Noticia:
El presidente Felipe Calderón llamó al G20 a no desviar la atención del problema del calentamiento global por la crisis económica mundial.
En el marco del almuerzo de trabajo ofrecido a los líderes del G20, el presidente Felipe Calderón exhortó a hacer de la COP-16 en México un parteaguas en la lucha de la humanidad contra el cambio climático.
Durante las reuniones de trabajo que tuvieron lugar sábado y domingo, Calderón afirmó que “las dificultades de la economía global no deben desviar la atención de un problema que no le dará al mundo una segunda oportunidad: el calentamiento global. Por ello, insistió en que la Conferencia de las Partes, que se llevará a cabo a finales de este año en México, representa una oportunidad para lograr avances”.
El mandatario mexicano dijo que en las consultas informales en el proceso de negociaciones hacia Cancún se han ido produciendo resultados tangibles:
—El establecimiento de un nuevo mecanismo para facilitar la transferencia de tecnología sustentable de países desarrollados a aquellos en desarrollo.
“En materia de deforestación y la degradación de los suelos, se han identificado recursos financieros y proyectos concretos que beneficiarán a países en desarrollo. Cabe destacar que, en este rubro, México logró un apoyo financiero para reforestación por parte de Noruega.
“La creación, por la Organización de las Naciones Unidas, de un Grupo Asesor de Financiamiento a Mediano y Largo Plazo, encabezado por los Primeros Ministros de Etiopía y Noruega. Este Grupo evidencia el consenso que empieza a surgir sobre la necesidad de contar con mecanismos financieros adecuados para hacer frente a los costos asociados a la lucha contra el cambio climático”, comentó el presidente Felipe Calderón.
Reducción de emisiones
El madantario Calderón se refirió a uno de los aspectos centrales de la negociación hacia Cancún: la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
El Presidente de México expuso que los países desarrollados necesitan mostrar un compromiso más firme y reducir sus emisiones de manera significativa y vinculante. A su vez, los países en desarrollo deben avanzar en sus respectivas acciones de mitigación. Indicó que todos estos esfuerzos deben ser medibles.
Calderón exigió crear fondos de arranque rápido. De acuerdo con el compromiso establecido en Copenhague, algunos países desarrollados, como Japón, los pertenecientes a la Unión Europa y Estados Unidos, entre otros, han anunciado su compromiso de destinar recursos financieros para que los países en desarrollo inicien, en el curso de los próximos tres años, acciones para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.
El presidente Felipe Calderón dijo que la mitigación, es decir, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, debe ser medible y comparable.
Ante la premura del tiempo para iniciar la Conferencia de las Partes en Cancún, instó a todos los líderes del G20 a traducir su voluntad política en avances concretos. Especialmente en la próxima ronda de negociaciones, que se llevará a cabo en agosto de este mismo año.
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lunes, 28 de junio de 2010
G20 acuerda reducir déficit para 2013
Noticia:
El G20 cerró ayer la Cumbre de Toronto, en la que se establecieron metas concretas para la reducción del déficit presupuestal y de la deuda, con la advertencia de que la retirada de los estímulos no ponga en peligro el crecimiento.
El comunicado final de la cumbre establece el compromiso que proponía Canadá, sede de la reunión, de reducir el déficit a la mitad para 2013, aunque sólo será vinculante para los países avanzados, dijo el anfitrión de la cumbre, el primer ministro Stephen Harper.
Como reflejo de las discusiones previas a la cumbre, el G20 indica que el camino de recorte del gasto público “debe ser a la medida de las circunstancias nacionales” de cada país y “compatible” con el crecimiento económico y las medidas de estímulo en marcha.
El documento final deja claro que el sector bancario debe pagar por el costo en el que incurren los gobiernos cuando acuden a su rescate, si bien da libertad a los países para establecer una tasa bancaria con ese fin. Asimismo, se acordó la necesidad de exigir mayores dotaciones de capital a la banca para que resista mejor los envites de la crisis.
En términos generales, el G20 anima a los gobiernos a continuar con las reformas de sus sistemas financieros y a someterlos a una mayor supervisión. Pide que se imponga “a nivel internacional y de una manera consistente y no discriminatoria”, una mayor regulación y transparencia a los mercados de derivados, a las agencias de calificación de riesgo y a los fondos de alto riesgo, que estuvieron en el ojo del huracán durante la reciente crisis.
La declaración final de Toronto hace referencia al bloqueo de las negociaciones de Doha para liberalizar el comercio y pide al respecto que las conversaciones finalicen “lo antes posible”, en tanto solicita a los países que eviten en los próximos tres años, hasta 2013, imponer barreras comerciales al comercio y a las inversiones.
