Entrevista:
El País de España.
Envuelta en un vestido africano multicolor y con las uñas pintadas de lila, Caddy Adzuba llama la atención entre los comensales del Bocaíto. Ella es el punto más alegre del local, aunque probablemente tenga la historia más triste de todos. Hemos elegido esta taberna de Chueca (Madrid) porque Adzuba quiere comida española, aunque luego, ante la carta, se corta, esquiva las recomendaciones y tira por lo que le resulta familiar: sopa, tortilla y pescado, en este caso, pescaíto frito.
A sus 28 años, esta periodista de la República Democrática del Congo está amenazada de muerte. Necesita un visado para ponerse a salvo y ausentarse un tiempo de su país. "Soy de más ayuda viva que en la tumba", dice Adzuba, que ha sido reconocida con los premios de periodismo Julio Anguita Parrado y por El Club de las 25.
La mayor de ocho hermanos, creció en un barrio acomodado de Bukavu (Congo). "Tuve una buena infancia. Si pudiera, volvería. Vivíamos en una buena zona, muy limpia. Me gustaba la vida". En 1994, cuando tenía trece años, empezaron a llegar refugiados tutsis huyendo de las masacres de Ruanda. "Les llevábamos comida, ropa...", explica Caddy, que come poco porque habla mucho y en un perfecto francés. Dos años más tarde, cosas de la vida, era ella la refugiada. "Estalló la guerra y huimos. Asesinaron a mucha gente. Me perdí de mis padres y continué la marcha sola. Vi a mujeres dar a luz en la calle, a niños enfermos... Cuando logré volver con mi familia el reencuentro fue muy dramático, todos querían tocarme. Esa noche dormí en la cama de mis padres. Habían saqueado la casa y los militares nos robaron el coche, pero al menos teníamos techo. Comenzamos de cero, como todos. Poco después estalló de nuevo la guerra, que nunca ha parado, pero esta vez nos quedamos. Fue horrible, mataban por nada. Y entonces decidí hacer algo por los derechos humanos".
Adzuba se inscribió en Derecho y se plantó en la radio nacional a pedir trabajo. "Conseguí testimonios de mujeres que habían sufrido violencia sexual, mutilaciones y torturas genitales terribles, pero no me dejaban contarlo. Sólo podía cubrir las visitas oficiales y me fui", dice la periodista, que acaba con los calamares de la fuente.
Desde entonces, Adzuba ha trabajado para la ONG Search For Common Ground y en la radio de Naciones Unidas. Con otras periodistas congoleñas creó el grupo Mujeres de los Medios, que denuncia la impunidad de la violencia contra las mujeres en su país. A algunos no les gusta que lo hagan. Desde 2006 han sido asesinados tres periodistas congoleños de una bala en la cabeza. "No se ha investigado, pero sabemos que son los hombres del poder, que quieren callarnos". Tras el entierro del último de ellos, en agosto, un grupo de militares la amenazaron de muerte al llegar a casa. Luego recibió un SMS: "Habéis adoptado malos hábitos metiéndoos en lo que no os importa (...). Vais a morir para cerraros la boca".
Adzuba tiene miedo: "He empezado a ver las cosas de otro modo. No quiero morir por nada. Mi objetivo ahora es movilizar a la sociedad civil internacional. Todos los días se habla de Irak pero en Congo han muerto tres millones de personas en 14 años de guerra. Quinientas mil mujeres han sido agredidas. ¿Y eso quién lo sabe? Nadie. Mi idea es volver cuando se olviden un poco de mí, pero para eso necesito un visado. ¿Tú sabes cómo puedo obtener uno?".
Ofrezco mis servicios.
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viernes, 22 de enero de 2010
jueves, 15 de octubre de 2009
Congo Brazzaville ofrece un tercio de su territorio a inversores extranjeros.
Noticia:
La República del Congo ha ofrecido a los inversores internacionales 10 millones de hectáreas de sus terrenos de cultivo, un envite al que ha respondido la mayor asociación de agricultores de Suráfrica y que con toda probabilidad acelerará la carrera por la apropiación de tierras en África. El Gobierno de Brazzaville y Agri SA, que representa a más de 70.000 agricultores y empresas surafricanas, ultiman esta semana en Johanesburgo un acuerdo sobre parte del lote, que supondría uno de los mayores de este tipo hasta el momento.
De acuerdo con el contrato, los agricultores surafricanos tendrán acceso gratuito a las tierras cultivables por un periodo de hasta 90 años. A cambio, Brazzaville consigue una entrada de capital crucial para el desarrollo de las zonas afectadas, que, espera, atraerá inversiones en infraestructuras. La superficie objeto del pacto supone casi una tercera parte del territorio y se distribuye en parcelas de diversa extensión por todo el país.
En los últimos años, los países ricos se han lanzado a un nuevo reparto del continente africano, sobre todo después de la crisis alimentaria de 2007 y la creciente demanda de biocombustibles. Los críticos de este fenómeno lo tachan de neocolonialismo y avisan de que rara vez se tiene en cuenta a los campesinos locales. En la mayoría de las ocasiones los Gobiernos, que nominalmente son los propietarios de las tierras rurales, pactan de espaldas a la población local.
La negociación, que comenzó en marzo, se ha retrasado con motivo de las elecciones presidenciales, que ganó en julio Sassou-Nguesso. Congo, el quinto productor de petróleo de África, busca diversificar su economía, muy dependiente de su producción de 220.000 barriles de crudo al día. El principal y prácticamente único producto agrícola nacional es la patata, y con este pacto espera desarrollar el cultivo de soja, caña de azúcar, maíz y ganadería. Suráfrica tiene uno de los sectores agrícolas más desarrollados del continente y sus terratenientes se han lanzado a la búsqueda de terrenos en otros países.
"Hasta la fecha, 1.700 agricultores locales han mostrado su interés en invertir en la zona", asegura por teléfono desde Johanesburgo el vicepresidente de Agri SA, Theo de Jager. "Hay dos tipos de productores, los que se instalarían en pequeñas granjas y los que quieren hacerse cargo de fincas más amplias de terrenos con pastos para ganadería y plantaciones. Brazzaville nos ha asegurado que sus soldados protegerán nuestras fincas".
De Jager afirma que los campesinos locales trabajarán la tierra y recibirán formación en las labores de cultivo. Es ésta una de las principales preocupaciones de ONG y de la FAO, la agencia alimentaria de la ONU. "En numerosas ocasiones los campesinos son desposeídos de sus recursos de modo arbitrario", observa Lorenzo Cotula, investigador del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo (IIED, por sus siglas inglesas). "No tienen títulos que prueben su propiedad o su derecho de uso ni modo de acceder a las instituciones para interponer una reclamación".
Los negociadores surafricanos aseguran que numerosos proponentes han llamado a sus puertas para ofrecerles jugosas ofertas por sus campos de cultivo. "Hasta 15 países nos han hecho proposiciones. Entre ellos Libia, la República Democrática del Congo, Angola, Kenia, Zambia, Suazilandia o Mozambique", afirma Gert Rall, medidador entre el Gobierno de Congo Brazzaville y Agri SA. A juicio de Rall, que ha intervenido en otros contratos, con Mozambique y Botsuana, la carrera por la adquisición de tierras en África no ha hecho más que empezar.
La República del Congo ha ofrecido a los inversores internacionales 10 millones de hectáreas de sus terrenos de cultivo, un envite al que ha respondido la mayor asociación de agricultores de Suráfrica y que con toda probabilidad acelerará la carrera por la apropiación de tierras en África. El Gobierno de Brazzaville y Agri SA, que representa a más de 70.000 agricultores y empresas surafricanas, ultiman esta semana en Johanesburgo un acuerdo sobre parte del lote, que supondría uno de los mayores de este tipo hasta el momento.
De acuerdo con el contrato, los agricultores surafricanos tendrán acceso gratuito a las tierras cultivables por un periodo de hasta 90 años. A cambio, Brazzaville consigue una entrada de capital crucial para el desarrollo de las zonas afectadas, que, espera, atraerá inversiones en infraestructuras. La superficie objeto del pacto supone casi una tercera parte del territorio y se distribuye en parcelas de diversa extensión por todo el país.
En los últimos años, los países ricos se han lanzado a un nuevo reparto del continente africano, sobre todo después de la crisis alimentaria de 2007 y la creciente demanda de biocombustibles. Los críticos de este fenómeno lo tachan de neocolonialismo y avisan de que rara vez se tiene en cuenta a los campesinos locales. En la mayoría de las ocasiones los Gobiernos, que nominalmente son los propietarios de las tierras rurales, pactan de espaldas a la población local.
La negociación, que comenzó en marzo, se ha retrasado con motivo de las elecciones presidenciales, que ganó en julio Sassou-Nguesso. Congo, el quinto productor de petróleo de África, busca diversificar su economía, muy dependiente de su producción de 220.000 barriles de crudo al día. El principal y prácticamente único producto agrícola nacional es la patata, y con este pacto espera desarrollar el cultivo de soja, caña de azúcar, maíz y ganadería. Suráfrica tiene uno de los sectores agrícolas más desarrollados del continente y sus terratenientes se han lanzado a la búsqueda de terrenos en otros países.
"Hasta la fecha, 1.700 agricultores locales han mostrado su interés en invertir en la zona", asegura por teléfono desde Johanesburgo el vicepresidente de Agri SA, Theo de Jager. "Hay dos tipos de productores, los que se instalarían en pequeñas granjas y los que quieren hacerse cargo de fincas más amplias de terrenos con pastos para ganadería y plantaciones. Brazzaville nos ha asegurado que sus soldados protegerán nuestras fincas".
De Jager afirma que los campesinos locales trabajarán la tierra y recibirán formación en las labores de cultivo. Es ésta una de las principales preocupaciones de ONG y de la FAO, la agencia alimentaria de la ONU. "En numerosas ocasiones los campesinos son desposeídos de sus recursos de modo arbitrario", observa Lorenzo Cotula, investigador del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo (IIED, por sus siglas inglesas). "No tienen títulos que prueben su propiedad o su derecho de uso ni modo de acceder a las instituciones para interponer una reclamación".
Los negociadores surafricanos aseguran que numerosos proponentes han llamado a sus puertas para ofrecerles jugosas ofertas por sus campos de cultivo. "Hasta 15 países nos han hecho proposiciones. Entre ellos Libia, la República Democrática del Congo, Angola, Kenia, Zambia, Suazilandia o Mozambique", afirma Gert Rall, medidador entre el Gobierno de Congo Brazzaville y Agri SA. A juicio de Rall, que ha intervenido en otros contratos, con Mozambique y Botsuana, la carrera por la adquisición de tierras en África no ha hecho más que empezar.
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Congo.
viernes, 10 de julio de 2009
Tensión en República del Congo por votaciones presidenciales.
Noticia:
La República del Congo, también conocida como Congo Brazaville, elige este domingo en las urnas, en un clima de tensión, a su futuro presidente, tras años de gobierno de Denis Sassou Nguesso, que es el favorito a la reelección frente a una oposición dividida.
Aunque finalmente se presentará a los comicios, la oposición había amenazado con retirarse después de que el Tribunal Constitucional rechazase a cuatro destacados candidatos por no reunir las condiciones impuestas por la ley, aunque sí admitió a Mathias Dzon, el principal oponente de Sassou Ngueso.
El pasado 18 de junio, el Constitucional rechazó, entre otras, la candidatura del ex primer ministro Ange Edouard Poungui, uno de los que tenían más posibilidades, por no vivir en el país durante dos años ininterrumpidos, como exige la ley.
Poungui ha asegurado que el rechazo se debe a motivos políticos y ha recordado que en 2002, en las anteriores presidenciales, también fueron vetados los principales opositores, como el ex jefe de Estado Pascal Lissouba.
Hace cinco años, Sasoou Nguesso, del Partido Congoleño del Trabajo (PCT), ganó con un 89.41% de los votos, según los datos oficiales, en unas elecciones que no contaron con observadores internacionales y que la oposición consideró fraudulentas.
El general retirado Sassou Nguesso, uno de los señores de la guerra del país y líder en su día del grupo armado de los "Cobras", uno de los que ensangrentaron el Congo en los años noventa, lleva 25 años en el poder, divididos en dos periodos: 1979-1992 y desde 1997 hasta ahora.
