que un país no puede prosperar durante mucho tiempo cuando sólo favorece a los que ya son prósperos. El éxito de nuestra economía ha dependido siempre, no sólo del tamaño de nuestro producto interior bruto, sino del alcance de nuestra prosperidad; de nuestra capacidad de ofrecer oportunidades a todas las personas, no por caridad, sino porque es la vía más firme hacia nuestro bien común.

En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falso que haya que elegir entre nuestra seguridad y nuestros ideales. Nuestros Padres Fundadores, enfrentados a peligros que apenas podemos imaginar, elaboraron una carta que garantizase el imperio de la ley y los derechos humanos, una carta que se ha perfeccionado con la sangre de generaciones. Esos ideales siguen iluminando el mundo, y no vamos a renunciar a ellos por conveniencia. Por eso, a todos los demás pueblos y gobiernos que hoy nos contemplan, desde las mayores capitales hasta la pequeña aldea en la que nació mi padre, os digo: sabed que Estados Unidos es amigo de todas las naciones y todos los hombres, mujeres y niños que buscan paz y dignidad, y que estamos dispuestos a asumir de nuevo el liderazgo.

Recordemos que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y el comunismo no sólo con misiles y carros de combate, sino con alianzas sólidas y convicciones duraderas. Comprendieron que nuestro poder no puede protegernos por sí solo, ni nos da derecho a hacer lo que queramos. Al contrario, sabían que nuestro poder crece mediante su uso prudente; nuestra seguridad nace de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo y la moderación que deriva de la humildad y la contención.

Somos los guardianes de este legado. Guiados otra vez por estos principios, podemos hacer frente a esas nuevas amenazas que exigen un esfuerzo aún mayor, más cooperación y más comprensión entre naciones. Empezaremos a dejar Irak, de manera responsable, en manos de su pueblo, y a forjar una merecida paz en Afganistán. Trabajaremos sin descanso con viejos amigos y antiguos enemigos para disminuir la amenaza nuclear y hacer retroceder el espectro del calentamiento del planeta. No pediremos perdón por nuestra forma de vida ni flaquearemos en su defensa, y a quienes pretendan conseguir sus objetivos provocando el terror y asesinando a inocentes les decimos que nuestro espíritu es más fuerte y no podéis romperlo; no duraréis más que nosotros, y os derrotaremos.

Porque sabemos que nuestra herencia multicolor es una ventaja, no una debilidad. Somos una nación de cristianos y musulmanes, judíos e hindúes, y no creyentes. Somos lo que somos por la influencia de todas las lenguas y todas las culturas de todos los rincones de la Tierra; y porque probamos el amargo sabor de la guerra civil y la segregación, y salimos de aquel oscuro capítulo más fuertes y más unidos, no tenemos más remedio que creer que los viejos odios desaparecerán algún día; que las líneas tribales pronto se disolverán; y que Estados Unidos debe desempeñar su papel y ayudar a iniciar una nueva era de paz.

Al mundo musulmán: buscamos un nuevo camino hacia adelante, basado en intereses mutuos y mutuo respeto. A esos líderes de todo el mundo que pretenden sembrar el conflicto o culpar de los males de su sociedad a Occidente: sabed que vuestro pueblo os juzgará por lo que seáis capaces de construir, no por lo que destruyáis. A quienes se aferran al poder mediante la corrupción y el engaño y acallando a los que disienten, tened claro que la historia no está de vuestra parte; pero estamos dispuestos a tender la mano si vosotros abrís el puño.

A los habitantes de los países pobres: nos comprometemos a trabajar a vuestro lado para conseguir que vuestras granjas florezcan y que fluyan aguas potables; para dar de comer a los cuerpos desnutridos y saciar las mentes sedientas. Y a esas naciones que, como la nuestra, disfrutan de una relativa riqueza, les decimos que no podemos seguir mostrando indiferencia ante el sufrimiento que existe más allá de nuestras fronteras, ni podemos consumir los recursos mundiales sin tener en cuenta las consecuencias. Porque el mundo ha cambiado, y nosotros debemos cambiar con él.