El G20 establece que la siguiente cumbre será el próximo mes de noviembre en Corea del Sur, en tanto que en 2011 la acogerá Francia y en 2012 México.
El encuentro de Toronto fue calificado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como un “éxito” y aseguró que aunque “cada economía es única, y cada país establecerá su camino”, todos se mueven “en la misma dirección”.
En una rueda de prensa tras la clausura de la cumbre, Obama indicó que la economía “ha vuelto a crecer” gracias a las medidas adoptadas en reuniones previas y que pese a las diferencias con las que los países acudieron al encuentro: “Podemos coordinar nuestras posiciones y continuar centrándonos en un crecimiento duradero que dé empleo a nuestra gente y cree prosperidad para el mundo”.
Ayer la Policía informó que los diversos altercados del sábado se saldaron con unos 500 detenidos; la noche del sábado al domingo también se registraron incidentes violentos y por primera vez en la pacífica metrópolis financiera canadiense la Policía empleó gases lacrimógenos contra manifestantes.
La oficina del primer ministro condenó los altercados, que hicieron que la comitiva que transportaba al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, fuera desviada de camino a su hotel. El mandatario tuvo que hospedarse en otro hotel.
Algunas personas lanzaron piedras y botellas a los policías, que desplegaron un amplio dispositivo y cercaron el área donde se reunieron los jefes de Estado y de Gobierno del G20.
“Nunca habíamos visto una delicuencia tan arbitraria y una violencia tan indiscriminada en nuestras calles”, dijo el jefe de la Policía, William Blair, que habló de “un día muy difícil”. “Yo creo que ha sido un ‘shock’ para cada ciudadano”.
La Policía arrojó ayer gases lacrimógenos a manifestantes, por segunda jornada consecutiva, en respuesta a arranques de violencia. Cuatro personas fueron detenidas por la noche cuando emergían de una alcantarilla cerca de la valla a tras metros del área donde se reúne el G20.
Un “gran número” de personas fueron detenidas ayer en los dormitorios de la Universidad de Toronto, y la Policía dijo que confiscaron armas, incluyendo ladrillos, piedras y palos.
Las protestas comenzaron el sábado por la tarde como una marcha pacífica que derivó en disturbios, cuando grupos de enmascarados irrumpieron entre la multitud, quebrando vidrios de tiendas y bancos e incendiando vehículos policiales, a lo que la policía respondió con gases lacrimógenos y arrestos. Los arrestados enfrentan cargos que van desde causar daños a asaltos a la policía, dijo la Policía.
En este marco, Obama, y su homólogo chino, Hu Jintao, consideran que las relaciones bilaterales entran en una nueva fase expansiva y así lo manifestaron tras el encuentro que mantuvieron el sábado en Toronto. Ambas partes han trabajado duro en los últimos meses, dijo Obama tras la reunión bilateral. El mandatario estadounidense invitó a Hu a visitar Washing- ton próximamente , en tanto elogió la decisión de Beijing de hacer flexible el tipo de cambio del yuan, lo que calificó como “medida constructiva”.
China, sin embargo, no quiere ceder a la presión estadounidense para revaluar su divisa de forma más rápida, indicaron por su parte destacados funcionarios.
El G20 cerró ayer la Cumbre de Toronto, en la que se establecieron metas concretas para la reducción del déficit presupuestal y de la deuda, con la advertencia de que la retirada de los estímulos no ponga en peligro el crecimiento.
El comunicado final de la cumbre establece el compromiso que proponía Canadá, sede de la reunión, de reducir el déficit a la mitad para 2013, aunque sólo será vinculante para los países avanzados, dijo el anfitrión de la cumbre, el primer ministro Stephen Harper.
Como reflejo de las discusiones previas a la cumbre, el G20 indica que el camino de recorte del gasto público “debe ser a la medida de las circunstancias nacionales” de cada país y “compatible” con el crecimiento económico y las medidas de estímulo en marcha.
El documento final deja claro que el sector bancario debe pagar por el costo en el que incurren los gobiernos cuando acuden a su rescate, si bien da libertad a los países para establecer una tasa bancaria con ese fin. Asimismo, se acordó la necesidad de exigir mayores dotaciones de capital a la banca para que resista mejor los envites de la crisis.