Las elecciones parlamentarias de 2007 y las municipales de 2008 fueron también tachadas de fraudulentas, no sólo por la oposición, sino también por observadores de la Unión Africana y organizaciones de la sociedad civil del país.
También fue rechazada la candidatura de Christophe Moukueke, que superó recientemente los 70 años de edad límite para presentarse a los comicios, así como las de Rigobert Gouolali y Marcel Guitou-Koulou.
Un día después de la decisión del Constitucional, la oposición amenazó con boicotear los comicios y exigió la formación de una nueva Comisión Nacional Electoral (CNE), al considerar que la actual está controlada por el presidente Sasou Nguesso y "no es imparcial".
Según varios opositores, el censo electoral se ha publicado a última hora y no está claro el número y localización de los centros electorales, lo que puede facilitar irregularidades.
Varios miles de personas, encabezas por Dzon, se manifestaron en Brazaville el pasado 19 de junio para reclamar una CNE "independiente" y un proceso electoral libre y limpio.
Dzon se presenta como candidato de la Alianza para la Democracia y la República (ADR), una coalición de una veintena de partidos que lidera su propio grupo, la Unión Patriótica para la Renovación Nacional (UPRN).
El programa con el que Dzon pretende derrotar a Sassou Ngueso se compone de cien puntos, con los que el aspirante pretende afianzar la democracia y reactivar la economía, en un país rico en petróleo pero en el que la mayoría de la población vive en la pobreza.
Considerado un "demócrata convencido", Dzon pretende que los beneficios del petróleo alcancen de manera más equitativa a los ciudadanos y acabar con el sistema de "partido único de hecho".
El presidente del Foro para el Gobierno y los Derechos Humanos de la República del Congo, Maixent Hanimbat, ha señalado que existe riesgo de violencia e incluso ha hablado de posible "guerra civil" cuando se conozcan los resultados de las elecciones, según la Red Integrada de Información Regional (IRIN) de la ONU.
Para Hanimbat, los problemas sociales y económicos serán un factor importante para decidir el voto, debido a la precariedad de los servicios ofrecidos por las actuales autoridades, con frecuentes cortes de agua y electricidad, así como una mala calidad de la sanidad.
El temor a la violencia, en un país en el que desde su independencia en 1960 han muerto cientos de miles de personas, sigue presente, en especial en la región de Pool, donde aún quedan grupos rebeldes de "Ninjas", una milicia que no aceptó el desarme en 1999.
En estas circunstancias, el primer ministro, Isidore Mvouba, ha anunciado que el Consejo Nacional de Seguridad ha dispuesto el despliegue de 17 mil militares, gendarmes y policías para garantizar la tranquilidad de la jornada electoral del 12 de julio próximo.
La República del Congo, también conocida como Congo Brazaville, elige este domingo en las urnas, en un clima de tensión, a su futuro presidente, tras años de gobierno de Denis Sassou Nguesso, que es el favorito a la reelección frente a una oposición dividida.
Aunque finalmente se presentará a los comicios, la oposición había amenazado con retirarse después de que el Tribunal Constitucional rechazase a cuatro destacados candidatos por no reunir las condiciones impuestas por la ley, aunque sí admitió a Mathias Dzon, el principal oponente de Sassou Ngueso.
El pasado 18 de junio, el Constitucional rechazó, entre otras, la candidatura del ex primer ministro Ange Edouard Poungui, uno de los que tenían más posibilidades, por no vivir en el país durante dos años ininterrumpidos, como exige la ley.
Poungui ha asegurado que el rechazo se debe a motivos políticos y ha recordado que en 2002, en las anteriores presidenciales, también fueron vetados los principales opositores, como el ex jefe de Estado Pascal Lissouba.
Hace cinco años, Sasoou Nguesso, del Partido Congoleño del Trabajo (PCT), ganó con un 89.41% de los votos, según los datos oficiales, en unas elecciones que no contaron con observadores internacionales y que la oposición consideró fraudulentas.
El general retirado Sassou Nguesso, uno de los señores de la guerra del país y líder en su día del grupo armado de los "Cobras", uno de los que ensangrentaron el Congo en los años noventa, lleva 25 años en el poder, divididos en dos periodos: 1979-1992 y desde 1997 hasta ahora.
Las elecciones parlamentarias de 2007 y las municipales de 2008 fueron también tachadas de fraudulentas, no sólo por la oposición, sino también por observadores de la Unión Africana y organizaciones de la sociedad civil del país.
También fue rechazada la candidatura de Christophe Moukueke, que superó recientemente los 70 años de edad límite para presentarse a los comicios, así como las de Rigobert Gouolali y Marcel Guitou-Koulou.
Un día después de la decisión del Constitucional, la oposición amenazó con boicotear los comicios y exigió la formación de una nueva Comisión Nacional Electoral (CNE), al considerar que la actual está controlada por el presidente Sasou Nguesso y "no es imparcial".
Según varios opositores, el censo electoral se ha publicado a última hora y no está claro el número y localización de los centros electorales, lo que puede facilitar irregularidades.
Varios miles de personas, encabezas por Dzon, se manifestaron en Brazaville el pasado 19 de junio para reclamar una CNE "independiente" y un proceso electoral libre y limpio.
Dzon se presenta como candidato de la Alianza para la Democracia y la República (ADR), una coalición de una veintena de partidos que lidera su propio grupo, la Unión Patriótica para la Renovación Nacional (UPRN).
El programa con el que Dzon pretende derrotar a Sassou Ngueso se compone de cien puntos, con los que el aspirante pretende afianzar la democracia y reactivar la economía, en un país rico en petróleo pero en el que la mayoría de la población vive en la pobreza.
Considerado un "demócrata convencido", Dzon pretende que los beneficios del petróleo alcancen de manera más equitativa a los ciudadanos y acabar con el sistema de "partido único de hecho".
El presidente del Foro para el Gobierno y los Derechos Humanos de la República del Congo, Maixent Hanimbat, ha señalado que existe riesgo de violencia e incluso ha hablado de posible "guerra civil" cuando se conozcan los resultados de las elecciones, según la Red Integrada de Información Regional (IRIN) de la ONU.
Para Hanimbat, los problemas sociales y económicos serán un factor importante para decidir el voto, debido a la precariedad de los servicios ofrecidos por las actuales autoridades, con frecuentes cortes de agua y electricidad, así como una mala calidad de la sanidad.
El temor a la violencia, en un país en el que desde su independencia en 1960 han muerto cientos de miles de personas, sigue presente, en especial en la región de Pool, donde aún quedan grupos rebeldes de "Ninjas", una milicia que no aceptó el desarme en 1999.
En estas circunstancias, el primer ministro, Isidore Mvouba, ha anunciado que el Consejo Nacional de Seguridad ha dispuesto el despliegue de 17 mil militares, gendarmes y policías para garantizar la tranquilidad de la jornada electoral del 12 de julio próximo.
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Congo.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Familias se turnan para comer en Congo.
Noticia:
Los miembros de muchas familias congoleñas se ven obligadas a turnarse por días para poder comer alguna vez a lo largo de la semana, denunció ayer el director de Cáritas en la República Democrática del Congo, Bruno Miteyo, que pidió ayuda urgente para los cientos de miles de desplazados internos.
En rueda de prensa en Madrid, Miteyo expuso la dramática situación en la que se encuentra el país africano, donde “si te atropella alguien rico, el herido tiene que pagar los gastos del accidente”.
Además, muchos congoleños no pueden dejar de trabajar cuando enferman porque necesitan el dinero para comprar los medicamentos, agregó el director de Cáritas en ese país, que realiza una visita a España para sensibilizar a la opinión pública y a las administraciones sobre la situación humanitaria de los desplazados.
En los últimos meses, centenares de miles de personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares en la región oriental del país africano debido a la reactivación de diversos conflictos armados en la zona.
Miteyo cuestionó la eficacia de la misión de las Naciones Unidas en ese país, ya que dijo que “no evita” la mayoría de los ataques violentos y las violaciones que ocurren a 200 metros de donde se encuentran los cascos azules.
Comentario:
Sin eficacia la ONU.
Los miembros de muchas familias congoleñas se ven obligadas a turnarse por días para poder comer alguna vez a lo largo de la semana, denunció ayer el director de Cáritas en la República Democrática del Congo, Bruno Miteyo, que pidió ayuda urgente para los cientos de miles de desplazados internos.
En rueda de prensa en Madrid, Miteyo expuso la dramática situación en la que se encuentra el país africano, donde “si te atropella alguien rico, el herido tiene que pagar los gastos del accidente”.
Además, muchos congoleños no pueden dejar de trabajar cuando enferman porque necesitan el dinero para comprar los medicamentos, agregó el director de Cáritas en ese país, que realiza una visita a España para sensibilizar a la opinión pública y a las administraciones sobre la situación humanitaria de los desplazados.
En los últimos meses, centenares de miles de personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares en la región oriental del país africano debido a la reactivación de diversos conflictos armados en la zona.
Miteyo cuestionó la eficacia de la misión de las Naciones Unidas en ese país, ya que dijo que “no evita” la mayoría de los ataques violentos y las violaciones que ocurren a 200 metros de donde se encuentran los cascos azules.
Comentario:
Sin eficacia la ONU.
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Congo.
sábado, 21 de febrero de 2009
Las tropas de Ruanda comienzan a retirarse del este del Congo.
Noticia:
El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha confirmado que las tropas de Ruanda que actúan conjuntamente con el ejército congoleño en la provincia de Kivu Norte han empezado hoy su retirada paulatina de este país. Una noticia que han anunciado como la base "para una paz duradera en el este del país".
Según el ministro de Comunicación y Medios de Congo, Lambert Mende, el fin de las operaciones conjuntas de las Fuerzas Armadas Congoleñas (FARDC) y las Fuerzas de Defensa Ruandesas (FDR) contra el principal grupo rebelde ruandés fue "decidido por las dos partes tras una evaluación de la situación en el terreno".
"La retirada de las tropas ruandesas comenzó hoy sábado y pensamos que será completada a mediados de la semana que viene, tal como fue acordado entre los dos gobiernos y los dos Estados mayores (de las respectivas fuerzas armadas)", ha dicho Mende en declaraciones, que recoge Radio Okapi, emisora auspiciada por la ONU.
Según Mende, los gobiernos congolés y ruandés decidieron poner fin a la operación militar conjunta tras tomar conocimiento de una "apreciable mejoría en la situación de seguridad para las poblaciones civiles y la estabilidad de la región". Sin embargo, un portavoz de la MONUC, Madnodje Mounoubai, dijo que, por el momento, ese organismo de la ONU no puede confirmar que la retirada de las tropas ruandesas se esté llevando a cabo.
Miembros del genocidio ruandés
Las fuerzas armadas de la RDC y Ruanda comenzaron el pasado 20 de enero sus operaciones militares conjuntas con el objetivo de desarmar a los insurgentes de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), principal grupo rebelde ruandés y de etnia hutu.
Las FDLR están compuestas por efectivos del antiguo ejército ruandés y miembros de la milicia hutu ruandesa Interahamwe, responsables del genocidio de 1994 en Ruanda -en el que murieron cerca de un millón de tutsis y elementos moderados de su misma etnia- y que huyeron luego al este del, por entonces, Zaire.
Con unos 6.500 efectivos, las FDLR son acusadas por las autoridades de Kinshasa del saqueo de los recursos del nordeste de la RDC y de masacrar a las poblaciones civiles del área. El gobierno de Joseph Kigali les acusa a su vez de cruzar la frontera y fomentar actos de desestabilización en territorio ruandés, donde hay al menos 200.000 refugiados.
Laurent N'Kunda, líder del Congreso Nacional del Pueblo Congoleño (CNDP), la guerrilla tutsi que ejerce de brazo armado en Kivu Norte, tenía la misión de impedir los ataques estas fuerzas hutu. N'Kunda, acusado de crímenes de guerra, fue detenido el pasado enero por los que fueron sus propios aliados tutsis para los que se había convertido en un problema y un elemento rebelde e incontrolable.
