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viernes, 16 de octubre de 2009
Bush y miembros su Gobierno preparan ofensiva editorial.
El ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y varios miembros de su gobierno están afilando los lápices para lo que se anticipa como un desembarco editorial masivo, que calentará el debate político y animará a las filas republicanas.
El ex secretario del Tesoro, Hank Paulson, el de Defensa, Donald Rumsfeld, y el controvertido asesor político de Bush, Karl Rove, son algunos de los políticos republicanos que inundarán las estanterías esta primavera para defender su legado.
A ellos les seguirán otros en los meses siguientes, como el ex vicepresidente Dick Cheney o la ex secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
Pero el libro más esperado de la nueva temporada editorial será, sin dudas, las reflexiones del que ha sido considerado como uno de los peores presidentes de los últimos tiempos, George W. Bush, quien aprovechará esta oportunidad que le ofrece la editorial Crown para defender sus decisiones en el despacho oval.
Aunque el acuerdo todavía no se ha hecho público, medios especializados afirman que el ex presidente podría embolsarse unos 7 millones de dólares por este libro, del que tiene escritas ya unas 50 páginas y que podría titularse "Decision Points".
El libro no serán unas memorias, sino unas reflexiones de las lecciones que aprendió en los intensos ocho años que pasó en la Casa Blanca, a diferencia de "My Life" de Bill Clinton, que sí fueron un recuerdo de sus vivencias, y por el que cobró 8 millones de dólares.
Entre las decisiones personales y políticas sobre las que Bush quiere disertar, figuran su apuesta determinante por dejar la bebida, y su decisión de elegir a Dick Cheney como vicepresidente.
El otoño parece haber animado la vocación literaria en la residencia de los Bush, pues otra de las novedades editoriales más esperadas es la de la ex Primera Dama, Laura Bush, que llegará a las estanterías de las librerías la próxima primavera, de la mano de Scribner.
"Contaré las historias de los acontecimientos extraordinarios y las personas que he conocido, en particular, durante mis años en la Casa Blanca", dijo el pasado mes de enero la ex primera dama cuando anunció el acuerdo editorial, del que no se ha facilitado la cuantía.
En enero del 2010, cuando la economía estadounidense haya dejado atrás lo peor de la recesión y comience a remontar, es el momento elegido el ex secretario del Tesoro para contar en primera persona lo acontecimientos que llevaron al colapso del sistema financiero.
En "On the Brink: Inside the Race to Stop the Collapse of the Global Financial System", Paulson hará la crónica de cómo se gestó la peor crisis económica de los últimos 80 años, y de las medidas de urgencia que tomó para hacerle frente.
Otro de los legados más polémicos de la etapa Bush, la guerra de Irak, será el eje sobre el que girará el libro del ex secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, que será publicado por Penguin.
El próximo año, aunque sin fecha decidida, llegará a las tiendas el libro del asesor político de Bush, Karl Rove, a quien se considera artífice de la victoria de Bush, y quien tuvo que dejar precipitadamente la Casa Blanca por la polémica del supuesto despido de ocho fiscales federales.
El libro será editado por la editorial conservadora Simon & Schuster, que dirige la estratega republicana Mary Matalin.
Los lectores conservadores tendrán que esperar un poco más para conocer las memorias del ex vicepresidente Dick Cheney, un hombre que supo manejar los hilos del poder desde un segundo plano, y cuya crónica de su paso por la Casa Blanca prometer ser polémicas.
La salida del libro de Cheney se producirá en 2011, coincidiendo con la mitad del mandato del Gobierno de Barack Obama.
También en el 2001 verá la luz el primero de los libros que se ha comprometido a escribir la ex secretaria de Estado Condoleezza Rice, y en el que recogerá sus memorias primero como asesora de Seguridad Nacional en los primeros años de Bush en la Casa Blanca y más tarde como secretaria de Estado bajo el segundo mandato del republicano.
Rice, la primera mujer afroamericana en el cargo de secretaria de Estado, publicará un segundo libro con la editorial Crown, esta vez sobre su infancia en Birmingham, la ciudad más grande de Alabama y en la que vivió hasta 1967.