En términos generales, el G20 anima a los gobiernos a continuar con las reformas de sus sistemas financieros y a someterlos a una mayor supervisión. Pide que se imponga “a nivel internacional y de una manera consistente y no discriminatoria”, una mayor regulación y transparencia a los mercados de derivados, a las agencias de calificación de riesgo y a los fondos de alto riesgo, que estuvieron en el ojo del huracán durante la reciente crisis.
La declaración final de Toronto hace referencia al bloqueo de las negociaciones de Doha para liberalizar el comercio y pide al respecto que las conversaciones finalicen “lo antes posible”, en tanto solicita a los países que eviten en los próximos tres años, hasta 2013, imponer barreras comerciales al comercio y a las inversiones.
El G20 establece que la siguiente cumbre será el próximo mes de noviembre en Corea del Sur, en tanto que en 2011 la acogerá Francia y en 2012 México.
El encuentro de Toronto fue calificado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como un “éxito” y aseguró que aunque “cada economía es única, y cada país establecerá su camino”, todos se mueven “en la misma dirección”.
En una rueda de prensa tras la clausura de la cumbre, Obama indicó que la economía “ha vuelto a crecer” gracias a las medidas adoptadas en reuniones previas y que pese a las diferencias con las que los países acudieron al encuentro: “Podemos coordinar nuestras posiciones y continuar centrándonos en un crecimiento duradero que dé empleo a nuestra gente y cree prosperidad para el mundo”.
Ayer la Policía informó que los diversos altercados del sábado se saldaron con unos 500 detenidos; la noche del sábado al domingo también se registraron incidentes violentos y por primera vez en la pacífica metrópolis financiera canadiense la Policía empleó gases lacrimógenos contra manifestantes.
La oficina del primer ministro condenó los altercados, que hicieron que la comitiva que transportaba al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, fuera desviada de camino a su hotel. El mandatario tuvo que hospedarse en otro hotel.
Algunas personas lanzaron piedras y botellas a los policías, que desplegaron un amplio dispositivo y cercaron el área donde se reunieron los jefes de Estado y de Gobierno del G20.
“Nunca habíamos visto una delicuencia tan arbitraria y una violencia tan indiscriminada en nuestras calles”, dijo el jefe de la Policía, William Blair, que habló de “un día muy difícil”. “Yo creo que ha sido un ‘shock’ para cada ciudadano”.
La Policía arrojó ayer gases lacrimógenos a manifestantes, por segunda jornada consecutiva, en respuesta a arranques de violencia. Cuatro personas fueron detenidas por la noche cuando emergían de una alcantarilla cerca de la valla a tras metros del área donde se reúne el G20.
Un “gran número” de personas fueron detenidas ayer en los dormitorios de la Universidad de Toronto, y la Policía dijo que confiscaron armas, incluyendo ladrillos, piedras y palos.
Las protestas comenzaron el sábado por la tarde como una marcha pacífica que derivó en disturbios, cuando grupos de enmascarados irrumpieron entre la multitud, quebrando vidrios de tiendas y bancos e incendiando vehículos policiales, a lo que la policía respondió con gases lacrimógenos y arrestos. Los arrestados enfrentan cargos que van desde causar daños a asaltos a la policía, dijo la Policía.
En este marco, Obama, y su homólogo chino, Hu Jintao, consideran que las relaciones bilaterales entran en una nueva fase expansiva y así lo manifestaron tras el encuentro que mantuvieron el sábado en Toronto. Ambas partes han trabajado duro en los últimos meses, dijo Obama tras la reunión bilateral. El mandatario estadounidense invitó a Hu a visitar Washing- ton próximamente , en tanto elogió la decisión de Beijing de hacer flexible el tipo de cambio del yuan, lo que calificó como “medida constructiva”.
China, sin embargo, no quiere ceder a la presión estadounidense para revaluar su divisa de forma más rápida, indicaron por su parte destacados funcionarios.
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G20 acuerda reducir déficit para 2013
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El G20 cerró ayer la Cumbre de Toronto, en la que se establecieron metas concretas para la reducción del déficit presupuestal y de la deuda, con la advertencia de que la retirada de los estímulos no ponga en peligro el crecimiento.
El comunicado final de la cumbre establece el compromiso que proponía Canadá, sede de la reunión, de reducir el déficit a la mitad para 2013, aunque sólo será vinculante para los países avanzados, dijo el anfitrión de la cumbre, el primer ministro Stephen Harper.
Como reflejo de las discusiones previas a la cumbre, el G20 indica que el camino de recorte del gasto público “debe ser a la medida de las circunstancias nacionales” de cada país y “compatible” con el crecimiento económico y las medidas de estímulo en marcha.
