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domingo, 22 de febrero de 2009

La guerra fría sigue bajo el Atlántico.

Entrevista:

El País de España.

El choque de dos submarinos nucleares con misiles atómicos en el Atlántico ha evocado los tiempos de la guerra fría. Pero este accidente, que ocurrió el 3 de febrero pero trascendió a la opinión pública dos semanas después gracias al periódico británico The Sun, no ha sido entre un submarino norteamericano y otro soviético que jugaban a espiarse el uno al otro, como solía ocurrir en la segunda mitad del siglo XX. Ha afectado a dos países vecinos y aliados, el Reino Unido y Francia, que se ocultan mutuamente la situación de sus submarinos atómicos.

En opinión de Ian Bremmer, presidente de Eurasia Group, una firma consultora que se presenta como líder mundial en investigación de riesgos políticos globales, "la consecuencia clave de este incidente -que no puede ser calificado de muy serio- es que cuestiona de nuevo públicamente si el único sentido de la posición nuclear de Francia y el Reino Unido es mantener el prestigio militar nacional". "Incluso con el Tratado de No Proliferación bajo fuerte presión debido a Irán, Corea del Norte y otros países con ambiciones nucleares, no está nada claro que Francia y el Reino Unido necesiten una fuerza disuasoria propia dado que en realidad estarían bajo el paraguas nuclear de Estados Unidos si fueran atacados", sostiene Bremmer.

El choque del otro día afectó a los dos submarinos que lideran la disuasión nuclear de ambos países, el Vanguard británico y el Triomphant francés. El Reino Unido posee cuatro submarinos nucleares capaces de transportar cada uno 16 misiles norteamericanos Trident-2 D-5 y un máximo de 48 cabezas nucleares: el citado Vanguard, fletado en 1993, el Victorious (1995), el Vigilant (1997) y el Vengeance (1999).

Francia tiene en estos momentos tres submarinos nucleares lanzamisiles: el Triomphant (1997), el Téméraire (1999) y el Vigilant (2004), cada uno con una tripulación de 110 marineros, una eslora de 138 metros y capaces de desplazar 14.000 toneladas y transportar 16 misiles balísticos M-45 que pueden ser armados hasta con seis cabezas nucleares. La potencia destructora de cada submarino equivale a mil veces la potencia de la bomba de Hiroshima.

En enero fue desarmado el Inflexible (1982), que el año que viene será sustituido por el Terrible, con un nuevo sistema de combate y armado con misiles balísticos M-51.

El choque de los dos submarinos se produjo cuando el sumergible francés se dirigía de regreso a su base en L'Ile Longue, cerca de Brest (noroeste de Francia), y el Vanguard enfilaba el Atlántico procedente de su base de Faslane, costa oeste de Escocia. Los dos iban a muy poca velocidad, sumergidos a gran profundidad. Todo indica que el sumergible francés dio con su morro en el lateral de la popa del Vanguard, sufriendo daños importantes en su sonar, según confirmó el Ministerio de Defensa de Francia. Según la prensa de ese país, también sufrió daños en la torreta y el alerón de inmersión de estribor.

Los dos pudieron llegar por sí mismos a su base, sin tener que ser remolcados. Una vez desvelado el encontronazo, ambos países se apresuraron a garantizar que no había habido fugas radioactivas ni peligro de explosión nuclear y que sus respectivos sistemas de disuasión nunca estuvieron fuera de servicio.

Según un análisis del capitán de navío retirado Stephen Saunders, difundido por el grupo de información Jane's, el incidente plantea tres cuestiones. Primero, "los procedimientos de la Alianza Atlántica en materia de gestión del espacio marino, una especie de control de tráfico aéreo trasladado bajo las aguas que permite a los operadores nacionales de submarinos evitar conflictos en sus operaciones". "Segundo, por qué los submarinos no se detectaron el uno al otro. Y, finalmente, la mala suerte".

Los submarinos no se detectaron porque navegan casi en absoluto silencio precisamente para no ser detectados. El Ministerio de Defensa francés ha dado a entender oficiosamente que cuando el 6 de febrero anunció que el Triomphant había chocado contra un objeto flotante, "probablemente un contenedor", no mentía: los tripulantes del submarino creían que se trataba de un contenedor y no sabían que habían chocado contra otro submarino. Los militares franceses sólo empezaron a atar cabos cuando 10 días después supieron que el Vanguard había sufrido un incidente semejante.

Aunque la posibilidad de que choquen los dos únicos submarinos lanzamisiles nucleares de Francia y Reino Unido que suelen estar al mismo tiempo en el mar es de una entre varios millones, ese porcentaje cae en picado cuando los dos están en la misma zona. Sobre todo porque tienden a operar allí donde la llamada Corriente del Golfo es más fuerte.