Mientras reflexionamos sobre el camino que nos espera, recordamos con humilde gratitud a esos valerosos estadounidenses que en este mismo instante patrullan desiertos lejanos y montañas remotas. Tienen cosas que decirnos, del mismo modo que los héroes caídos que yacen en Arlington nos susurran a través del tiempo. Les rendimos homenaje no sólo porque son guardianes de nuestra libertad, sino porque encarnan el espíritu de servicio, la voluntad de encontrar sentido en algo más grande que ellos mismos. Y sin embargo, en este momento -un momento que definirá a una generación-, ese espíritu es precisamente el que debe llenarnos a todos.

Porque, con todo lo que el gobierno puede y debe hacer, a la hora de la verdad, la fe y el empeño del pueblo norteamericano son el fundamento supremo sobre el que se apoya esta nación. La bondad de dar cobijo a un extraño cuando se rompen los diques, la generosidad de los trabajadores que prefieren reducir sus horas antes que ver cómo pierde su empleo un amigo: eso es lo que nos ayuda a sobrellevar los tiempos más difíciles. Es el valor del bombero que sube corriendo por una escalera llena de humo, pero también la voluntad de un padre de cuidar de su hijo; eso es lo que, al final, decide nuestro destino.

Nuestros retos pueden ser nuevos. Los instrumentos con los que los afrontamos pueden ser nuevos. Pero los valores de los que depende nuestro éxito -el esfuerzo y la honradez, el valor y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo- son algo viejo. Son cosas reales. Han sido el callado motor de nuestro progreso a lo largo de la historia. Por eso, lo que se necesita es volver a estas verdades. Lo que se nos exige ahora es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento, por parte de cada estadounidense, de que tenemos obligaciones con nosotros mismos, nuestro país y el mundo; unas obligaciones que no aceptamos a regañadientes sino que asumimos de buen grado, con la firme convicción de que no existe nada tan satisfactorio para el espíritu, que defina tan bien nuestro carácter, como la entrega total a una tarea difícil.

Éste es el precio y la promesa de la ciudadanía.

Ésta es la fuente de nuestra confianza; la seguridad de que Dios nos pide que dejemos huella en un destino incierto.

Éste es el significado de nuestra libertad y nuestro credo, por lo que hombres, mujeres y niños de todas las razas y todas las creencias pueden unirse en celebración en este grandioso Mall y por lo que un hombre a cuyo padre, no hace ni 60 años, quizá no le habrían atendido en un restaurante local, puede estar ahora aquí, ante vosotros, y prestar el juramento más sagrado.

Marquemos, pues, este día con el recuerdo de quiénes somos y cuánto camino hemos recorrido. En el año del nacimiento de Estados Unidos, en el mes más frío, un pequeño grupo de patriotas se encontraba apiñado en torno a unas cuantas hogueras mortecinas a orillas de un río helado. La capital estaba abandonada. El enemigo avanzaba. La nieve estaba manchada de sangre. En un momento en el que el resultado de nuestra revolución era completamente incierto, el padre de nuestra nación ordenó que leyeran estas palabras:

"Que se cuente al mundo futuro... que en el más profundo invierno, cuando no podía sobrevivir nada más que la esperanza y la virtud... la ciudad y el campo, alarmados ante el peligro común, se apresuraron a hacerle frente".

América. Ante nuestros peligros comunes, en este invierno de nuestras dificultades, recordemos estas palabras eternas. Con esperanza y virtud, afrontemos una vez más las corrientes heladas y soportemos las tormentas que puedan venir. Que los hijos de nuestros hijos puedan decir que, cuando se nos puso a prueba, nos negamos a permitir que se interrumpiera este viaje, no nos dimos la vuelta ni flaqueamos; y que, con la mirada puesta en el horizonte y la gracia de Dios con nosotros, seguimos llevando hacia adelante el gran don de la libertad y lo entregamos a salvo a las generaciones futuras.