El documento final deja claro que el sector bancario debe pagar por el costo en el que incurren los gobiernos cuando acuden a su rescate, si bien da libertad a los países para establecer una tasa bancaria con ese fin. Asimismo, se acordó la necesidad de exigir mayores dotaciones de capital a la banca para que resista mejor los envites de la crisis.
En términos generales, el G20 anima a los gobiernos a continuar con las reformas de sus sistemas financieros y a someterlos a una mayor supervisión. Pide que se imponga “a nivel internacional y de una manera consistente y no discriminatoria”, una mayor regulación y transparencia a los mercados de derivados, a las agencias de calificación de riesgo y a los fondos de alto riesgo, que estuvieron en el ojo del huracán durante la reciente crisis.
La declaración final de Toronto hace referencia al bloqueo de las negociaciones de Doha para liberalizar el comercio y pide al respecto que las conversaciones finalicen “lo antes posible”, en tanto solicita a los países que eviten en los próximos tres años, hasta 2013, imponer barreras comerciales al comercio y a las inversiones.
El G20 establece que la siguiente cumbre será el próximo mes de noviembre en Corea del Sur, en tanto que en 2011 la acogerá Francia y en 2012 México.
El encuentro de Toronto fue calificado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como un “éxito” y aseguró que aunque “cada economía es única, y cada país establecerá su camino”, todos se mueven “en la misma dirección”.
En una rueda de prensa tras la clausura de la cumbre, Obama indicó que la economía “ha vuelto a crecer” gracias a las medidas adoptadas en reuniones previas y que pese a las diferencias con las que los países acudieron al encuentro: “Podemos coordinar nuestras posiciones y continuar centrándonos en un crecimiento duradero que dé empleo a nuestra gente y cree prosperidad para el mundo”.
Ayer la Policía informó que los diversos altercados del sábado se saldaron con unos 500 detenidos; la noche del sábado al domingo también se registraron incidentes violentos y por primera vez en la pacífica metrópolis financiera canadiense la Policía empleó gases lacrimógenos contra manifestantes.
La oficina del primer ministro condenó los altercados, que hicieron que la comitiva que transportaba al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, fuera desviada de camino a su hotel. El mandatario tuvo que hospedarse en otro hotel.
Algunas personas lanzaron piedras y botellas a los policías, que desplegaron un amplio dispositivo y cercaron el área donde se reunieron los jefes de Estado y de Gobierno del G20.
“Nunca habíamos visto una delicuencia tan arbitraria y una violencia tan indiscriminada en nuestras calles”, dijo el jefe de la Policía, William Blair, que habló de “un día muy difícil”. “Yo creo que ha sido un ‘shock’ para cada ciudadano”.
La Policía arrojó ayer gases lacrimógenos a manifestantes, por segunda jornada consecutiva, en respuesta a arranques de violencia. Cuatro personas fueron detenidas por la noche cuando emergían de una alcantarilla cerca de la valla a tras metros del área donde se reúne el G20.
Un “gran número” de personas fueron detenidas ayer en los dormitorios de la Universidad de Toronto, y la Policía dijo que confiscaron armas, incluyendo ladrillos, piedras y palos.
Las protestas comenzaron el sábado por la tarde como una marcha pacífica que derivó en disturbios, cuando grupos de enmascarados irrumpieron entre la multitud, quebrando vidrios de tiendas y bancos e incendiando vehículos policiales, a lo que la policía respondió con gases lacrimógenos y arrestos. Los arrestados enfrentan cargos que van desde causar daños a asaltos a la policía, dijo la Policía.
En este marco, Obama, y su homólogo chino, Hu Jintao, consideran que las relaciones bilaterales entran en una nueva fase expansiva y así lo manifestaron tras el encuentro que mantuvieron el sábado en Toronto. Ambas partes han trabajado duro en los últimos meses, dijo Obama tras la reunión bilateral. El mandatario estadounidense invitó a Hu a visitar Washing- ton próximamente , en tanto elogió la decisión de Beijing de hacer flexible el tipo de cambio del yuan, lo que calificó como “medida constructiva”.
China, sin embargo, no quiere ceder a la presión estadounidense para revaluar su divisa de forma más rápida, indicaron por su parte destacados funcionarios.
El G20 cerró ayer la Cumbre de Toronto, en la que se establecieron metas concretas para la reducción del déficit presupuestal y de la deuda, con la advertencia de que la retirada de los estímulos no ponga en peligro el crecimiento.
El comunicado final de la cumbre establece el compromiso que proponía Canadá, sede de la reunión, de reducir el déficit a la mitad para 2013, aunque sólo será vinculante para los países avanzados, dijo el anfitrión de la cumbre, el primer ministro Stephen Harper.