Para Jason Alderwick, analista Marítimo y de Defensa del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, "lo que se impone es que franceses y británicos lleguen a un acuerdo de mínimos en lo que podríamos llamar gestión de los espacios marítimos porque es urgente que nos aseguremos que esto no vuelva a ocurrir".

"Hay ya en vigor un acuerdo de gestión de las aguas en la OTAN. El problema es que la seguridad que rodea el despliegue y localización de la fuerza estratégica es muy, muy, sensitiva para ambos gobiernos. Sin embargo, no debería ser imposible que dado el número de submarinos que tienen desplegados al mismo tiempo estadounidenses, franceses y británicos -los rusos también tienen desplegados submarinos, pero obviamente no se enmarcan en la arquitectura de la OTAN- que se repartieran el océano por áreas y periodos. No hace falta revelar la localización exacta, sino de evitar conflictos potenciales con otras fuerzas".

lunes, 16 de febrero de 2009

Reino Unido y Francia investigan la colisión de dos de sus submarinos nucleares en medio del Atlántico.

Noticia:


Los gobiernos de Reino Unido y de Francia investigan la colisión entre dos submarinos nucleares que se produjo a principios de este mes en medio del océano Atlántico.

Según informan los medios anglosajones, todo sucedió entre el 3 y el 4 de febrero, en medio de una fuerte marejada. Dos submarinos, el británico HMS Vanguard y el galo Le Triomphant, ambos con cabezas nucleares en su interior, impactaron en mitad del Atlántico después de que, pese a que contaban con importantes equipos tecnológicos, ninguno detectase que se encontraban en la misma área.

El suceso ha sorprendido a todos en Reino Unido y Francia. "Es impensable. Hay una posibilidad entre un millón visto como es el Océano Atlántico", ha asegurado un alto cargo de la Marina británica en declaraciones recogidas por la BBC. Tanto las autoridades británicas como las francesas han informado que no hay peligro nuclear pese al susto.

El HMS Vanguard navegaba con 16 misiles balísticos a bordo, según las fuentes citadas por la cadena británica BBC, que estiman que el buque francés dispondría de una capacidad ofensiva similar. La presencia de cabezas nucleares en el interior de las naves, así como un alto número de tripulación, 240 entre los dos, podrían haber provocado un "desastre nacional". Las dos naves quedaron seriamente dañadas, aunque no ha habido peligro nuclear.

Comentario:

Con todo y un gran despliegue de tecnología, la naturaleza hace de las suyas.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Presenta Suiza un submarino solar.

Noticia:


El pabellón de Suiza, en la Exposición Internacional de Zaragoza, presentó hoy el proyecto Goldfish ("pez de oro"), que en 2011 conllevará la construcción, por parte de la empresa energética helvética BKW, del primer submarino del mundo que funcionará con energía solar.

Los jefes del proyecto, Martin Pfisterer y Marie-Anne Kiener, explicaron en rueda de prensa que en un momento en el que el consumo de agua y energía aumenta en todo el mundo y crea retos económicos y ecológicos, este proyecto es un ejemplo de cómo puede aprovecharse una energía renovable.

El Goldfish navegará en el lago Thun, junto a los Alpes suizos, gracias a la energía solar recogida en el Goldport ("puerto de oro"), una central solar flotante que producirá suficiente energía como para garantizar las inmersiones del submarino y posicionarse en el lago a través de un sistema GPS, indicó Kiener.

Una embarcación trasladará a los viajeros desde la orilla hasta el Goldport, donde además de la zona de atraque habrá una carpa central con capacidad para sesenta personas y cinco paneles solares encargados de recibir la energía del sol.

El submarino, que se recargará conectándose a la plataforma con un cable, tendrá capacidad para 24 pasajeros, y podrá sumergirse hasta los 300 metros de profundidad.

Aunque el proyecto ya ha demostrado su viabilidad, sigue en una "fase temprana", por lo que Martin Pfisterer quiso invitar a "todos los países, ciudades, empresas, organizaciones e inversores privados interesados" a participar en su puesta en marcha, ya que tiene un coste aproximado de diez millones de dólares.

Además, Pfisterer habló de los múltiples usos que podrían darse a la plataforma solar móvil en zonas con poco oleaje y suficiente radiación solar, como las embarcaciones de ocio en Dubai, transporte de pasajeros en el río Huanpu de Shangai o el suministro de energía a instalaciones costeras como la ópera de Sydney.

En su opinión, estas centrales flotantes podrían contribuir a reducir considerablemente el consumo de agua y energía, y serán importantes en el futuro para alimentar transportes e infraestructuras respetuosas con el medio ambiente.

Comentario:

Le toca a los expertos analizar si este tipo de proyectos son viables desde el punto de vista económico para embarcaciones de gran tamaño. Se habla mucho de las energías alternativas, pero ¿ya se han desarrollado lo suficiente como para desplazar el uso del petróleo?