Noticia:
A Venezuela le sobra, según su presidente, Hugo Chávez, algo que le falta, entre otros, a España y a Alemania: reservas de divisas para soportar la crisis económica global. "Nosotros, producto del esfuerzo y la buena administración de los recursos, acumulamos 42.200 millones de dólares [31.899 millones de euros]. Y si incluimos todos los demás fondos que tenemos, podemos decir que hoy Venezuela tiene garantizados los recursos para sustentar sus importaciones por dos años", dijo el mandatario venezolano el lunes en la noche (hora local), durante la celebración de un Consejo de Ministros y a través de la televisión estatal. Para poner énfasis en su declaración hizo luego algunas comparaciones: "Hay países, como España, que tienen reservas para garantizar sus importaciones por 15 días; otros países, como
Alemania, no tienen ese nivel de reservas".
Tres meses atrás, en octubre de 2008, el presidente venezolano también dijo que su país contaba con reservas de hasta 80 millones de dólares. Número arriba, número abajo, tanto en aquella oportunidad como en ésta, Chávez ha querido ser categórico al afirmar que la crisis del capitalismo mundial que también ha traído consigo la caída estrepitosa de los precios del petróleo no tocará a las puertas del socialismo del siglo XXI.
Pero la matemática de los analistas no es la misma que la de Hugo Chávez. La previsión de los economistas venezolanos es que si los precios del petróleo siguen su caída libre y Venezuela mantiene el mismo ritmo de gastos, 2009 será un año difícil. Desde julio de 2008, el precio del crudo venezolano ha descendido de 126,46 dólares por barril hasta el promedio de 35,31 dólares por barril que se registró en la semana del 19 al 23 de enero. Son cifras preocupantes para un país que basa el 93% de sus exportaciones en la venta de petróleo y que, a través de esos ingresos, financia más del 50% de sus gastos internos; mucho peores si se toma en cuenta que el Ministerio de Finanzas calculó el Presupuesto Nacional de 2009 sobre la base de un barril a 60 dólares, y que Venezuela mantiene un nivel ascendente de importaciones, que en 2008 fue de 55.000 millones de dólares.
El panorama que pintan los analistas, sin embargo, no parece preocupar al Gobierno. "No estamos ni estaremos en recesión" o "pónganme el precio del petróleo a cero y en Venezuela no habrá crisis", han sido algunas de las expresiones del presidente Chávez, que en la actualidad invierte todo su tiempo y energía en la campaña electoral por la enmienda constitucional que establecería su reelección indefinida en el cargo. La crisis le tiene sin cuidado.
Comentario:
Lo que más brilla en Hugo Chávez es su arrogancia y ausente está su inteligencia. Ya veremos si la crisis le hace a Venezuela lo que el viento a Juárez (Benito), como decimos en México.
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miércoles, 28 de enero de 2009
lunes, 20 de octubre de 2008
De la euforia a la olvidada austeridad.
Noticia:
La crisis financiera fue, en principio, para Hugo Chávez una buena noticia. La celebró como la caída del imperio, como el fracaso estrepitoso del neoliberalismo.
Hasta con el correr de los días, pudo comenzar a evidenciar que su declamado socialismo del siglo XXI está, a partir de ahora en la cuerda floja.
La recesión que se aguarda en Estados Unidos, donde coloca cada día 1.2 millones de barriles de petróleo y la caída abrupta de los precios del petróleo, alertan en Venezuela de un panorama nada alentador.
Lo que parecía imposible ocurrió. Que el presidente Chávez y algunos de sus ministros utilizaran un vocablo de la lengua castellana casi en desuso en sus discursos: “austeridad”. Y razones no les faltan. Un estudio de la consultora petrolera PFC y el Deutsche Bank precisó que Venezuela es el socio de la OPEP más vulnerable por su desfase en las cuentas públicas.
Si en 2000 la administración Chávez necesitaba un barril de petróleo a 34 dólares, ahora precisa de un barril a 90 dólares para cubrir el déficit fiscal y en 2009 de 97 dólares.
El problema radica en que el viernes el crudo venezolano cerró a 68 dólares el barril, y en el presupuesto que se envió al Congreso se previó en 60 dólares para 2009. “Con un barril por debajo de 70 dólares, las cuentas de la balanza de pagos no salen. Y es imposible dejar de importar alimentos ni materias primas porque la población y la industria lo necesitan”, explica Domingo Maza Zavala, ex director del banco Central.
A juzgar por el estudio del Deutsche Bank que sostiene que “los precios del petróleo deberían caer a 35 dólares por barril para llevar los precios en términos reales de vuelta a sus promedios históricos del largo plazo”, el déficit fiscal se incrementaría. Y ahí se entiende el porqué de la aparición de la palabra austeridad en el Palacio de Miraflores (sede del gobierno).