Como reflejo de las discusiones previas a la cumbre, el G20 indica que el camino de recorte del gasto público “debe ser a la medida de las circunstancias nacionales” de cada país y “compatible” con el crecimiento económico y las medidas de estímulo en marcha.
El documento final deja claro que el sector bancario debe pagar por el costo en el que incurren los gobiernos cuando acuden a su rescate, si bien da libertad a los países para establecer una tasa bancaria con ese fin. Asimismo, se acordó la necesidad de exigir mayores dotaciones de capital a la banca para que resista mejor los envites de la crisis.
En términos generales, el G20 anima a los gobiernos a continuar con las reformas de sus sistemas financieros y a someterlos a una mayor supervisión. Pide que se imponga “a nivel internacional y de una manera consistente y no discriminatoria”, una mayor regulación y transparencia a los mercados de derivados, a las agencias de calificación de riesgo y a los fondos de alto riesgo, que estuvieron en el ojo del huracán durante la reciente crisis.
La declaración final de Toronto hace referencia al bloqueo de las negociaciones de Doha para liberalizar el comercio y pide al respecto que las conversaciones finalicen “lo antes posible”, en tanto solicita a los países que eviten en los próximos tres años, hasta 2013, imponer barreras comerciales al comercio y a las inversiones.
El G20 establece que la siguiente cumbre será el próximo mes de noviembre en Corea del Sur, en tanto que en 2011 la acogerá Francia y en 2012 México.
El encuentro de Toronto fue calificado por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como un “éxito” y aseguró que aunque “cada economía es única, y cada país establecerá su camino”, todos se mueven “en la misma dirección”.
En una rueda de prensa tras la clausura de la cumbre, Obama indicó que la economía “ha vuelto a crecer” gracias a las medidas adoptadas en reuniones previas y que pese a las diferencias con las que los países acudieron al encuentro: “Podemos coordinar nuestras posiciones y continuar centrándonos en un crecimiento duradero que dé empleo a nuestra gente y cree prosperidad para el mundo”.
Ayer la Policía informó que los diversos altercados del sábado se saldaron con unos 500 detenidos; la noche del sábado al domingo también se registraron incidentes violentos y por primera vez en la pacífica metrópolis financiera canadiense la Policía empleó gases lacrimógenos contra manifestantes.
La oficina del primer ministro condenó los altercados, que hicieron que la comitiva que transportaba al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, fuera desviada de camino a su hotel. El mandatario tuvo que hospedarse en otro hotel.
Algunas personas lanzaron piedras y botellas a los policías, que desplegaron un amplio dispositivo y cercaron el área donde se reunieron los jefes de Estado y de Gobierno del G20.
“Nunca habíamos visto una delicuencia tan arbitraria y una violencia tan indiscriminada en nuestras calles”, dijo el jefe de la Policía, William Blair, que habló de “un día muy difícil”. “Yo creo que ha sido un ‘shock’ para cada ciudadano”.
La Policía arrojó ayer gases lacrimógenos a manifestantes, por segunda jornada consecutiva, en respuesta a arranques de violencia. Cuatro personas fueron detenidas por la noche cuando emergían de una alcantarilla cerca de la valla a tras metros del área donde se reúne el G20.
Un “gran número” de personas fueron detenidas ayer en los dormitorios de la Universidad de Toronto, y la Policía dijo que confiscaron armas, incluyendo ladrillos, piedras y palos.
Las protestas comenzaron el sábado por la tarde como una marcha pacífica que derivó en disturbios, cuando grupos de enmascarados irrumpieron entre la multitud, quebrando vidrios de tiendas y bancos e incendiando vehículos policiales, a lo que la policía respondió con gases lacrimógenos y arrestos. Los arrestados enfrentan cargos que van desde causar daños a asaltos a la policía, dijo la Policía.
En este marco, Obama, y su homólogo chino, Hu Jintao, consideran que las relaciones bilaterales entran en una nueva fase expansiva y así lo manifestaron tras el encuentro que mantuvieron el sábado en Toronto. Ambas partes han trabajado duro en los últimos meses, dijo Obama tras la reunión bilateral. El mandatario estadounidense invitó a Hu a visitar Washing- ton próximamente , en tanto elogió la decisión de Beijing de hacer flexible el tipo de cambio del yuan, lo que calificó como “medida constructiva”.
China, sin embargo, no quiere ceder a la presión estadounidense para revaluar su divisa de forma más rápida, indicaron por su parte destacados funcionarios.
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