Estas memorias, que se publicarán previsiblemente en otoño de 2012, se centrarán en cómo su familia salió adelante a pesar de las todavía difíciles circunstancias de la comunidad afroamericana en aquella época, según detalló la editorial.
sábado, 15 de agosto de 2009
Bush ignora el golpe de Cheney.
Un día después de adelantar su intención de atacar en su libro de memorias a su antiguo jefe, el ex presidente, George W. Bush, el ex vicepresidente, Dick Cheney, intentaba ayer quitar hierro al asunto y filtraba, a través de distintos mensajeros, que su intención “no es atacar personalmente a George W. Bush, sino defender su propio legado”.
En medio de acusaciones de traición y deslealtad, el ex vicepresidente buscó tranquilizar a los incondicionales del clan de los Bush que se han tomado muy a pecho la publicación, en el periódico The Washington Post, de los reclamos que Cheney estaría destilando contra el ex presidente en su próximo libro. Cheney acusó a Bush de resultar “blando y ordinario” al final de su mandato.
“Lo que Dick Cheney ha dicho es que en el libro no habrá ataques personales, sino que solamente dejará en claro su postura frente a temas que marcaron el segundo mandato de Bush”, aseguró Tom Defrank, analista de The New York Daily News al citar fuentes próximas a quienes supervisan el libro de Cheney.
Para la mayoría de los analistas, la defensa de Cheney de sus posturas está en relación directa con las dudas y distanciamiento del ex presidente frente a temas como la práctica de la tortura en interrogatorios contra prisioneros de Al-Qaeda, el fin de las cárceles clandestinas de la CIA, su resistencia a respaldar un ataque de Israel contra Irán, el despido del polémico secretario de Defensa, Donald Rumsfeld y su negativa a perdonar a Lewis “Scooter” Libby, el ex jefe de gabinete de Cheney que fue procesado y condenado por filtrar la identidad secreta de la agente de la CIA Valerie Plame.
No está claro que la intención de Cheney de defender su legado y su lugar en la historia, no pueda ser interpretada como un acto de traición entre los amigos y leales a la dinastía de los Bush que nunca le consideraron como integrante del círculo más íntimo, ni “un amigo leal” del poderoso clan familiar en Texas.
De hecho, muchos de ellos recelaban de un hombre a quien el servicio secreto en la Casa Blanca bautizó con el sobrenombre de Edgar, en alusión al famoso ventrílocuo que siempre estaba detrás de su marioneta, como Cheney siempre estuvo detrás de George W. Bush.
Tras la promesa de un ajuste de cuentas de Cheney contra su antiguo amigo y jefe, el silencio de Bush ha dado pie a todo tipo de especulaciones, incluidas las de los inevitables bromistas y más ocurrentes exponentes de la sátira política que aprovecharon la oportunidad para manifestar que, si la intención del ex vicepresidente era que Bush se enterara de sus frustraciones, la peor idea que se le pudo ocurrir es plasmar esos reclamos en un libro.
Como es del dominio popular, Bush siempre reconoció que la lectura no era uno de sus fuertes. “Si quieres comunicar tus críticas a Bush, el peor método que pudiste elegir es el de un libro”, dijo en tono burlón el cómico Andy Borowitz.
viernes, 14 de agosto de 2009
Cheney se lanza contra el ex presidente Bush.
Dick Cheney, el ex vicepresidente de Estados Unidos, ya había roto con las reglas no escritas de la política cuando decidió atacar la línea de cambio del presidente Barack Obama.
Hoy, Cheney resolvió abrir un segundo e inesperado frente de batalla, al descargar su frustración contra su antiguo jefe, el ex presidente, George W. Bush, a quien acusó de haberse convertido en un político “blando y ordinario” al final de su mandato y de haberse alejado de sus consejos y de sus afectos.
Las aceradas críticas de Cheney, un hombre a quien el actual vicepresidente, Joe Biden, ha definido como “el vicepresidente más peligroso en la historia de Estados Unidos”, encontraron en The Washington Post el vehículo ideal para adelantar no sólo esos ataques contra su antiguo jefe, sino para tratar de asegurarle unas ventas millonarias del libro de memorias que saldrá a la venta en la primavera de 2011.