Gracias, que Dios os bendiga, que Dios bendiga a América.

Comentario:

Un discurso muy emotivo y realista, dejando clara la posición de Estados Unidos, país multiracial y de amplias libertades, que sabe respetar a los países del mundo y sus ideologías. Su posición frente al mundo musulman es lo que más me agrado: de absoluto respeto.

Argentinos cambian pesos por caramelos.

Noticia:


Quien compre un chocolate, un alfajor de dulce de leche, un refresco, cigarrillos o condones en los típicos kioscos de Argentina sabe que casi seguro el vendedor le preguntará: "¿Te doy el vuelto en caramelos?". Al compás de la inflación, primero escasearon las monedas de 10 centavos, después las de 25, las de 50 y ahora hasta las de un peso (equivalentes a 22 céntimos de euro). Por eso, ocho de cada diez argentinos aceptan que los comercios les devuelvan sus centavos convertidos en golosinas, según una encuesta difundida esta semana por TNS Gallup.

Pero la falta de monedas no sólo se percibe a la hora de ir al kiosco, sino sobre todo cuando se quiere viajar en el transporte público. Sucede que en Buenos Aires el billete de bus sólo se puede pagar con monedas. Para desgracia del usuario, cada vez se necesitan más monedas para movilizarse: el billete, que hasta hace dos años costaba 75 centavos, desde enero vale 1,10 pesos. Antes, aquel que portaba sólo billetes solía ir al kiosco a comprarse goma de mascar o bombones para conseguir el cambio en monedas y así poder viajar en transporte público. Pero además de encarecer indirectamente el transporte, esa práctica devino imposible porque los punto de venta carecen de cambio: el cliente que no acepta los caramelos adicionales no puede comprar lo que realmente desea. Sólo tres líneas de buses de Buenos Aires han creado tarjetas de 5 y 10 pesos para que los usuarios viajen con ellas.

La escasez de suelto se ha comenzado a percibir en los últimos tres años en toda Argentina, a medida que se agravaba la inflación. Un informe de la Defensoría del Pueblo de este país denunció en noviembre que "los aumentos de algunos precios por la inflación determinaron que hicieran falta más monedas para viajar o comprar en un comercio".

Carteles pegados en las ventanillas donde se venden billetes de metro anuncian que "no hay monedas" y en las del tren también piden al usuario que "colabore con el cambio" o "pago exacto". Al menos en esos dos medios de transporte se acepta el pago con billetes. Los taxistas, así como los supermercados, muchas veces se resignan a cobrar números redondos y regalan los centavos al consumidor. En otros comercios las pequeñas ventas se frustran por la ausencia de cambio. El año pasado, ante la falta de monedas, una autopista de Córdoba comenzó a dar el cambio del peaje con tiques utilizables para futuros pagos en ese camino, pero la furia de los conductores frustró el mecanismo a los pocos días.

El Banco Central, "responsable"

La Defensoría del Pueblo señaló al Banco Central de Argentina como "mayor responsable" de la falta de monedas, porque "los niveles de circulación de monedas son inferiores a los de otros países de la región y, en la mayoría de los vecinos, no se utilizan las monedas en forma obligatoria para el transporte público". Como respuesta a la escasez, el Banco Central habilitó cajeros para cambiar hasta 20 pesos por persona en tres terminales de trenes de Buenos Aires: allí se forman cada día colas de 100 o 200 metros de personas que esperan quizás 45 minutos para conseguir las monedas para viajar del trabajo a su casa. El Banco Central también impuso multas de 2.200 pesos a cinco bancos (entre ellos, el español Santander) por no dar cambio a los ciudadanos, pese a tener la obligación de hacerlo hasta 20 pesos. Algunas oficinas directamente cuelgan el cartel de "no hay monedas". La autoridad monetaria del país suramericano destaca que inyectó el año pasado al mercado un 13% más de monedas que en 2007, menos que el 23% de inflación anual que midieron provincias argentinas (más creíbles que el instituto nacional de estadística).