Aún así esas estimaciones son para Chávez el resultado de que “muchos desean que el petróleo siga bajando para vernos caer, pero Venezuela no se va a hundir”, dijo.
Con una inflación que ronda 30%, la coyuntura para Chávez pasará, además de sobrellevar el déficit fiscal y la balanza de pagos, por cubrir los programas sociales, a los que espera destinar 23 mil millones de dólares. De cumplirse las previsiones en cuanto al precio del petróleo, a Chávez le queda la alternativa de apelar a las reservas monetarias. Las mismas que en el último lustro de una bonanza sin precedentes, gracias al “oro negro” se ubicarían alrededor de 70 mil millones de dólares.
Por eso Maza alerta ya que con los 700 millones de barriles exportados en la actualidad, a un precio de 70 dólares el barril, a Venezuela ingresarían 49 mil millones de dólares, cuando “las importaciones que necesita el país oscila en 50 mil millones y el pago de la deuda se lleva otros 10 mil millones de dólares”. En ese hipotético caso no sólo de austeridad deberá teñirse el socialismo del siglo XXI, sino también de algo tan neoliberal e indeseado como un ajuste fiscal.
Comentario:
El problema principal de los que son fanáticos del concepto "socialismo", es creer que llegaron al paraíso terrenal y que la crisis es una enferemedad sólo del capitalismo. Más se tardó en burlarse Chávez de Estados Unidos que en llegarle la "cruda realidad".
La crisis financiera fue, en principio, para Hugo Chávez una buena noticia. La celebró como la caída del imperio, como el fracaso estrepitoso del neoliberalismo.
Hasta con el correr de los días, pudo comenzar a evidenciar que su declamado socialismo del siglo XXI está, a partir de ahora en la cuerda floja.
La recesión que se aguarda en Estados Unidos, donde coloca cada día 1.2 millones de barriles de petróleo y la caída abrupta de los precios del petróleo, alertan en Venezuela de un panorama nada alentador.
Lo que parecía imposible ocurrió. Que el presidente Chávez y algunos de sus ministros utilizaran un vocablo de la lengua castellana casi en desuso en sus discursos: “austeridad”. Y razones no les faltan. Un estudio de la consultora petrolera PFC y el Deutsche Bank precisó que Venezuela es el socio de la OPEP más vulnerable por su desfase en las cuentas públicas.
Si en 2000 la administración Chávez necesitaba un barril de petróleo a 34 dólares, ahora precisa de un barril a 90 dólares para cubrir el déficit fiscal y en 2009 de 97 dólares.
El problema radica en que el viernes el crudo venezolano cerró a 68 dólares el barril, y en el presupuesto que se envió al Congreso se previó en 60 dólares para 2009. “Con un barril por debajo de 70 dólares, las cuentas de la balanza de pagos no salen. Y es imposible dejar de importar alimentos ni materias primas porque la población y la industria lo necesitan”, explica Domingo Maza Zavala, ex director del banco Central.
A juzgar por el estudio del Deutsche Bank que sostiene que “los precios del petróleo deberían caer a 35 dólares por barril para llevar los precios en términos reales de vuelta a sus promedios históricos del largo plazo”, el déficit fiscal se incrementaría. Y ahí se entiende el porqué de la aparición de la palabra austeridad en el Palacio de Miraflores (sede del gobierno).
Aún así esas estimaciones son para Chávez el resultado de que “muchos desean que el petróleo siga bajando para vernos caer, pero Venezuela no se va a hundir”, dijo.
Con una inflación que ronda 30%, la coyuntura para Chávez pasará, además de sobrellevar el déficit fiscal y la balanza de pagos, por cubrir los programas sociales, a los que espera destinar 23 mil millones de dólares. De cumplirse las previsiones en cuanto al precio del petróleo, a Chávez le queda la alternativa de apelar a las reservas monetarias. Las mismas que en el último lustro de una bonanza sin precedentes, gracias al “oro negro” se ubicarían alrededor de 70 mil millones de dólares.
Por eso Maza alerta ya que con los 700 millones de barriles exportados en la actualidad, a un precio de 70 dólares el barril, a Venezuela ingresarían 49 mil millones de dólares, cuando “las importaciones que necesita el país oscila en 50 mil millones y el pago de la deuda se lleva otros 10 mil millones de dólares”. En ese hipotético caso no sólo de austeridad deberá teñirse el socialismo del siglo XXI, sino también de algo tan neoliberal e indeseado como un ajuste fiscal.
Comentario:
El problema principal de los que son fanáticos del concepto "socialismo", es creer que llegaron al paraíso terrenal y que la crisis es una enferemedad sólo del capitalismo. Más se tardó en burlarse Chávez de Estados Unidos que en llegarle la "cruda realidad".
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