Para un hombre a quien muchos criticaban por haber llevado demasiado lejos su lealtad hacia el presidente —y viceversa—, la decisión de romper el silencio y desmentir el mito de su amistad con W. Bush, sólo ha confirmado que Dick Cheney siempre estuvo del lado de él mismo.
“Esto demuestra que Cheney siempre fue y sigue siendo un monstruo maquiavélico”, aseguró Joseph P. Briggs, analista político, en alusión a las motivaciones reales de Dick Cheney para escribir unas memorias que abarcarán desde sus años como colaborador del ex presidente Gerald Ford, hasta su cargo como vicepresidente con W. Bush.
Según testimonios recabados por The Washington Post entre colaboradores y amigos de Dick Cheney, el ex vicepresidente experimentó el alejamiento gradual de su jefe conforme se adentraban en su segundo mandato. Aparentemente, el dramático desplome de la imagen del presidente en los sondeos (los índices de popularidad más bajos en la historia de un mandato) y el desgaste gradual de la relación personal, habrían influido en Bush para distanciarse de los consejos de Cheney.
Esta decisión generó la frustración de un hombre que hoy no piensa morderse la lengua para declarar abiertamente que el ex presidente lo decepcionó no sólo por no escuchar y seguir sus consejos, sino por haberse convertido “en rehén de las encuestas”.
Que Cheney haya decidido dejar constancia de su enojo contra su antiguo jefe a través de un libro y de la primera plana del Post no es un algo habitual en la política de Estados Unidos donde, salvo muy contadas excepciones, la lealtad hacia al presidente siempre ha sido sinónimo de lealtad a la nación.
De ahí la excepcionalidad de un acto que Cheney se ha cuidado mucho de que no sea visto como un ejemplo de traición, como ocurrió con el antiguo portavoz, Scott McLellan, quien escribió un libro en el que acusó al W. Bush de no haber dicho la verdad sobre sus motivos para invadir Irak en 2003.
“El ex vicepresidente está en todo su derecho de hablar ahora que ya no está en el cargo”, dijo en una charla telefónica Stephen Hayes, el biógrafo personal de Cheney y uno de los hombres que le respaldaron hasta el final en la tesis de que el ex líder iraquí, Sadam Hussein, tenía vínculos con la organización terrorista Al-Qaeda, algo que nunca se probó.
La defensa de los más leales de Cheney contrasta, sin embargo, con la percepción de la mayoría de los analistas que coinciden en señalar que, tras la manufactura del libro, lo que realmente se esconde es la venganza del ex vicepresidente contra el hombre que le negó el perdón presidencial a su amigo y colaborador Lewis “Scooter” Libby. El ex jefe de gabinete de Cheney fue procesado y condenado por filtrar la identidad secreta de la agente de la CIA Valerie Plame para vengarse de su marido, el diplomático, Joseph Wilson, quien acusó a Bush de haber “distorsionado” la realidad para atacar Irak.
jueves, 19 de marzo de 2009
Bush escribe sobre las decisiones que tomó en la Casa Blanca.

Noticia:
George Walker Bush, el presidente de Estados Unidos que en 2003 decidió librar una guerra en Irak, prepara un libro sobre las resoluciones que tomó durante los ochos años que pasó en la Casa Blanca, según ha informado la editorial Clown Publishing Book. La obra, que llegará a las librerías el año próximo, no tiene aún un nombre definido aunque el abogado Robert Barnett, portavoz del proyecto, ha dicho que posiblemente sea titulada Decision points (Puntos de decisión, en español).
El libro atraerá a los interesados en conocer cómo el mandatario republicano decidió el envío de las tropas a Irak o la respuesta al huracán Katrina que asoló Nueva Orléans, resoluciones que causaron -y siguen causando- gran polémica en EE UU y el mundo. Barnett ha afirmado que la obra también abordará cuestiones vinculadas con las relaciones personales y familiares del ex presidente, que había adelantado su intención de escribir un libro (en su rancho de Texas) cuando concluyó su mandato en enero de este año.
El abogado Barnett también ha cerrado acuerdos editoriales para Bill y Hillary Clinton, Barack Obama -el sucesor del político texano en la Casa Blanca- y Karl Rove, colaborador muy cercano a Bush. Además, negoció los derechos para que Laura Bush, ex primera dama, también se transforme en autora.