La MONUC, al margen
Al comienzo de la ofensiva militar conjunta congoleño-ruandesa contra las FDLR, las autoridades de Kinshasa solicitaron el apoyo de la Misión de Naciones Unidas para la República Democrática de Congo (MONUC) sólo para proteger a los civiles en la región de las operaciones y encargarse de los rebeldes que, tras deponer las armas, aceptaran ser repatriados voluntariamente. Pero la MONUC nunca ha participado en estas acciones.
Meses antes, tal y como publicó El País, el informe del por entonces general que dirigió a las tropas internacionales desplegadas en Congo señalaba que la situación caótica para ejecutar cualquier misión era "ajena a la realidad". El general Villegas renunció al mando de 17.000 'cascos azules' para no lanzar una ofensiva que llevaba a un "potencial desastre".
Comentario:
Esperemos que se logre firmar la paz en este país africano.
El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha confirmado que las tropas de Ruanda que actúan conjuntamente con el ejército congoleño en la provincia de Kivu Norte han empezado hoy su retirada paulatina de este país. Una noticia que han anunciado como la base "para una paz duradera en el este del país".
Según el ministro de Comunicación y Medios de Congo, Lambert Mende, el fin de las operaciones conjuntas de las Fuerzas Armadas Congoleñas (FARDC) y las Fuerzas de Defensa Ruandesas (FDR) contra el principal grupo rebelde ruandés fue "decidido por las dos partes tras una evaluación de la situación en el terreno".
"La retirada de las tropas ruandesas comenzó hoy sábado y pensamos que será completada a mediados de la semana que viene, tal como fue acordado entre los dos gobiernos y los dos Estados mayores (de las respectivas fuerzas armadas)", ha dicho Mende en declaraciones, que recoge Radio Okapi, emisora auspiciada por la ONU.
Según Mende, los gobiernos congolés y ruandés decidieron poner fin a la operación militar conjunta tras tomar conocimiento de una "apreciable mejoría en la situación de seguridad para las poblaciones civiles y la estabilidad de la región". Sin embargo, un portavoz de la MONUC, Madnodje Mounoubai, dijo que, por el momento, ese organismo de la ONU no puede confirmar que la retirada de las tropas ruandesas se esté llevando a cabo.
Miembros del genocidio ruandés
Las fuerzas armadas de la RDC y Ruanda comenzaron el pasado 20 de enero sus operaciones militares conjuntas con el objetivo de desarmar a los insurgentes de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), principal grupo rebelde ruandés y de etnia hutu.
Las FDLR están compuestas por efectivos del antiguo ejército ruandés y miembros de la milicia hutu ruandesa Interahamwe, responsables del genocidio de 1994 en Ruanda -en el que murieron cerca de un millón de tutsis y elementos moderados de su misma etnia- y que huyeron luego al este del, por entonces, Zaire.
Con unos 6.500 efectivos, las FDLR son acusadas por las autoridades de Kinshasa del saqueo de los recursos del nordeste de la RDC y de masacrar a las poblaciones civiles del área. El gobierno de Joseph Kigali les acusa a su vez de cruzar la frontera y fomentar actos de desestabilización en territorio ruandés, donde hay al menos 200.000 refugiados.
Laurent N'Kunda, líder del Congreso Nacional del Pueblo Congoleño (CNDP), la guerrilla tutsi que ejerce de brazo armado en Kivu Norte, tenía la misión de impedir los ataques estas fuerzas hutu. N'Kunda, acusado de crímenes de guerra, fue detenido el pasado enero por los que fueron sus propios aliados tutsis para los que se había convertido en un problema y un elemento rebelde e incontrolable.
La MONUC, al margen
Al comienzo de la ofensiva militar conjunta congoleño-ruandesa contra las FDLR, las autoridades de Kinshasa solicitaron el apoyo de la Misión de Naciones Unidas para la República Democrática de Congo (MONUC) sólo para proteger a los civiles en la región de las operaciones y encargarse de los rebeldes que, tras deponer las armas, aceptaran ser repatriados voluntariamente. Pero la MONUC nunca ha participado en estas acciones.
Meses antes, tal y como publicó El País, el informe del por entonces general que dirigió a las tropas internacionales desplegadas en Congo señalaba que la situación caótica para ejecutar cualquier misión era "ajena a la realidad". El general Villegas renunció al mando de 17.000 'cascos azules' para no lanzar una ofensiva que llevaba a un "potencial desastre".
Comentario:
Esperemos que se logre firmar la paz en este país africano.
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Congo.
viernes, 23 de enero de 2009
Descabezan movimiento terrorista del Congo.
Noticia:
Las autoridades de Ruanda han detenido al general renegado Laurent Nkunda y han descabezado a los rebeldes tutsis congoleños del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), a los que hasta finales del año pasado apoyaba el Gobierno de Kigali.
Nkunda fue capturado en territorio ruandés a las 22:30 GMT de anoche, cuando huía de la fuerza conjunta congoleña y ruandesa que actúa en la República Democrática del Congo desde el martes pasado, según una nota difundida hoy por el jefe de operaciones de estas unidades, el general congoleño John Numbi.
El escrito precisaba que, antes de cruzar la frontera hacia Ruanda, Nkunda había resistido en territorio de la RDC, con tres batallones de sus guerrilleros, a la fuerza conjunta en la zona de Bunagana, en su última acción desde que inició su levantamiento contra el Gobierno de Kinshasa, en 2004.
En su nota, el general Numbi hacía un llamamiento a los rebeldes del CNDP leales a Nkunda para que se integren en las Fuerzas Armadas de la RDC.
Mientras tanto, según la emisora local congoleña Radio Okapi, patrocinada por la ONU, seguía el despliegue de la fuerza conjunta en la provincia oriental congoleña de Kivu Norte, en especial en la zona de Rutshuru.
Según la emisora, no ha habido enfrentamientos entre las fuerzas conjuntas congoleñas y ruandesas y los rebeldes del CNDP, que ocupaban la región de Rutshuru desde la ofensiva que el grupo guerrillero tutsi realizó entre agosto y noviembre del año pasado, en la que llegó a las puertas de Goma, capital de Kivu Norte.
Ahora, el Gobierno de Kinshasa ha anunciado que espera que Kigali extradite a la RDC al líder guerrillero, contra el que las autoridades judiciales congoleñas ya habían emitido una orden de detención en 2005, después de acusarle de crímenes de guerra en Kivu Norte y Sur.
El ministro de Comunicación congoleño, Lambert Mende, mostró en Kinshasa su satisfacción por su detención y aseguró que Nkunda y el CNDP han causado "un enorme derramamiento de sangre" en el este del país en los últimos cinco años, por lo que reclamó su extradición.
Entre tres mil 500 y cuatro mil soldados ruandeses, según la Misión de la ONU en el Congo (MONUC), han entrado desde el pasado martes en la RDC para ayudar a las tropas gubernamentales congoleñas a desarmar a la guerrilla hutu de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), asentada en el Congo después del genocidio ruandés de 1994.
Unos 800 mil tutsis y hutus moderados fueron asesinados entre abril y julio de 1994 en Ruanda por el antiguo ejército ruandés y la milicia hutu "interahamwe", que huyeron luego al este del Congo y donde formaron el FDLR, que ha atacado desde entonces poblaciones ruandesas y congoleñas, especialmente de la etnia tutsi.
Nkunda, que forma parte de los banyamulenges o tutsis congoleños y que estuvo fue general del Ejército del Congo, se rebeló en 2004 para defender los derechos de su etnia, tras denunciar los ataques contra ellos y el abandono del Gobierno de Kinshasa.
Una facción escindida este mismo mes del CNDP, encabezada por Bosco Ntaganda, se enfrentó a Nkunda y se unió a las tropas del Gobierno la semana pasada, lo que debilitó la posición de Nkunda.
La facción de Nkunda mantenía hasta ahora unas conversaciones en Nairobi con el Gobierno congolés y la mediación de la ONU para llegar a una paz definitiva en el este del Congo, que en la actual situación parecen innecesarias.
Hasta noviembre pasado, en que firmaron un acuerdo para colaborar en el desarme de las guerrillas que actúan en la zona, Kinshasa acusaba a Kigali de apoyar a Nkunda y los rebeldes tutsis del CNDP, mientras Ruanda acusaba a la RDC de sostener a las FDLR.
Por su parte, la MONUC, excluida de la operación militar conjunta congoleña ruandesa, ha recordado a las partes implicadas la necesidad de tener en cuenta la protección de los civiles y garantizar el pleno respeto del derecho internacional humanitario.
El portavoz militar de la MONUC, teniente coronel Jean-Paul Dietrich, señaló que negocian con el Gobierno congoleño su participación en la operación para desarmar a los rebeldes hutus ruandeses, criticó la opción armada y recomendó buscar una vía pacífica para persuadirles de que depongan las armas.
Comentario:
Todo un conflicto político en esos territorios africanos, pero ¿cuál es la posición de la ONU?
Las autoridades de Ruanda han detenido al general renegado Laurent Nkunda y han descabezado a los rebeldes tutsis congoleños del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), a los que hasta finales del año pasado apoyaba el Gobierno de Kigali.
Nkunda fue capturado en territorio ruandés a las 22:30 GMT de anoche, cuando huía de la fuerza conjunta congoleña y ruandesa que actúa en la República Democrática del Congo desde el martes pasado, según una nota difundida hoy por el jefe de operaciones de estas unidades, el general congoleño John Numbi.
El escrito precisaba que, antes de cruzar la frontera hacia Ruanda, Nkunda había resistido en territorio de la RDC, con tres batallones de sus guerrilleros, a la fuerza conjunta en la zona de Bunagana, en su última acción desde que inició su levantamiento contra el Gobierno de Kinshasa, en 2004.
En su nota, el general Numbi hacía un llamamiento a los rebeldes del CNDP leales a Nkunda para que se integren en las Fuerzas Armadas de la RDC.
Mientras tanto, según la emisora local congoleña Radio Okapi, patrocinada por la ONU, seguía el despliegue de la fuerza conjunta en la provincia oriental congoleña de Kivu Norte, en especial en la zona de Rutshuru.
Según la emisora, no ha habido enfrentamientos entre las fuerzas conjuntas congoleñas y ruandesas y los rebeldes del CNDP, que ocupaban la región de Rutshuru desde la ofensiva que el grupo guerrillero tutsi realizó entre agosto y noviembre del año pasado, en la que llegó a las puertas de Goma, capital de Kivu Norte.
Ahora, el Gobierno de Kinshasa ha anunciado que espera que Kigali extradite a la RDC al líder guerrillero, contra el que las autoridades judiciales congoleñas ya habían emitido una orden de detención en 2005, después de acusarle de crímenes de guerra en Kivu Norte y Sur.
El ministro de Comunicación congoleño, Lambert Mende, mostró en Kinshasa su satisfacción por su detención y aseguró que Nkunda y el CNDP han causado "un enorme derramamiento de sangre" en el este del país en los últimos cinco años, por lo que reclamó su extradición.
Entre tres mil 500 y cuatro mil soldados ruandeses, según la Misión de la ONU en el Congo (MONUC), han entrado desde el pasado martes en la RDC para ayudar a las tropas gubernamentales congoleñas a desarmar a la guerrilla hutu de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), asentada en el Congo después del genocidio ruandés de 1994.
Unos 800 mil tutsis y hutus moderados fueron asesinados entre abril y julio de 1994 en Ruanda por el antiguo ejército ruandés y la milicia hutu "interahamwe", que huyeron luego al este del Congo y donde formaron el FDLR, que ha atacado desde entonces poblaciones ruandesas y congoleñas, especialmente de la etnia tutsi.
Nkunda, que forma parte de los banyamulenges o tutsis congoleños y que estuvo fue general del Ejército del Congo, se rebeló en 2004 para defender los derechos de su etnia, tras denunciar los ataques contra ellos y el abandono del Gobierno de Kinshasa.
Una facción escindida este mismo mes del CNDP, encabezada por Bosco Ntaganda, se enfrentó a Nkunda y se unió a las tropas del Gobierno la semana pasada, lo que debilitó la posición de Nkunda.
La facción de Nkunda mantenía hasta ahora unas conversaciones en Nairobi con el Gobierno congolés y la mediación de la ONU para llegar a una paz definitiva en el este del Congo, que en la actual situación parecen innecesarias.