No sólo se culpa al Banco Central por la escasez de monedas. Investigaciones de programas de televisión descubrieron que empresas de autobuses aprovecharon el cobro en monedas para almacenarlas y después revenderlas entre los comercios que las necesitan: piden un billete de 100 pesos por 90 pesos en monedas. También la justicia acusó a una compañía de transporte de caudales de retener monedas para comercializarlas en el mercado negro. Algunos usuarios ahorran en centavos como si fueran objetos de lujo: los necesitan para viajar en autobús. Con los altos precios que alcanzó el cobre hasta el año pasado, algunos se dedicaban a fundir las monedas para vender el metal. Pero de la falta de cambio no sólo se benefician los fabricantes y comerciantes de golosinas, sino también músicos callejeros, mendigos o empleados de gasolineras, que terminan recibiendo un billete de dos pesos, y no centavos, como ayuda o propina.

Comentario:

Bueno, por cambio yo recibiría chocolates con gusto.

¿Puede el acto sexual provocar depresión?

Noticia:


Como todo mundo sabe, el sexo nos hace sentir bien... o no. En años recientes, me he encontrado con varios pacientes para quienes el sexo no sólo es poco placentero sino que al parecer los lastima.

Un paciente en sus años 20, lo describió de esta manera: "después de tener sexo, me siento literalmente adolorido y deprimido casi todo el día". El paciente tenía un buen historial con respecto a su salud física y psiquiátrica: buena adaptación, trabajador, muchos amigos y una familia con vínculos fuertes. No pensé mucho en este caso sino hasta que más adelante conocí a otro paciente con una queja similar: era una mujer de 32 años que experimentaba entre cuatro y seis horas de depresión intensa e irritabilidad después de un orgasmo, ya sea en soledad o con una pareja.

Era tan desagradable que estaba comenzando a evitar el sexo.

No hay nada extraño en sentir un poco de tristeza después del placer sexual pero estos pacientes experimentaban una disforia intensa durante mucho tiempo y era demasiado perjudicial como para llamarla someramente "infelicidad".

Existe poca información sobre lo que sucede en el cerebro durante el sexo. En 2005, el doctor Gert Holstege de la Universidad de Groningen en Holanda, utilizó una tomografía por emisión de positrones (PET) para escanear el cerebro de mujeres y hombres durante el orgasmo. Entre otras cosas, Holstege descubrió una fuerte disminución en la actividad de la amígdala, región del cerebro involucrada en procesar estímulos que causan temor. Además de otorgar placer, el sexo disminuye el miedo y la ansiedad.

La antropóloga Helen E. Fisher, de Rutgers, usó imágenes de resonancia magnética para observar más ampliamente el circuito neuronal del amor romántico.

Fisher mostró a un grupo de hombres y mujeres jóvenes enamorados una foto de su amado/a o de una persona neutral.

Los sujetos mostraron una marcada activación en el circuito de compensación de la dopamina en el cerebro sólo en respuesta a la imagen de la persona amada y esta activación fue similar a la respuesta mostrada a otros estímulos como dinero o comida. ¿Podría ser algunos pacientes tienen una actividad de rebote particularmente fuerte en la amígdala después de un orgasmo y esto los hace sentir mal?

Pensé entonces en utilizar los efectos secundarios de un inhibidor selectivo de la recaptación de seratonina (SSRI) como tratamiento. Estos medicamentos producen con frecuencia disfunción sexual, de modo que para mis pacientes, podía ser beneficiosos.

Luego de tomar el antidepresivo durante dos semanas ambos reportaron que aunque el sexo era menos placentero, ya no presentaban tanto malestar después.

Existen por lo menos tres posibles razones por las que mis pacientes se sintieron mejor: el medicamento funcionó, tuvo un efecto placebo o había una fluctuación aleatoria en los síntomas, es decir, habrían aumentado de no haber hecho nada.