Laura Bush ha declarado que enfocará su producción literaria a partir de su experiencia como compañera del presidente republicano. "Me gustaría contar las historias sobre los extraordinarios acontecimientos y personas que han pasado por mi vida, especialmente durante el tiempo que estuve en la Casa Blanca", ha declarado la cónyuge de Bush. Barnett no ha especificado a cuánto ascienden los derechos que las editoriales han adelantado al matrimonio, pero se especula que éstos escribirán a cambio de honorarios millonarios. Condoleeza Rice, secretaria de Estado durante el Gobierno del presidente republicano, es la otra ex funcionaria de alto rango que ha aceptado publicar sus memorias con la misma editorial de la familia Bush.
Comentario:
¿Habrá alguien que se interese en leerlo?
domingo, 18 de enero de 2009
Exigen juzgar a Bush y Cheney.
Las bajas temperaturas paralizan los rostros y hacen que los gritos de los manifestantes se amplifiquen en la atmósfera fría y concentrada contra los acristalados muros del Newseum que recortan, a lo lejos, la imagen del Capitolio.
“No vamos a permitir que George W. Bush se vaya sin pagar sus crímenes de guerra”, dijo María Newman, temblando de frío e indignación.
Sobre la Avenida Pennsylvania, que ya custodian los Servicios Secretos para asegurar el convoy que marcará el triunfal ascenso al poder de Barack Obama, decenas de curiosos se sumaron al acto de protesta contra la política de guerra preventiva que ha endeudado al país y ha causado la pérdida de miles de vidas humanas.
“Es obsceno el gasto militar que hemos desperdiciado en Irak mientras el país se hunde en la depresión y cada mes se destruye medio millón de empleos”, lamentó Michel Ratner al exigir al gobierno entrante de Barack Obama la designación de un fiscal independiente para iniciar una investigación criminal contra Bush y su vicepresidente, Dick Cheney, por los crímenes perpetrados, las detenciones ilegales y las torturas practicadas en la prisión militar de Guantánamo.
“No vamos a dejar que Obama permita a Bush irse sin pagar por sus crímenes”, insistió.
Los agentes de seguridad observaban de lejos la protesta, mientras los medios seguían enfocados en los eventos previos a la toma de posesión del 44 presidente constitucional de EU.
“Nos hemos querido concentrar precisamente frente al Newseum —un museo dedicado a los medios de comunicación—, para denunciar el silencio cómplice de los grandes medios que han permanecido callados durante ocho años”, aseguró Newman, en alusión al papel de las grandes cadenas durante la administración Bush.
Antes de concluir su protesta, los manifestantes advirtieron que no bajarán la guardia, hasta que Bush y Cheney paguen por crímenes “que nos han llenado de horror y vergüenza”.
Comentario:
Difícil de que esas acusaciones de crimenes de guerra procedan legalmente. Son "sueños guajiros"
martes, 13 de enero de 2009
Bush se despide de EU con un mea culpa.
George W. Bush se dejó dominar ayer por la nostalgia y sus deseos de granjearse un benevolente juicio de la historia. En su última rueda de prensa como presidente de Estados Unidos y en víspera de su encuentro con el presidente de México, Felipe Calderón, Bush agradeció el profesionalismo de los periodistas que cubren la Casa Blanca —“aun cuando no siempre hayan sido justos conmigo o me hayan subestimado”—, y aprovechó para reconocer que el no haber luchado a favor de una reforma migratoria al inicio de su administración fue una equivocación.
“Tendría que haber ido a favor de una reforma migratoria al inicio de mi mandato”, dijo Bush al insistir en que el Partido Republicano tendría que adoptar una posición “más compasiva y de mente abierta” para no ser etiquetado como un partido antiinmigrante, alejado de la comunidad latina.
En su última comparecencia ante la prensa como presidente, Bush no pudo escabullirse de algunos golpes. Al pedirle que enumerara algunos de sus errores o fracasos como jefe del Ejecutivo y comandante en jefe, Bush reconoció que la idea de poner el letrero de “Misión Cumplida” en el portaaviones Lincoln —desde el que proclamó la victoria contra Irak en mayo de 2003— o el fracaso de la operación de ayuda en Nueva Orleáns tras el paso del huracán Katrina, han sido sus grandes equivocaciones.