Hasta noviembre pasado, en que firmaron un acuerdo para colaborar en el desarme de las guerrillas que actúan en la zona, Kinshasa acusaba a Kigali de apoyar a Nkunda y los rebeldes tutsis del CNDP, mientras Ruanda acusaba a la RDC de sostener a las FDLR.
Por su parte, la MONUC, excluida de la operación militar conjunta congoleña ruandesa, ha recordado a las partes implicadas la necesidad de tener en cuenta la protección de los civiles y garantizar el pleno respeto del derecho internacional humanitario.
El portavoz militar de la MONUC, teniente coronel Jean-Paul Dietrich, señaló que negocian con el Gobierno congoleño su participación en la operación para desarmar a los rebeldes hutus ruandeses, criticó la opción armada y recomendó buscar una vía pacífica para persuadirles de que depongan las armas.
Comentario:
Todo un conflicto político en esos territorios africanos, pero ¿cuál es la posición de la ONU?
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Congo.
sábado, 17 de enero de 2009
Rebeldes ugandeses asesinan a 620 personas en el norte del Congo, según ONG.
Noticia:
Los rebeldes ugandeses del Ejército de Resistencia del Señor (LRA) "masacraron brutalmente a 620 personas y secuestraron a más de 160 niños" en tres semanas en el norte de la República Democrática del Congo (RDC) , denunciaron hoy organizaciones de defensa de los derechos humanos en un comunicado.
Según Human Rights Watch (HRW) y la ONG congoleña Justice Plus, la gran mayoría de las muertes se produjeron en tres ataques que tuvieron lugar el 24 y 25 de diciembre del pasado año en la región de Haute Uele, en las localidades de Doruma, Farajde y Duru.
HRW, que ha estado investigando los hechos en las últimas semanas, denuncia haber encontrado en la zona afectada por los ataques tumbas recientemente cavadas, hachas y bates manchados de sangre y las cuerdas que los rebeldes habrían utilizado para inmovilizar a los prisioneros.
"Se siguió la misma táctica en otros ataques que ocurrieron de forma simultánea, lo que indica que se trata de una acción planeada dirigida a aterrorizar a la población" , declara en el comunicado una de las investigadoras, Anneke Van Woundenberg.
Los ataques del LRA se producen después de que, el pasado 14 de diciembre, Uganda, la RDC y Sudán atacaran las bases militares de los rebeldes de forma inesperada, con el objetivo de intentar acabar con los más de 20 años de actividad de los insurgentes ugandeses.
Después de esta ofensiva militar, el LRA se dividió en varios grupos, que esperaron hasta el 24 de diciembre para atacar, cuando la población se reuniría para celebrar la Navidad, acusa HRW.
"Los pocos supervivientes presentan serias lesiones en la cabeza, y dos niñas de tres años tienen profundas heridas en el cuello después de que los guerrilleros intentaran arrancarles la cabeza de cuajo" , reza el texto.
El 25 de diciembre, en la población Batande, a escasos kilómetros de Doruma, cerca de la frontera con Sudán, el LRA asesinó a más de 80 personas que se habían reunido para festejar el día de Navidad. Los insurgentes asesinaron a golpes a los hombres, y violaron y mataron a las mujeres y las niñas.
Según el testimonio de uno de los habitantes del poblado recogido por HRW, que vio como asesinaban a su mujer, a sus hijos y a sus nietos, sólo 6 personas sobrevivieron el ataque.
También el 25 de diciembre, los rebeldes atacaron la población de Farajde, a 240 kilómetros de Doruma, donde dejaron 143 muertos, secuestraron a 160 niños y prendieron fuego a 940 viviendas, 3 escuelas y 9 iglesias.
Los días 26, 27 y 28 de diciembre, otras 12 localidades fueron atacadas por los ugandeses, mientras que entre el 8 y el 11 de este mes, al menos 86 personas murieron a manos de los rebeldes al sur de Doruma.
"Cientos de personas están siendo masacradas, y las acciones continúan" , declara Joel Bisubu, de Justice Plus, quien denuncia que se necesita comida y medicinas para los afectados, pero que "por encima de todo se necesita protección" por parte de los ejércitos de las tres naciones afectadas por los ataques.
Sin embargo, según ambas organizaciones de defensa de los derechos humanos, los soldados de la fuerza militar conjunta de Sudán, la RDC y Uganda "proporcionan una protección limitada a los habitantes de la región" .
Por su parte, los efectivos de la fuerza conjunta, que llegaron a las poblaciones afectadas después de las masacres, alegan que su principal objetivo es el de acabar con los rebeldes y con su líder, Joseph Kony, y rescatar a los ciudadanos que son secuestrados por el LRA, aunque hasta la fecha sólo 25 personas han sido liberadas.
El LRA, que pretende instalar en Uganda un sistema de gobierno basado en los mandamientos bíblicos, ha asesinado y torturado sistemáticamente a los civiles durante los últimos 20 años.
Considerado uno de los grupos más sanguinarios, es conocido por secuestrar a niños, a los que fuerza a tomar las armas, y niñas, a las que esclaviza sexualmente.
Comentario:
¿Esa es una guerrilla que dice luchar para mejorar las condiciones de los pobres? ¿Asesinando a niños indefensos?
Los rebeldes ugandeses del Ejército de Resistencia del Señor (LRA) "masacraron brutalmente a 620 personas y secuestraron a más de 160 niños" en tres semanas en el norte de la República Democrática del Congo (RDC) , denunciaron hoy organizaciones de defensa de los derechos humanos en un comunicado.
Según Human Rights Watch (HRW) y la ONG congoleña Justice Plus, la gran mayoría de las muertes se produjeron en tres ataques que tuvieron lugar el 24 y 25 de diciembre del pasado año en la región de Haute Uele, en las localidades de Doruma, Farajde y Duru.
HRW, que ha estado investigando los hechos en las últimas semanas, denuncia haber encontrado en la zona afectada por los ataques tumbas recientemente cavadas, hachas y bates manchados de sangre y las cuerdas que los rebeldes habrían utilizado para inmovilizar a los prisioneros.
"Se siguió la misma táctica en otros ataques que ocurrieron de forma simultánea, lo que indica que se trata de una acción planeada dirigida a aterrorizar a la población" , declara en el comunicado una de las investigadoras, Anneke Van Woundenberg.
Los ataques del LRA se producen después de que, el pasado 14 de diciembre, Uganda, la RDC y Sudán atacaran las bases militares de los rebeldes de forma inesperada, con el objetivo de intentar acabar con los más de 20 años de actividad de los insurgentes ugandeses.
Después de esta ofensiva militar, el LRA se dividió en varios grupos, que esperaron hasta el 24 de diciembre para atacar, cuando la población se reuniría para celebrar la Navidad, acusa HRW.
"Los pocos supervivientes presentan serias lesiones en la cabeza, y dos niñas de tres años tienen profundas heridas en el cuello después de que los guerrilleros intentaran arrancarles la cabeza de cuajo" , reza el texto.
El 25 de diciembre, en la población Batande, a escasos kilómetros de Doruma, cerca de la frontera con Sudán, el LRA asesinó a más de 80 personas que se habían reunido para festejar el día de Navidad. Los insurgentes asesinaron a golpes a los hombres, y violaron y mataron a las mujeres y las niñas.
Según el testimonio de uno de los habitantes del poblado recogido por HRW, que vio como asesinaban a su mujer, a sus hijos y a sus nietos, sólo 6 personas sobrevivieron el ataque.
También el 25 de diciembre, los rebeldes atacaron la población de Farajde, a 240 kilómetros de Doruma, donde dejaron 143 muertos, secuestraron a 160 niños y prendieron fuego a 940 viviendas, 3 escuelas y 9 iglesias.
Los días 26, 27 y 28 de diciembre, otras 12 localidades fueron atacadas por los ugandeses, mientras que entre el 8 y el 11 de este mes, al menos 86 personas murieron a manos de los rebeldes al sur de Doruma.
"Cientos de personas están siendo masacradas, y las acciones continúan" , declara Joel Bisubu, de Justice Plus, quien denuncia que se necesita comida y medicinas para los afectados, pero que "por encima de todo se necesita protección" por parte de los ejércitos de las tres naciones afectadas por los ataques.
Sin embargo, según ambas organizaciones de defensa de los derechos humanos, los soldados de la fuerza militar conjunta de Sudán, la RDC y Uganda "proporcionan una protección limitada a los habitantes de la región" .
Por su parte, los efectivos de la fuerza conjunta, que llegaron a las poblaciones afectadas después de las masacres, alegan que su principal objetivo es el de acabar con los rebeldes y con su líder, Joseph Kony, y rescatar a los ciudadanos que son secuestrados por el LRA, aunque hasta la fecha sólo 25 personas han sido liberadas.
El LRA, que pretende instalar en Uganda un sistema de gobierno basado en los mandamientos bíblicos, ha asesinado y torturado sistemáticamente a los civiles durante los últimos 20 años.
Considerado uno de los grupos más sanguinarios, es conocido por secuestrar a niños, a los que fuerza a tomar las armas, y niñas, a las que esclaviza sexualmente.
Comentario:
¿Esa es una guerrilla que dice luchar para mejorar las condiciones de los pobres? ¿Asesinando a niños indefensos?
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Congo.
martes, 25 de noviembre de 2008
Ban Ki-Moon acusa de atrocidades a todas las partes implicadas en Congo.
Noticia:
Todas las partes en conflicto en la zona oriental de Congo han cometido atrocidades contra la población y violaciones de los Derechos Humanos, ha afirmado el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, en la presentación de su informe al Consejo de Seguridad sobre la situación en la República Democrática del Congo, según informa la radiotelevisión británica BBC.
El documento asegura que unidades del ejército y de la policía nacional "son responsables de un gran número de graves violaciones de los Derechos Humanos durante el periodo recogido en el informe [de julio a noviembre de 2008], fundamentalmente ejecuciones sumarias, violaciones, torturas y trato cruel, degradante e inhumano".
A los rebeldes del Congreso para la Defensa del Pueblo del general tutsi N'kunda y las milicias hutu de las Fuerzas de Liberación Democrática de Ruanda, el informe reserva la misma acusación de cometer "graves abusos de los Derechos Humanos con impunidad", entre los que se encuentran "ejecuciones en masa, torturas, secuestros, reclutamiento forzado de niños, desplazamiento forzado y destrucción de campos de refugiados, trabajos forzados y violencia sexual". El informe acusa también a los servicios de inteligencia y de inteligencia militar del Estado de detenciones arbitrarias seguidas de "tortura y extorsión".
Represión política
Por otra parte, la organización defensora de los Derechos Humanos Human Rights Watch (HRW) ha presentado esta mañana en Kinshasa un informe que detalla la tortura y ejecución de cientos de opositores al presidente Joseph Kabila por parte de las fuerza de seguridad de Congo en los dos últimos años desde que fue elegido Jefe de Estado. Quinientas personas habrían sido asesinadas y un millar más detenidas y torturadas al ser consideradas opositoras por organismos de seguridad de la República Democrática del Congo (RDC), como el grupo paramilitar de los Guardias Republicanos, el batallón especial "Simba" y los servicios de inteligencia, según HRW.
Los periodistas acusados de opositores o que han denunciado abusos de las autoridades también han sido "amenazados, detenidos arbitrariamente y en algunos casos torturados", agrega el informe. "Mientras todo el mundo está atento a la violencia en el este del Congo, los abusos del Gobierno contra los opositores políticos llaman poco la atención", dijo en la presentación del informe en Kinshasa Anneke Van Woudenberg, investigadora del Departamento de Africa de HRW. El informe también acusa a los rebeldes de N'Kunda de "horribles atrocidades", a los países occidentales de apoyar a Kabila y a la ONU de ser demasiado lenta en la publicación o de silenciar los informes sobre la implicación del Gobierno en la eliminación de disidentes.
Comentario:
¿Qué hacer cuando en nadie cabe la prudencia?
Todas las partes en conflicto en la zona oriental de Congo han cometido atrocidades contra la población y violaciones de los Derechos Humanos, ha afirmado el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-Moon, en la presentación de su informe al Consejo de Seguridad sobre la situación en la República Democrática del Congo, según informa la radiotelevisión británica BBC.