Si estos pacientes me enseñaron algo es que los problemas sexuales no siempre indican problemas psicológicos profundos y desconocidos. La verdad es que el órgano sexual más importante de los seres humanos es el cerebro. El sexo puede ser el más físico de los actos pero la depresión también y, a veces, ésta no es algo más que una singularidad de la biología. Fuente: The New Yok Times. Richard A. Friedman.

Comentario:

Pues ahora si que cada quien.

Recibe México el campeonato mundial de parapentes.

Noticia:


México será por primera vez anfitrión del XI Campeonato Mundial de Parepentes FAI 2009, en 70 años que lleva constituida la Federación Mexicana de Aeronáutica, competencia que se celebrará del 24 de enero al 6 de febrero.

Los municipios de Valle de Bravo y Temascaltepec, en el Estado de México, serán las sedes del XI Campeonato Mundial de Parapentes, en el que se espera una importante afluencia de visitantes, aseguró Oscar Sánchez, co-productor y director general del evento.

Sánchez señaló durante una conferencia de prensa que "para los más de 500 mil pilotos que existen en el mundo, este campeonato es el evento de vuelo libre más importante a nivel mundial, mismo que se realiza cada dos años en diferentes países sedes".

Además, destacó, tiene una doble importancia, pues es el primer mundial a realizarse en América Latina.

La experiencia y capacidad organizativa que tiene Valle de Bravo, junto a las condiciones climatológicas, fueron factores determinantes para que la Comisión Internacional de Vuelo Libre (CIVL) , miembro de la Federación Internacional de Aeronáutica (FAI) otorgara a México la sede de este certamen.

Incluso, otorgaron la sede a México sobre países como Francia e Italia, ambas mecas del vuelo libre.

El francés Jean-Marc Caron, considerado número uno del mundo, así como otros 20 pilotos más, entre los que se cuentan a los hermanos eslovenos Urban y Aliaz Valic, campeones del Premundial celebrado en México hace un año, y el búlgaro Yassen Savov, campeón europeo y ganador de la séptima edición del campeonato del mundo, son entre otros los asistentes al evento mexicano.

En la rama femenil, estarán presentes la checa Petra Slavova y la suiza Anja Kroll, quienes son las mejores pilotos del mundo.

México tendrá la participación de su seleccionado nacional encabezado por el campeón nacional Santiago Baeza, así como Stefano Salgado, Alberto Martínez Brun y Emanuel Guadarrama.

Finalmente, Alfredo Ramírez, co-productor y director técnico del evento, agradeció al gobierno del Estado de México, municipios y patrocinadores, pues con su ayuda ha sido posible efectuar las siete ediciones anteriores del Abierto de Parapentes Monarca, actualmente reconocido como uno de los mejores eventos de la especialidad en el mundo.

Comentario:

Por supuesto el campeonato se lo llevará un extranjero, pero en cuestión de calidez y ser buen anfitrión, México sí ocupará un lugar de excelencia.

Toyota vende híbridos usados.

Noticia:


La firma japonesa Toyota anunció que implementará un programa de vehículos híbridos usados certificados por la compañía con el único fin de captar más clientes.

De acuerdo con la armadora, dicho programa proporcionará inspección extra y garantía a este tipo de vehículos certificados.

En un comunicado informó que estos automóviles ofrecen una garantía global de tres meses o 5 mil kilómtros y una limitada de siete años o 160 kilómetros de la planta motriz, así como ayuda en la carretera.

Explicó que el nuevo programa incluye 14 puntos adicionales de inspección que se sumarán a los 160 que existen para vehículos tradicionales certificados.

La inspección incluye el examen de componentes claves del sistema híbrido, como transmisión, módulos de control y batería.

Comentario:

Es parte de la competencia, para atraer más clientes y ocupar posiciones de liderazgo. Y los más importante, evitar caer en crisis financiera.