“Abu Ghraib fue otra de las grandes decepciones, lo mismo que no encontrar armas de destrucción masiva en Irak”, reconoció el presidente Bush al negarse en redondo a responder si acaso no lamentaba su decisión de aprobar los interrogatorios con la técnica de la asfixia simulada (“waterboarding”).
En una rueda de prensa en la que fue interpelado por su doctrina de guerra preventiva, Bush rechazó tajante la idea de que Estados Unidos haya perdido su liderazgo moral ante la comunidad internacional bajo su Presidencia y aseguró que durante su mandato no tomó ninguna decisión de la que tenga que avergonzarse o, por culpa de la cual, no sea capaz de verse todos los días al espejo.
“Tomé decisiones para garantizar la seguridad de este país y eso me granjeó críticas”, consideró al mostrarse seguro de que la Historia será más benevolente con su legado de lo que han sido algunos de sus conciudadanos. En el terreno de la economía, Bush consideró qué si bien es consciente de que hereda al presidente electo, Barack Obama, un país en recesión, “el problema ya venía desde antes”.
“Yo heredé una recesión y estoy terminando (mi mandato) con una recesión”, dijo Bush para defenderse de las críticas de los demócratas que lo han responsabilizado por una crisis sin precedentes desde los años de la Gran Depresión.
“Durante mi mandato hubo 52 meses de crecimiento ininterrumpido en el empleo”, dijo Bush al asegurar que su política de recortes fiscales “fue y sigue siendo la más indicada”. Los intentos de Bush por mostrar que el desplome de la economía no ha sido una responsabilidad exclusiva de su gobierno coincidieron ayer con un reporte elaborado por un grupo de expertos —algunos de ellos ex asesores de Bush—, en el que se establece que ninguna otra administración ha creado menos riqueza y empleo desde los años del presidente Harry S. Truman (1945-1953).
Comentario:
Es un mea culpa que llega muy tarde.
lunes, 12 de enero de 2009
Bush: la mayor amenaza que enfrentará Obama es un ataque terrorista en territorio de EU.
"La amenaza más urgente que afrontará Obama y otros presidentes después de él es un ataque en nuestro territorio". De esta forma, el presidente George W. Bush ha advertido a su sucesor Barack Obama de los retos que tendrá que superar cuando asuma las riendas de la Casa Blanca el próximo 20 de enero. "Aún existen enemigos que quieren perjudicarnos", ha dicho Bush en la última rueda de prensa que ha ofrecido como mandatario a los periodistas que cubren la Casa Blanca.
Bush pondrá fin a ocho años de mandato la próxima semana y se despedirá con los niveles de aprobación más bajos registrados para un presidente en las últimas décadas. Según algunos analistas, George W. Bush será recordado como uno de los peores mandatarios de la historia estadounidense.
Sin embargo, Bush ha querido hacer sus últimas declaraciones y en una rueda de prensa muy distendida ha hablado sobre la situación en Gaza, el famoso eje del mal y la crisis financiera que parece no tener fin.
Gaza e Israel
Con respecto a la ofensiva israelí en la franja de Gaza, Bush ha reiterado la posición que ha mostrado desde que comenzó el conflicto hace 17 días. "Estados Unidos quiere una paz sostenible, y para ello Hamás debe dejar de disparar cohetes hacia Israel". Ha agregado que: "Hamás es el responsable de lo que está sucediendo y la mejor forma es trabajar con Egipto para poner coto al contrabando de armas hacia Gaza". Ha insistido en que Israel tiene el derecho a defenderse pero que debe evitar a toda costa la muerte de civiles. La operación israelí en la franja costera ha dejado ya casi 900 muertos y más de 4.000 heridos, más de la mitad de ellos civiles.
"La situación se complica porque la gente está dispuesta a asesinar para detener la libertad. Hamás, Al Qaeda y otros grupos terroristas están dispuestos a usar la violencia para evitar que hayan dos Estados, dos democracias, una al lado de la otra".