El documento asegura que unidades del ejército y de la policía nacional "son responsables de un gran número de graves violaciones de los Derechos Humanos durante el periodo recogido en el informe [de julio a noviembre de 2008], fundamentalmente ejecuciones sumarias, violaciones, torturas y trato cruel, degradante e inhumano".
A los rebeldes del Congreso para la Defensa del Pueblo del general tutsi N'kunda y las milicias hutu de las Fuerzas de Liberación Democrática de Ruanda, el informe reserva la misma acusación de cometer "graves abusos de los Derechos Humanos con impunidad", entre los que se encuentran "ejecuciones en masa, torturas, secuestros, reclutamiento forzado de niños, desplazamiento forzado y destrucción de campos de refugiados, trabajos forzados y violencia sexual". El informe acusa también a los servicios de inteligencia y de inteligencia militar del Estado de detenciones arbitrarias seguidas de "tortura y extorsión".
Represión política
Por otra parte, la organización defensora de los Derechos Humanos Human Rights Watch (HRW) ha presentado esta mañana en Kinshasa un informe que detalla la tortura y ejecución de cientos de opositores al presidente Joseph Kabila por parte de las fuerza de seguridad de Congo en los dos últimos años desde que fue elegido Jefe de Estado. Quinientas personas habrían sido asesinadas y un millar más detenidas y torturadas al ser consideradas opositoras por organismos de seguridad de la República Democrática del Congo (RDC), como el grupo paramilitar de los Guardias Republicanos, el batallón especial "Simba" y los servicios de inteligencia, según HRW.
Los periodistas acusados de opositores o que han denunciado abusos de las autoridades también han sido "amenazados, detenidos arbitrariamente y en algunos casos torturados", agrega el informe. "Mientras todo el mundo está atento a la violencia en el este del Congo, los abusos del Gobierno contra los opositores políticos llaman poco la atención", dijo en la presentación del informe en Kinshasa Anneke Van Woudenberg, investigadora del Departamento de Africa de HRW. El informe también acusa a los rebeldes de N'Kunda de "horribles atrocidades", a los países occidentales de apoyar a Kabila y a la ONU de ser demasiado lenta en la publicación o de silenciar los informes sobre la implicación del Gobierno en la eliminación de disidentes.
Comentario:
¿Qué hacer cuando en nadie cabe la prudencia?
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Congo.
jueves, 20 de noviembre de 2008
La ONU aprueba el envío de 3,000 cascos azules más a Congo.
Noticia:
El Consejo de Seguridad de la ONU ha adoptado hoy una resolución que autoriza aumentar de forma temporal en más de 3.000 los cascos azules actualmente desplegados en la misión del organismo internacional en la República Democrática del Congo (RDC). La resolución presentada por Francia ha recibido el respaldado unánime de los 15 miembros del órgano decisorio de Naciones Unidas encargado de la seguridad.
El documento autoriza el envío de 2.785 militares y más de 300 policías, que se sumarían a los actuales 17.000 efectivos internacionales que forman parte de la MONUC (Misión de Paz de la ONU en la RDC). El mandato de este despliegue de personal adicional dura hasta el 31 de diciembre de 2008, aunque el Consejo se comprometió a revisar de nuevo la situación antes de esa fecha para contemplar si se debe alargar su presencia. Varios expertos han advertido, no obstante, que la cifra resultará insuficiente.
Un conflicto olvidado
El texto también señala la preocupación del organismo por el deterioro del conflicto en el este de la RDC. El país padece guerras de mayor o menor intensidad desde 1993 y Naciones Unidas estima en 800.000 el número de refugiados resultante. Con el nuevo contingente, la ONU ya tendrá desplegados 20.000 soldados en un país de un tamaño equivalente a casi cinco veces España.
La situación en el país centroafricano se ha visto empeorada desde finales de octubre con el avance de los soldados del general rebelde Laurent Nkunda en la zona norte de la provincia oriental de Kivu. Las tropas del Gobierno se han visto incapaces de detener el avance rebelde, entre repetidas denuncias de atrocidades contra los civiles por ambas partes desde las organizaciones humanitarias.
El delegado de la ONG Médicos sin fronteras en la provincia oriental, Romain Gitenet, ha denunciado hoy la situación de la población civil en la zona de conflicto:"la población está desprotegida (...) La gente es asesinada también en los lugares donde están las fuerzas de paz de la ONU", "la situación es muy grave". Desde la organización han señalado que se han producido ya 5.700 violaciones en la zona desde enero, aumnque la cifra podría ser mayor, ya que el estigma que padecen las mujeres violadas empujaría a muchas a callar.
Comentario:
Los que sean necesarios para proteger a la población.
El Consejo de Seguridad de la ONU ha adoptado hoy una resolución que autoriza aumentar de forma temporal en más de 3.000 los cascos azules actualmente desplegados en la misión del organismo internacional en la República Democrática del Congo (RDC). La resolución presentada por Francia ha recibido el respaldado unánime de los 15 miembros del órgano decisorio de Naciones Unidas encargado de la seguridad.
El documento autoriza el envío de 2.785 militares y más de 300 policías, que se sumarían a los actuales 17.000 efectivos internacionales que forman parte de la MONUC (Misión de Paz de la ONU en la RDC). El mandato de este despliegue de personal adicional dura hasta el 31 de diciembre de 2008, aunque el Consejo se comprometió a revisar de nuevo la situación antes de esa fecha para contemplar si se debe alargar su presencia. Varios expertos han advertido, no obstante, que la cifra resultará insuficiente.
Un conflicto olvidado
El texto también señala la preocupación del organismo por el deterioro del conflicto en el este de la RDC. El país padece guerras de mayor o menor intensidad desde 1993 y Naciones Unidas estima en 800.000 el número de refugiados resultante. Con el nuevo contingente, la ONU ya tendrá desplegados 20.000 soldados en un país de un tamaño equivalente a casi cinco veces España.
La situación en el país centroafricano se ha visto empeorada desde finales de octubre con el avance de los soldados del general rebelde Laurent Nkunda en la zona norte de la provincia oriental de Kivu. Las tropas del Gobierno se han visto incapaces de detener el avance rebelde, entre repetidas denuncias de atrocidades contra los civiles por ambas partes desde las organizaciones humanitarias.
El delegado de la ONG Médicos sin fronteras en la provincia oriental, Romain Gitenet, ha denunciado hoy la situación de la población civil en la zona de conflicto:"la población está desprotegida (...) La gente es asesinada también en los lugares donde están las fuerzas de paz de la ONU", "la situación es muy grave". Desde la organización han señalado que se han producido ya 5.700 violaciones en la zona desde enero, aumnque la cifra podría ser mayor, ya que el estigma que padecen las mujeres violadas empujaría a muchas a callar.
Comentario:
Los que sean necesarios para proteger a la población.
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Congo.
martes, 18 de noviembre de 2008
Avanzan rebeldes en el Congo, el ejército huye.
Noticia:
Las fuerzas rebeldes avanzaban por el oriente del Congo y los soldados gubernamentales incluso se enfrentaban con sus propios aliados mientras se desvanecía el control del ejército en la región, dijeron testigos el martes.
La milicia Mai Mai, que en general apoya al gobierno, parecía estar aprovechándose de la retirada del ejército para robarle las armas a los soldados, agregaron.
Los Mai Mai ''están viendo cómo huyen los soldados y quieren que les dejen sus armas'', dijo Bahati Maene, de 19 años, después de huir de su casa el lunes por la noche.
Los combates del martes ocurrieron alrededor de Kanyabayonga, a unos 130 kilómetros al norte de la capital regional, Goma. Los enfrentamientos entre los combatientes fieles al caudillo Laurent Nkunda de una parte y el ejército y sus milicias aliadas del otro comenzaron en agosto y han desplazado a por lo menos 250 mil personas.
Nkunda dijo el domingo al mensajero de la ONU Olusegun Obasanjo que está comprometido con el cese de hostilidades y los esfuerzos de las Naciones Unidas para acabar con la lucha, pero sus tropas han estado ampliando su control sobre un territorio aún mayor en las remotas colinas al norte de Goma.
El teniente del ejército congoleño Jean-Pierre Lumisa dijo que los combates con Mai Mai eran ''un caso aislado''.
''Ellos no son nuestros enemigos'', dijo. ''Simplemente es difícil controlar y coordinarse con ellos''.
El desorden dentro del ejército es de tal magnitud, que el presidente congoleño Joseph Kabila destituyó al jefe de las fuerzas armadas. En su lugar fue nombrado el lunes Didier Etumba, un alto funcionario, designado general por un decreto presidencial.
Naciones Unidas tiene en el Congo sus fuerzas de pacificación más grandes del mundo, con 17 mil soldados, pero han sido incapaces de detener la lucha o de proteger a los civiles. El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon y el enviado de la ONU al Congo, Alan Doss, han estado exhortando el Consejo de Seguridad para que fortalezca las fuerzas de pacificación en la nación africana.
Comentario:
Nuevamente, la ONU con todo y sus fuerzas de pacificación no funcionan.
Las fuerzas rebeldes avanzaban por el oriente del Congo y los soldados gubernamentales incluso se enfrentaban con sus propios aliados mientras se desvanecía el control del ejército en la región, dijeron testigos el martes.
La milicia Mai Mai, que en general apoya al gobierno, parecía estar aprovechándose de la retirada del ejército para robarle las armas a los soldados, agregaron.
Los Mai Mai ''están viendo cómo huyen los soldados y quieren que les dejen sus armas'', dijo Bahati Maene, de 19 años, después de huir de su casa el lunes por la noche.
Los combates del martes ocurrieron alrededor de Kanyabayonga, a unos 130 kilómetros al norte de la capital regional, Goma. Los enfrentamientos entre los combatientes fieles al caudillo Laurent Nkunda de una parte y el ejército y sus milicias aliadas del otro comenzaron en agosto y han desplazado a por lo menos 250 mil personas.
Nkunda dijo el domingo al mensajero de la ONU Olusegun Obasanjo que está comprometido con el cese de hostilidades y los esfuerzos de las Naciones Unidas para acabar con la lucha, pero sus tropas han estado ampliando su control sobre un territorio aún mayor en las remotas colinas al norte de Goma.
El teniente del ejército congoleño Jean-Pierre Lumisa dijo que los combates con Mai Mai eran ''un caso aislado''.
''Ellos no son nuestros enemigos'', dijo. ''Simplemente es difícil controlar y coordinarse con ellos''.
El desorden dentro del ejército es de tal magnitud, que el presidente congoleño Joseph Kabila destituyó al jefe de las fuerzas armadas. En su lugar fue nombrado el lunes Didier Etumba, un alto funcionario, designado general por un decreto presidencial.
Naciones Unidas tiene en el Congo sus fuerzas de pacificación más grandes del mundo, con 17 mil soldados, pero han sido incapaces de detener la lucha o de proteger a los civiles. El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon y el enviado de la ONU al Congo, Alan Doss, han estado exhortando el Consejo de Seguridad para que fortalezca las fuerzas de pacificación en la nación africana.
Comentario:
Nuevamente, la ONU con todo y sus fuerzas de pacificación no funcionan.
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Congo.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Critica Iglesia Católica ineficacia de la ONU en Congo.
Noticia:
La iglesia católica de la República Democrática del Congo (RDC) criticó hoy la ineficacia de la Misión de la ONU en Congo (Monuc) para proteger a los civiles y exigió el cese inmediato de las hostilidades en el este del país para permitir el retorno a sus hogares de los desplazadas y refugiados en Uganda.
En un comunicado de prensa, los obispos católicos de la RDC consideran que la situación en el este del país "ha empeorado" y llegado a "proporciones insoportables", tan preocupantes que amenazan la estabilidad de toda la región de los Grandes Lagos.
"Lo más lamentable es que estos desgraciados sucesos transcurran delante de los ojos impasibles de aquellos que han recibido el mandato de mantener la paz y proteger a la población civil", subrayan los obispos, en alusión a la MONUC, que cuenta con 17 mil soldados y es la mayor misión de paz de la ONU en el mundo.