Eje del mal
En relación al famoso Eje del mal, término con el que bautizó en 2002 a Irak, Irán y Corea del Norte, el mandatario ha afirmado que los dos últimos siguen siendo un peligro, y ha hecho un llamamiento especial a Pyongyang para que cumpla con las promesas hechas durante las conversaciones para el desarme. "Para avanzar nuestras relaciones, el gobierno norcoreano debe honrar los compromisos que ha hecho para permitir las medidas de verificación y así asegurar que no desarrollan un programa de enriquecimiento de uranio".
Con respecto a Irak, ha vuelto a repetir la frase que dijo hace unas semanas en una entrevista: "Lamento haber dicho cosas que no debería haber dicho", al reconocer que fue un error proclamar la victoria en Irak tan solo un mes después de la invasión.
"Había una pancarta con la frase 'Misión Cumplida' (Mission Accomplished). Era una pancarta dirigida a los marineros del barco, pero transmitió un mensaje más amplio. Para algunos decía que Bush cree que la guerra en Irak ha terminado, pero yo no lo creía. Sin embargo, transmitió un mensaje erróneo", ha dicho en referencia al acto celebrado en el 'USS Abraham Lincoln' el 1 de mayo de 2003, en el que Bush anunció el fin de las grandes operaciones militares en Irak.
La crisis financiera
En relación a la crisis económica que ha disparado el desempleo en EE UU y ha llevado al filo de la quiebra a miles de empresas en el país, Bush ha dicho que pedirá al Congreso el desembolso de 350.000 millones de dólares para la reactivación financiera y económica, si Obama lo considera necesario. Dicha suma supone el segundo tramo del plan de 700.000 millones de dólares destinados a la reactivación financiera y económica de Estados Unidos.
Bush ha revelado que "no está cómodo" con la decisión de ofrecer ayuda a los bancos, pero ha dicho que fue necesaria. Ha alertado a Obama de que también tendrá que tomar decisiones "con las que no está cómodo".
"Wall Street se emborrachó y nosotros sufrimos la resaca", ha afirmado el mandatario, quien añadió que las medidas que ha tomado su Gobierno "han ayudado a descongelar el mercado de crédito" y que ése "es el primer paso hacia la recuperación".
Comentario:
La despedida de Bush con un discurso más de lo mismo.
Ofrece Bush a Obama pedir al Congreso 350 mil mdd.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo hoy que él pedirá al Congreso la segunda porción del socorro financiero de 700 mil millones de dólares, si el presidente electo Barack Obama así lo quiere.
En la última conferencia de prensa de su mandato, Bush dijo que "la mejor manera de hacerlo es convencer a suficientes miembros del Congreso" para que aprueben el desembolso de los 350 mil millones de dólares restantes.
El Tesoro ha usado la primera mitad del fondo para comprar acciones en los bancos y así proporcionarles capital fresco. También ha extendido préstamos a las empresas del motor Chrysler y General Motors.
Bush reveló que "no está cómodo" con la decisión de ofrecer ayuda a los bancos, pero dijo que fue necesaria.
"Wall Street se emborrachó y nosotros sufrimos la resaca" , señaló Bush, quien afirmó que las medidas que ha tomado su Gobierno "han ayudado a descongelar el mercado de crédito" y remarcó que ése "es el primer paso hacia la recuperación"
El presidente señaló que se vio obligado a actuar después de que sus asesores le dijeran que la actual crisis económica podría ser peor que la Gran Depresión de los años 30.
Alertó a Obama, quien asumirá la presidencia el 20 de enero, de que él también tendrá que tomar decisiones "con las que no está cómodo" .
El desempleo en Estados Unidos se encuentra actualmente en el 7.2% de la fuerza laboral, después de que en el mes de diciembre se destruyeran más de medio millón de empleos.
Aún así, Bush destacó que durante su mandato hubo 52 meses de creación de empleo ininterrumpida.
El presidente también dijo que está "defraudado" por no haber podido convencer al Congreso de que aprobara los acuerdos de libre comercio con Colombia, Panamá y Corea del Sur.
"Creí realmente que en un momento dado teníamos la oportunidad de hacerlo" , dijo.
Bush se confesó "preocupado" por el proteccionismo y afirmó que en tiempos de crisis existe la tentación de elevar las barreras arancelarias.
No obstante, enfatizó que "sería un error gigante" que Estadisa Unidos se convirtiera "en un país proteccionista".