La nota pide a la comunidad internacional que se implique en hacer posible el respeto al derecho internacional y resalta la necesidad de una fuerza de pacificación y estabilización a la RDC, a cuya población insta a que no permita la "balcanización del país".
"Un verdadero drama humanitario se está produciendo en el Norte Kivu, donde se han reanudado unos enfrentamientos a gran escala a finales de agosto entre el Ejército gubernamental y los rebeldes liderados por Laurent Nkunda", lamentan los obispos.
Denuncian, finalmente, "la crueldad y excepcional virulencia de los ataques a la población civil, que no aspira nada más que a una vida tranquila".
Más de 250 mil personas se han visto desplazadas de su hogares en el este del Congo desde que en agosto pasado se reanudaron las hostilidades entre los rebeldes tutsis congoleños y las tropas del Gobierno de Kinshasa, que preside Joseph Kabila.
La ONU y las organizaciones humanitarias han recalcado desde hace dos semanas la necesidad de abrir corredores humanitarios para poder atender a más de 100.000 de estos desplazados, que han estado prácticamente aislados en territorio dominado por los rebeldes y sin recibir ayuda.
Comentario:
Duras las criticas de la iglesia católica local al papel de la ONU. Habrá que esperar la respuesta del organismo, quien debe dar una explicación clara a todo el mundo, no nada más a la iglesia.
La iglesia católica de la República Democrática del Congo (RDC) criticó hoy la ineficacia de la Misión de la ONU en Congo (Monuc) para proteger a los civiles y exigió el cese inmediato de las hostilidades en el este del país para permitir el retorno a sus hogares de los desplazadas y refugiados en Uganda.
En un comunicado de prensa, los obispos católicos de la RDC consideran que la situación en el este del país "ha empeorado" y llegado a "proporciones insoportables", tan preocupantes que amenazan la estabilidad de toda la región de los Grandes Lagos.
"Lo más lamentable es que estos desgraciados sucesos transcurran delante de los ojos impasibles de aquellos que han recibido el mandato de mantener la paz y proteger a la población civil", subrayan los obispos, en alusión a la MONUC, que cuenta con 17 mil soldados y es la mayor misión de paz de la ONU en el mundo.
La nota pide a la comunidad internacional que se implique en hacer posible el respeto al derecho internacional y resalta la necesidad de una fuerza de pacificación y estabilización a la RDC, a cuya población insta a que no permita la "balcanización del país".
"Un verdadero drama humanitario se está produciendo en el Norte Kivu, donde se han reanudado unos enfrentamientos a gran escala a finales de agosto entre el Ejército gubernamental y los rebeldes liderados por Laurent Nkunda", lamentan los obispos.
Denuncian, finalmente, "la crueldad y excepcional virulencia de los ataques a la población civil, que no aspira nada más que a una vida tranquila".
Más de 250 mil personas se han visto desplazadas de su hogares en el este del Congo desde que en agosto pasado se reanudaron las hostilidades entre los rebeldes tutsis congoleños y las tropas del Gobierno de Kinshasa, que preside Joseph Kabila.
La ONU y las organizaciones humanitarias han recalcado desde hace dos semanas la necesidad de abrir corredores humanitarios para poder atender a más de 100.000 de estos desplazados, que han estado prácticamente aislados en territorio dominado por los rebeldes y sin recibir ayuda.
Comentario:
Duras las criticas de la iglesia católica local al papel de la ONU. Habrá que esperar la respuesta del organismo, quien debe dar una explicación clara a todo el mundo, no nada más a la iglesia.
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Congo.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
La ONU sobrepasada en Congo.
Noticia:
El subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, el francés Alain Le Roy, aseguró hoy que el 90 por ciento de los 17 mil cascos azules que hay en la República Democrática del Congo (RDC) se encuentran desplegados en la conflictiva región oriental del país.
"Cada día, MONUC (Misión de Paz de la ONU en la RDC) protege a miles de civiles. Sé que no lo hemos podido hacer en todos los casos, que ha habido muertos civiles, pero cada día protegemos a miles de personas", aseveró Le Roy a la salida de una reunión con el Consejo de Seguridad.
Reiteró que los cascos azules cuentan con la autorización para "utilizar todos los medios necesarios" en el cumplimiento de su tarea de protección de civiles.
Le Roy dijo que en la reunión informó a los 15 miembros del máximo órgano de la ONU del nuevo despliegue de las tropas de MONUC en el este de la RDC y volvió a solicitar el envío de refuerzos.
Señaló que nueve mil 500 de los 17 mil efectivos de la ONU en el país se encuentran en las provincias conflictivas de Kivu Norte y Kivu Sur, aunque advirtió que es una fuerza insuficiente para una región en la que viven unas 10 millones de personas.
Asimismo, afirmó que "muchos" de los miembros del Consejo expresaron su disposición a aprobar la solicitud de su departamento de enviar tres mil efectivos más a la RDC.
Sin embargo, primero quieren asegurarse de que MONUC emplea los recursos que tiene en la actualidad de la manera más efectiva posible, agregó Le Roy.
En ese sentido, el embajador británico ante la ONU, John Sawers, aseguró que la solicitud de refuerzos está "entre las prioridades".
"Pero primero tenemos que estar seguros de que las tropas de MONUC están bien desplegadas", apuntó.
Sawers observó que el Consejo de Seguridad tiene que tener en consideración que en otras zonas en conflicto, como Somalia o Darfur, hay también una demanda de cascos azules.
"No hay un barril sin fondos de soldados de paz, por eso tenemos que asegurarnos que los que tenemos se emplean de la mejor manera posible", aclaró.
La ONU asegura que el conflicto entre rebeldes tutsis y el Gobierno de la RDC ha causado el desplazamiento de unas 250 mil personas, de las que unas 100 mil se encuentran atrapadas sin acceso a ayuda humanitaria detrás de las líneas rebeldes.
Comentario:
¿Qué procede, cuando las fuerzas de paz son insuficientes? Simplemente ¿mandar más?
El subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, el francés Alain Le Roy, aseguró hoy que el 90 por ciento de los 17 mil cascos azules que hay en la República Democrática del Congo (RDC) se encuentran desplegados en la conflictiva región oriental del país.
"Cada día, MONUC (Misión de Paz de la ONU en la RDC) protege a miles de civiles. Sé que no lo hemos podido hacer en todos los casos, que ha habido muertos civiles, pero cada día protegemos a miles de personas", aseveró Le Roy a la salida de una reunión con el Consejo de Seguridad.
Reiteró que los cascos azules cuentan con la autorización para "utilizar todos los medios necesarios" en el cumplimiento de su tarea de protección de civiles.
Le Roy dijo que en la reunión informó a los 15 miembros del máximo órgano de la ONU del nuevo despliegue de las tropas de MONUC en el este de la RDC y volvió a solicitar el envío de refuerzos.
Señaló que nueve mil 500 de los 17 mil efectivos de la ONU en el país se encuentran en las provincias conflictivas de Kivu Norte y Kivu Sur, aunque advirtió que es una fuerza insuficiente para una región en la que viven unas 10 millones de personas.
Asimismo, afirmó que "muchos" de los miembros del Consejo expresaron su disposición a aprobar la solicitud de su departamento de enviar tres mil efectivos más a la RDC.
Sin embargo, primero quieren asegurarse de que MONUC emplea los recursos que tiene en la actualidad de la manera más efectiva posible, agregó Le Roy.
En ese sentido, el embajador británico ante la ONU, John Sawers, aseguró que la solicitud de refuerzos está "entre las prioridades".
"Pero primero tenemos que estar seguros de que las tropas de MONUC están bien desplegadas", apuntó.
Sawers observó que el Consejo de Seguridad tiene que tener en consideración que en otras zonas en conflicto, como Somalia o Darfur, hay también una demanda de cascos azules.
"No hay un barril sin fondos de soldados de paz, por eso tenemos que asegurarnos que los que tenemos se emplean de la mejor manera posible", aclaró.
La ONU asegura que el conflicto entre rebeldes tutsis y el Gobierno de la RDC ha causado el desplazamiento de unas 250 mil personas, de las que unas 100 mil se encuentran atrapadas sin acceso a ayuda humanitaria detrás de las líneas rebeldes.
Comentario:
¿Qué procede, cuando las fuerzas de paz son insuficientes? Simplemente ¿mandar más?
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Congo.
sábado, 8 de noviembre de 2008
La ONU investiga una matanza de civiles en Congo.
Noticia:
Para tener una percepción exacta de la matanza que tuvo lugar en Kiwandja entre el miércoles y el jueves, sería necesario pasar por cada barrio y entrar en cada habitación, de tan dispersos y numerosos que son los muertos. Pero es evidente que esta pequeña localidad de la República Democrática de Congo presenta un balance sangriento. La principal responsabilidad se atribuye a los rebeldes del general Laurent Nkunda, muchos de ellos tutsis dispuestos a reconquistar barrios hostiles, habitados sobre todo por hutus congoleses.
En una casa minúscula del barrio Mabongo II, los muertos son, según los vecinos, de la misma familia: dos adultos, un niño, dos adolescentes. A unos pocos metros, otros cadáveres se cubren en otras casas. La mayoría, hombres, jóvenes. Pero también una mujer. Más lejos, un viejo con una bala en la cabeza.
Los periodistas hacen balance de muertos al fin de la jornada. Le Monde cuenta 16, tras visitar dos barrios. Pero las cifras no pueden ser aún definitivas. Un vecino -el único superviviente de una familia- asegura que los rebeldes le habían dejado libre sólo para "ir a decirle a la gente que no se uniera a los Mai Mai en la selva", donde se esconde el maquis de estos guerrilleros tradicionalmente cercanos al poder central.
El miércoles, los rebeldes de Nkunda lanzaron una ofensiva sobre Kiwandja para expulsar a los Mai Mai, a la guerrilla hutu ruandesa y a las fuerzas gubernamentales. Ahora, el mayor Muhire, consejero de Nkunda, ni siquiera trata de minimizar las bajas. Admite que no hizo prisioneros, pero añade que sólo los "malintencionados", los combatientes, fueron asesinados. "El número de muertos que he visto en el campo de batalla supera los 50", admite Muhire. Otro dirigente rebelde estimaba en Radio France Internacional que hay más de 200 muertos.
Una portavoz de la misión de la ONU en el país (Monuc) decía el jueves estar "extremadamente preocupada" por los informes que le llegaban. Y subrayó "ataques graves contra civiles y ejecuciones sumarias". [Un equipo de la ONU llegó el viernes a Kiwandja para abrir una investigación sobre lo sucedido y "verificar las informaciones sobre las matanzas y las violaciones de los derechos humanos"]. La ONG Human Rights Watch sostiene que las milicias (rebeldes y progubernamentales) asesinaron "deliberadamente" al menos a 20 civiles. Según la ONG, desde agosto han fallecido más de 100 civiles por la violencia.
Comentario:
Los civiles son siempre los que más sufren en un conflicto armado.
Para tener una percepción exacta de la matanza que tuvo lugar en Kiwandja entre el miércoles y el jueves, sería necesario pasar por cada barrio y entrar en cada habitación, de tan dispersos y numerosos que son los muertos. Pero es evidente que esta pequeña localidad de la República Democrática de Congo presenta un balance sangriento. La principal responsabilidad se atribuye a los rebeldes del general Laurent Nkunda, muchos de ellos tutsis dispuestos a reconquistar barrios hostiles, habitados sobre todo por hutus congoleses.
En una casa minúscula del barrio Mabongo II, los muertos son, según los vecinos, de la misma familia: dos adultos, un niño, dos adolescentes. A unos pocos metros, otros cadáveres se cubren en otras casas. La mayoría, hombres, jóvenes. Pero también una mujer. Más lejos, un viejo con una bala en la cabeza.
Los periodistas hacen balance de muertos al fin de la jornada. Le Monde cuenta 16, tras visitar dos barrios. Pero las cifras no pueden ser aún definitivas. Un vecino -el único superviviente de una familia- asegura que los rebeldes le habían dejado libre sólo para "ir a decirle a la gente que no se uniera a los Mai Mai en la selva", donde se esconde el maquis de estos guerrilleros tradicionalmente cercanos al poder central.
El miércoles, los rebeldes de Nkunda lanzaron una ofensiva sobre Kiwandja para expulsar a los Mai Mai, a la guerrilla hutu ruandesa y a las fuerzas gubernamentales. Ahora, el mayor Muhire, consejero de Nkunda, ni siquiera trata de minimizar las bajas. Admite que no hizo prisioneros, pero añade que sólo los "malintencionados", los combatientes, fueron asesinados. "El número de muertos que he visto en el campo de batalla supera los 50", admite Muhire. Otro dirigente rebelde estimaba en Radio France Internacional que hay más de 200 muertos.
Una portavoz de la misión de la ONU en el país (Monuc) decía el jueves estar "extremadamente preocupada" por los informes que le llegaban. Y subrayó "ataques graves contra civiles y ejecuciones sumarias". [Un equipo de la ONU llegó el viernes a Kiwandja para abrir una investigación sobre lo sucedido y "verificar las informaciones sobre las matanzas y las violaciones de los derechos humanos"]. La ONG Human Rights Watch sostiene que las milicias (rebeldes y progubernamentales) asesinaron "deliberadamente" al menos a 20 civiles. Según la ONG, desde agosto han fallecido más de 100 civiles por la violencia.
Comentario:
Los civiles son siempre los que más sufren en un conflicto armado.
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Congo.
viernes, 7 de noviembre de 2008
Los líderes africanos piden un alto al fuego inmediato en Congo.
Noticia:
Los líderes africanos y de los organismos internacionales, reunidos hoy en Kenia para discutir la violenta crisis que azota la República Democrática del Congo (RDC) que ha dejado decenas de muertes en las últimas semanas, han pedido un alto el fuego inmediato y han ofrecido el envío de "fuerzas de paz" a la zona si es necesario.
Debería producirse un alto el fuego inmediato por parte de todos los hombres armados y las milicias en Kivu Norte", ha dicho el ministro keniano de Exteriores, Moses Wetangula, quien ha leído un comunicado suscrito por siete líderes africanos. "La región de los Grandes Lagos no se mantendrá al margen y será testigo de incesantes y destructivos actos de violencia. Para poner fin a esto, si es necesario, la región de los Grandes Lagos enviará fuerzas de paz a la provincia de Kivu de RDC".
Los líderes también han hecho un llamamiento al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que fortalezca el mandato de las fuerzas de paz de la ONU en Congo, llamada MONUC, y que les provea con los recursos adecuados.
En el encuentro han participado más de una decena de políticos, entre ellos Jospeh Kabila y Paul Kagam, los mandatarios de la RDC y Ruanda, respectivamente. También ha estado presente el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki Moon, y el comisario europeo de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, Louis Michel.
La conferencia se ha celebrado un día después del asesinato de al menos 12 civiles varones de la localidad de Kiwanja a manos de las milicias rebeldes del Consejo Nacional para la Defensa del Pueblo, dirigidas por Laurent Nkunda, un general congoleño disidente de origen tutsi y de inclinación pro Ruanda. El presidente Kabila ha criticado la inoperancia de las Fuerzas de la ONU en la zona para detener la matanza. "Los civiles están siendo masacrados y [los cascos azules] no hacen nada", dice un portavoz del mandatario en Nairobi citado por la BBC.
Advertencia
Nkunda ya ha lanzado una advertencia a la cumbre celebrada en Kenia, al señalar que la reunión no pondrá fin a sus actividades rebeldes hasta que el presidente Kabila acceda a negociar directamente con él. "Es sólo una cumbre regional. No tiene impactos en nuestras demandas", ha señalado Nkunda a la agencia Reuters.
Cruentos enfrentamientos entre las milicias disidentes de Nkunda y las fuerzas progubernamentales Mai Mai se han registrado en las últimas semanas. El Gobierno ha denunciado que las milicias rastreaban casa por casa en busca de Mai Mais. Anneke Van Woundenberg, de Human Rights Watch (HRW) declaró que "el asesinato de civiles, la destrucción de los campamentos, el retorno forzado de los desplazados y la evacuación forzosa de las ciudades constituyen todos crímenes de guerra".
La situación humanitaria en Kivu Norte, en el este de la República Democrática del Congo, sigue deteriorándose, y la ONU calcula que desde septiembre pasado 253.000 personas fueron desplazadas de sus hogares por la violencia. Aunque las cifras son "estimaciones" de la agencia para la asistencia humanitaria (OCHA), esas personas se suman a otros 800.000 desplazados de anteriores hostilidades.
Comentario:
Preocupante la situación en Congo. Dudo mucho que la guerrilla quiera "dialogar". Su diálogo es con los rifles.
Los líderes africanos y de los organismos internacionales, reunidos hoy en Kenia para discutir la violenta crisis que azota la República Democrática del Congo (RDC) que ha dejado decenas de muertes en las últimas semanas, han pedido un alto el fuego inmediato y han ofrecido el envío de "fuerzas de paz" a la zona si es necesario.
Debería producirse un alto el fuego inmediato por parte de todos los hombres armados y las milicias en Kivu Norte", ha dicho el ministro keniano de Exteriores, Moses Wetangula, quien ha leído un comunicado suscrito por siete líderes africanos. "La región de los Grandes Lagos no se mantendrá al margen y será testigo de incesantes y destructivos actos de violencia. Para poner fin a esto, si es necesario, la región de los Grandes Lagos enviará fuerzas de paz a la provincia de Kivu de RDC".
Los líderes también han hecho un llamamiento al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para que fortalezca el mandato de las fuerzas de paz de la ONU en Congo, llamada MONUC, y que les provea con los recursos adecuados.
En el encuentro han participado más de una decena de políticos, entre ellos Jospeh Kabila y Paul Kagam, los mandatarios de la RDC y Ruanda, respectivamente. También ha estado presente el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki Moon, y el comisario europeo de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, Louis Michel.
La conferencia se ha celebrado un día después del asesinato de al menos 12 civiles varones de la localidad de Kiwanja a manos de las milicias rebeldes del Consejo Nacional para la Defensa del Pueblo, dirigidas por Laurent Nkunda, un general congoleño disidente de origen tutsi y de inclinación pro Ruanda. El presidente Kabila ha criticado la inoperancia de las Fuerzas de la ONU en la zona para detener la matanza. "Los civiles están siendo masacrados y [los cascos azules] no hacen nada", dice un portavoz del mandatario en Nairobi citado por la BBC.
Advertencia
Nkunda ya ha lanzado una advertencia a la cumbre celebrada en Kenia, al señalar que la reunión no pondrá fin a sus actividades rebeldes hasta que el presidente Kabila acceda a negociar directamente con él. "Es sólo una cumbre regional. No tiene impactos en nuestras demandas", ha señalado Nkunda a la agencia Reuters.
Cruentos enfrentamientos entre las milicias disidentes de Nkunda y las fuerzas progubernamentales Mai Mai se han registrado en las últimas semanas. El Gobierno ha denunciado que las milicias rastreaban casa por casa en busca de Mai Mais. Anneke Van Woundenberg, de Human Rights Watch (HRW) declaró que "el asesinato de civiles, la destrucción de los campamentos, el retorno forzado de los desplazados y la evacuación forzosa de las ciudades constituyen todos crímenes de guerra".
La situación humanitaria en Kivu Norte, en el este de la República Democrática del Congo, sigue deteriorándose, y la ONU calcula que desde septiembre pasado 253.000 personas fueron desplazadas de sus hogares por la violencia. Aunque las cifras son "estimaciones" de la agencia para la asistencia humanitaria (OCHA), esas personas se suman a otros 800.000 desplazados de anteriores hostilidades.
Comentario:
Preocupante la situación en Congo. Dudo mucho que la guerrilla quiera "dialogar". Su diálogo es con los rifles.
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Congo.
martes, 4 de noviembre de 2008
Los rebeldes de Nkunda amenazan con llevar la guerra a la capital de Congo.
Noticia:
El ex general congoleño Laurent Nkunda, que dirige una rebelión tutsi contra el Gobierno de la República Democrática del Congo (ex Zaire), ha amenazado hoy al presidente del país, Joseph kabila, con llevar su revuelta hasta la capital del país, Kinshasa, si el Gobierno se niega a entablar negociaciones con él. Por el momento, la rebelión de Nkunda se circunscribe al este del país, en la región fronteriza con Ruanda.
Si se niegan a negociar, querrá decir que sólo están dispuestos a luchar y lucharemos contra ellos porque queremos nuestra libertad", ha dicho hoy el general rebelde en su cuartel general de la provincia de Kivu Norte, en el este del país. Según ha declarado a Reuters, no se detendrá en la capital de la provincia de Kivi Norte, Goma, sino que seguirá hasta la capital del país, Kinshasa, que dista más de 1.500 kilómetros.
Nkunda encabeza una revuelta contra el Gobierno de Joseph Kabila que se ha recrudecido en las últimas semanas, cuando los rebeldes tutsis han desarbolado al ejército congoleño en la provincia de Kivu Norte. Llegaron a las puertas de Goma, pero detuvieron su ofensiva ante los cascos azules de la misión de la ONU en Congo (MONUC, 17.000 efectivos). Los combates han causado una nueva oleada de decenas de miles de refugiados en una de las regiones más castigadas del mundo.
Comentario:
¿Qué es lo que quieren los rebeldes?
El ex general congoleño Laurent Nkunda, que dirige una rebelión tutsi contra el Gobierno de la República Democrática del Congo (ex Zaire), ha amenazado hoy al presidente del país, Joseph kabila, con llevar su revuelta hasta la capital del país, Kinshasa, si el Gobierno se niega a entablar negociaciones con él. Por el momento, la rebelión de Nkunda se circunscribe al este del país, en la región fronteriza con Ruanda.
Si se niegan a negociar, querrá decir que sólo están dispuestos a luchar y lucharemos contra ellos porque queremos nuestra libertad", ha dicho hoy el general rebelde en su cuartel general de la provincia de Kivu Norte, en el este del país. Según ha declarado a Reuters, no se detendrá en la capital de la provincia de Kivi Norte, Goma, sino que seguirá hasta la capital del país, Kinshasa, que dista más de 1.500 kilómetros.
Nkunda encabeza una revuelta contra el Gobierno de Joseph Kabila que se ha recrudecido en las últimas semanas, cuando los rebeldes tutsis han desarbolado al ejército congoleño en la provincia de Kivu Norte. Llegaron a las puertas de Goma, pero detuvieron su ofensiva ante los cascos azules de la misión de la ONU en Congo (MONUC, 17.000 efectivos). Los combates han causado una nueva oleada de decenas de miles de refugiados en una de las regiones más castigadas del mundo.
Comentario:
¿Qué es lo que quieren los rebeldes?
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Congo.
lunes, 3 de noviembre de 2008
Francia y Reino Unido proponen una cumbre sobre Congo.
Noticia:
Los ministros de Exteriores de Francia y Reino Unido, Bernard Kouchner y David Miliband, preparaban ayer contrarreloj en Tanzania una cumbre con la Unión Africana para intentar encontrar una salida permanente al conflicto de la República Democrática del Congo (RDC). A la reunión, que se celebrará en Kenia, han prometido su asistencia el presidente congolés, Laurent Kabila, y el ruandés, Paul Kagame, al que Kabila acusa de apoyar a la guerrilla tutsi que ha iniciado la ofensiva en el este del país.
Mientras tanto, hambrientos y asustados, decenas de miles de desplazados congoleños (unos 220.000 desde agosto, según la ONU) imploran protección. Los esfuerzos diplomáticos de europeos, estadounidenses y de la propia Misión de Naciones Unidas para Congo (Monuc) se concentran en evitar que la nueva rebelión tutsi degenere en una guerra abierta, como sucedió entre 1998 y 2003, un conflicto que implicó a nueve países africanos y dejó cuatro millones de muertos.
El alto el fuego unilateral decretado la semana pasada por el general rebelde Laurent Nkunda se mantenía ayer. Al norte de Goma, la asediada capital de Kivu Norte, 70.000 personas se agolpan desesperadas en Kibati en busca de protección de los cascos azules de la Monuc, totalmente sobrepasados por la crisis.
Seis días sin comer.
"Queremos regresar a nuestra aldea, pero sólo si tenemos seguridad. No he comido en seis días. Seríamos felices si Europa enviara sus tropas", asegura Rgwasa Nyakaruhije. Alrededor de ella, grupos de desplazados escuchan con los pies metidos en el barro.
"La necesidad urgente de alimentos, agua y techo debe ser cubierta a través de la movilización internacional asegurando las rutas que permitan el acceso a todo Kivu Norte", se dice en el comunicado conjunto emitido el sábado por Kouchner y Miliband, tras un recorrido por la zona.
Francia, en la presidencia de turno de la UE, propuso la pasada semana el envío de una fuerza de acción rápida, como hizo París en Bunia en 2003 para poner fin a una matanza entre hemas y lendus, un remedo de la lucha entre tutsis y hutus, ganaderos contra campesinos por el control de la tierra. Pero la idea del Gobierno francés no contó con el apoyo de los otros países europeos, que prefieren reforzar la Monuc, la misión más importante de paz de la ONU, con más de 17.000 soldados.
Comentario:
Se trata de otra región del mundo donde se acusa a un gobierno vecino de apoyar la guerrilla del otro. De ser ciertas las acusaciones, estaríamos presenciando la intromisión en los asuntos internos de otra nación. Esto, complica siempre cualquier plática de paz.
Los ministros de Exteriores de Francia y Reino Unido, Bernard Kouchner y David Miliband, preparaban ayer contrarreloj en Tanzania una cumbre con la Unión Africana para intentar encontrar una salida permanente al conflicto de la República Democrática del Congo (RDC). A la reunión, que se celebrará en Kenia, han prometido su asistencia el presidente congolés, Laurent Kabila, y el ruandés, Paul Kagame, al que Kabila acusa de apoyar a la guerrilla tutsi que ha iniciado la ofensiva en el este del país.
Mientras tanto, hambrientos y asustados, decenas de miles de desplazados congoleños (unos 220.000 desde agosto, según la ONU) imploran protección. Los esfuerzos diplomáticos de europeos, estadounidenses y de la propia Misión de Naciones Unidas para Congo (Monuc) se concentran en evitar que la nueva rebelión tutsi degenere en una guerra abierta, como sucedió entre 1998 y 2003, un conflicto que implicó a nueve países africanos y dejó cuatro millones de muertos.
El alto el fuego unilateral decretado la semana pasada por el general rebelde Laurent Nkunda se mantenía ayer. Al norte de Goma, la asediada capital de Kivu Norte, 70.000 personas se agolpan desesperadas en Kibati en busca de protección de los cascos azules de la Monuc, totalmente sobrepasados por la crisis.
Seis días sin comer.
"Queremos regresar a nuestra aldea, pero sólo si tenemos seguridad. No he comido en seis días. Seríamos felices si Europa enviara sus tropas", asegura Rgwasa Nyakaruhije. Alrededor de ella, grupos de desplazados escuchan con los pies metidos en el barro.
"La necesidad urgente de alimentos, agua y techo debe ser cubierta a través de la movilización internacional asegurando las rutas que permitan el acceso a todo Kivu Norte", se dice en el comunicado conjunto emitido el sábado por Kouchner y Miliband, tras un recorrido por la zona.
Francia, en la presidencia de turno de la UE, propuso la pasada semana el envío de una fuerza de acción rápida, como hizo París en Bunia en 2003 para poner fin a una matanza entre hemas y lendus, un remedo de la lucha entre tutsis y hutus, ganaderos contra campesinos por el control de la tierra. Pero la idea del Gobierno francés no contó con el apoyo de los otros países europeos, que prefieren reforzar la Monuc, la misión más importante de paz de la ONU, con más de 17.000 soldados.
Comentario:
Se trata de otra región del mundo donde se acusa a un gobierno vecino de apoyar la guerrilla del otro. De ser ciertas las acusaciones, estaríamos presenciando la intromisión en los asuntos internos de otra nación. Esto, complica siempre cualquier plática de paz.
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Congo.
sábado, 1 de noviembre de 2008
La UE acude a la ayuda de Congo.
Noticia:
La Unión Europea está lista para enviar ayuda humanitaria a los miles de civiles que huyen de la violencia en el este de Congo, pero necesita analizar un poco más si enviará soldados para tratar de poner fin al conflicto. El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, ha aclarado hoy que la propuesta que hizo esta semana de enviar a unos 1.500 soldados a la convulsionada zona para apoyar a los cascos azules de Naciones Unidas sólo había sido una sugerencia, y que estaba en consulta con los miembros del bloque para ver la viabilidad de la medida.
Francia ejerce la presidencia rotatoria de la UE y Kouchner, acompañado del secretario de Exteriores británico, David Miliband, han llegado hoy a la capital congoleña Kinshasa en una misión para tratar de negociar la paz. Tras reunirse con el presidente Joseph Kabila, el ministro francés ha dicho a los periodistas que los Estados miembros de la UE se reunirán este viernes en Bruselas para discutir la situación de Congo, y la posibilidad del envío de tropas.
El ministro Miliband ha dicho a la agencia Reuters que "no hay nada descartado en términos de un compromiso europeo, pero en este momento las fuerzas militares provienen de Naciones Unidas, por lo que el proceso político necesita venir de las partes en el terreno y nuestro papel es ayudar a que eso ocurra".
Miliband y Kouchner viajará en el transcurso del día a Ruanda para conversar con el presidente Paul Kagame. Congo y Ruanda se acusan mutuamente de respaldar a los grupos rebeldes responsables de la violencia en Congo.
Situación desesperada
Cada día que pasa, la situación es cada vez más desesperada para las decenas de miles de personas que han huido de la provincia de Kivi Norte, en la frontera con Ruanda, donde los rebeldes leales al general tutsi Laurent Nkunda han desatado una ofensiva contra las tropas del Ejército. La tregua declarada por los rebeldes ha permitido la apertura parcial de un "corredor humanitario", por lo que hoy, por primera vez en días ha comenzado a llegar agua potable y comida a los campos de refugiados.
Más de 250.000 personas han huido de sus hogares en los últimos meses, agobiados por el conflicto que se ha recrudecido en la última semana. Según las organizaciones humanitarias, la situación en Kivi Norte es "catastrófica".
Comentario:
¿Y Estados Unidos, en dónde está?
La Unión Europea está lista para enviar ayuda humanitaria a los miles de civiles que huyen de la violencia en el este de Congo, pero necesita analizar un poco más si enviará soldados para tratar de poner fin al conflicto. El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, ha aclarado hoy que la propuesta que hizo esta semana de enviar a unos 1.500 soldados a la convulsionada zona para apoyar a los cascos azules de Naciones Unidas sólo había sido una sugerencia, y que estaba en consulta con los miembros del bloque para ver la viabilidad de la medida.
Francia ejerce la presidencia rotatoria de la UE y Kouchner, acompañado del secretario de Exteriores británico, David Miliband, han llegado hoy a la capital congoleña Kinshasa en una misión para tratar de negociar la paz. Tras reunirse con el presidente Joseph Kabila, el ministro francés ha dicho a los periodistas que los Estados miembros de la UE se reunirán este viernes en Bruselas para discutir la situación de Congo, y la posibilidad del envío de tropas.
El ministro Miliband ha dicho a la agencia Reuters que "no hay nada descartado en términos de un compromiso europeo, pero en este momento las fuerzas militares provienen de Naciones Unidas, por lo que el proceso político necesita venir de las partes en el terreno y nuestro papel es ayudar a que eso ocurra".
Miliband y Kouchner viajará en el transcurso del día a Ruanda para conversar con el presidente Paul Kagame. Congo y Ruanda se acusan mutuamente de respaldar a los grupos rebeldes responsables de la violencia en Congo.
Situación desesperada
Cada día que pasa, la situación es cada vez más desesperada para las decenas de miles de personas que han huido de la provincia de Kivi Norte, en la frontera con Ruanda, donde los rebeldes leales al general tutsi Laurent Nkunda han desatado una ofensiva contra las tropas del Ejército. La tregua declarada por los rebeldes ha permitido la apertura parcial de un "corredor humanitario", por lo que hoy, por primera vez en días ha comenzado a llegar agua potable y comida a los campos de refugiados.
Más de 250.000 personas han huido de sus hogares en los últimos meses, agobiados por el conflicto que se ha recrudecido en la última semana. Según las organizaciones humanitarias, la situación en Kivi Norte es "catastrófica".
Comentario:
¿Y Estados Unidos, en dónde está?
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lunes, 27 de octubre de 2008
Atacan miles de personas sede de la ONU en el Congo.
Noticia:
Millares de manifestantes atacaron la sede de las Naciones Unidas en el este del Congo, informó el lunes la organización internacional, furiosos porque los soldados del cuerpo de paz de ese organismo han sido incapaces de protegerlos de ataques rebeldes.
Los manifestantes lanzaron piedras y otros objetos contundentes por encima del muro que rodea las oficinas de la ONU en la capital provincial de Goma.
Sylvie van den Wildenberg, vocera de la ONU, dijo que varios automóviles habían sido dañados y que numerosas ventanas de oficinas estaban destruidas.
Los manifestantes se mostraron furiosos porque los 17 mil soldados del cuerpo de paz de la ONU han sido incapaces de protegerlos de un ataque rebelde a apenas 40 kilómetros (25 millas) al norte de Goma. El ataque rebelde ha obligado a decenas de miles de civiles a abandonar sus hogares.
Los periodistas vieron a centenares de soldados abandonar el frente de combate en tanques, jeeps, camiones y a pie, en lo que parecía una fuga de las fuerzas del gobierno, ante la ofensiva del general rebelde Laurent Nkunda.
Previamente, la ONU informó que los rebeldes dispararon varios cohetes contra dos automóviles en los que viajaban soldados de paz de la organización durante combates intensos.
Un portavoz, el coronel Samba Tall, dijo que algunos soldados resultaron heridos levemente y que ambos vehículos fueron dañados en los combates del domingo.
"Ellos estaban patrullando el área para proteger a los desplazados que se dirigían a nuestra base en Kalengara", dijo Tall. Kalengara está a unos pocos kilómetros de la base militar ocupada por los rebeldes el domingo.
Tall dijo que no podía dar las nacionalidades de los soldados, pero el área es patrullada por tropas indias.
Comentario:
Una multitud enardecida es muy peligrosa y difícil de contener. Los patrullajes para defender a la población deben ser más efectivos.
Millares de manifestantes atacaron la sede de las Naciones Unidas en el este del Congo, informó el lunes la organización internacional, furiosos porque los soldados del cuerpo de paz de ese organismo han sido incapaces de protegerlos de ataques rebeldes.
Los manifestantes lanzaron piedras y otros objetos contundentes por encima del muro que rodea las oficinas de la ONU en la capital provincial de Goma.
Sylvie van den Wildenberg, vocera de la ONU, dijo que varios automóviles habían sido dañados y que numerosas ventanas de oficinas estaban destruidas.
Los manifestantes se mostraron furiosos porque los 17 mil soldados del cuerpo de paz de la ONU han sido incapaces de protegerlos de un ataque rebelde a apenas 40 kilómetros (25 millas) al norte de Goma. El ataque rebelde ha obligado a decenas de miles de civiles a abandonar sus hogares.
Los periodistas vieron a centenares de soldados abandonar el frente de combate en tanques, jeeps, camiones y a pie, en lo que parecía una fuga de las fuerzas del gobierno, ante la ofensiva del general rebelde Laurent Nkunda.
Previamente, la ONU informó que los rebeldes dispararon varios cohetes contra dos automóviles en los que viajaban soldados de paz de la organización durante combates intensos.
Un portavoz, el coronel Samba Tall, dijo que algunos soldados resultaron heridos levemente y que ambos vehículos fueron dañados en los combates del domingo.
"Ellos estaban patrullando el área para proteger a los desplazados que se dirigían a nuestra base en Kalengara", dijo Tall. Kalengara está a unos pocos kilómetros de la base militar ocupada por los rebeldes el domingo.
Tall dijo que no podía dar las nacionalidades de los soldados, pero el área es patrullada por tropas indias.
Comentario:
Una multitud enardecida es muy peligrosa y difícil de contener. Los patrullajes para defender a la población deben ser más efectivos.
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