Comentario:
De esta situación de crisis económica, quién pago los platos rotos fue Bush. Además del voto de castigo por su desempeño, calificado por muchos como malo, le descargaron una culpabilidad que no le correspondió. En el pecado llevó la penitencia por sus mentiras sobre Iraq. ¿Armas de destrucción masiva?
jueves, 18 de diciembre de 2008
Bush: "Nunca he vendido mi alma para ser popular"
A un mes escaso de dejar la Casa Blanca, el todavía presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha concedido una entrevista a la cadena Fox News en la que sale al paso de los sondeos que le sitúan como el presidente con el peor índice de aceptación y popularidad. "No me importa; nunca he empleado una encuesta para tomar una decisión", ha dicho el republicano. "Si tomas las decisiones basándote en las encuestas, serás un fracaso como presidente", ha argumentado.
Bush no ve nada extraño en que los estadounidenses le hayan dado la espalda en las encuestas durante los últimos dos años, porque, a su juicio, sus mandatos han estado lastrados por la guerra y después por la crisis financiera. "He sido sido presidente en tiempo de guerra, he luchado con dos recesiones económicas. He afrontado muchos retos serios. Pero lo importante para mí es que nunca he vendido mi alma para ser un tipo popular", ha asegurado.
Por otra parte, el mandatario ha vuelto a desearle suerte a su sucesor, el demócrata Barack Obama, y aplaudió especialmente la designación de su equipo de seguridad, que calificó de "sólido". En particular, destacó la presencia en él del actual secretario de Defensa, Robert Gates, quien se mantendrá en el cargo.
Asimismo, Bush ha repetido que "todas las opciones" están sobre la mesa para ayudar a la industria del automóvil, después de que fracasasen en el Senado ayudas valoradas en 14.000 millones de dólares. Defendió su actuación en plena crisis financiera porque, aunque se declaró "un hombre del libre mercado", insistió precisamente en que tomó decisiones como el plan de rescate para preservar este sistema.
Comentario:
Bush podrá decir misa y argumentar que enfrentó tiempos difíciles, pero lo cierto es que muchos otros presidentes de Estados Unidos han tenido que sortear momentos duros y no han hecho un papel tan lamentable. Tan sólo está el ejemplo de Franklin Delano Roosevelt.
martes, 16 de diciembre de 2008
Zapatazo a Bush agita Irak y al mundo árabe.
Varios miles de iraquíes salieron ayer a las calles para reclamar la libertad del periodista de la televisión local independiente Muntadhar al-Zeidi, quien ganó notoriedad mundial al lanzarle sus zapatos a George W. Bush, el domingo.
En el enclave chiíta de Ciudad Sadr, en Bagdad, miles de partidarios del clérigo Muqtada al-Sadr quemaron banderas de Estados Unidos para protestar contra Bush y exigir la liberación de Al-Zeidi.
Los miembros de la familia del periodista expresaron su desconcierto por la acción de Al-Zeidi y temores de que sea torturado en la cárcel, pero también se mostraron muy orgullosos de que se hubiera enfrentado a Bush, al que muchos iraquíes consideran el destructor de su país.
“Juro por Alá: él es un héroe”, dijo su hermana, que tiene el sobrenombre de Umm Firas, mientras observaba por una emisora de televisión árabe la secuencia en que su hermano le arrojaba a Bush primero un zapato y después otro. “Ojalá que Alá lo proteja”, añadió.
El diario The New York Times reportó que Al-Zeidi se ha convertido en una celebridad en el mundo árabe y más allá, con muchos simpatizantes exaltándolo por lo que llaman fue un acto valeroso de cara a la arrogancia estadounidense en la guerra.
El propio diario informó en su columna dentro de Irak de otros incidentes en los que los iraquíes mostraron su apoyo al periodista, como en Najaf, donde arrojaron zapatos al paso de un convoy militar estadounidense o en Tilkrit, donde periodistas mostraron su solidaridad con Al-Zeidi.
Lanzar los zapatos a alguien es el peor insulto posible en el mundo árabe.
El lunes, un día después del ataque, los tres hermanos y la hermana de Al-Zeidi se congregaron en el modesto apartamento situado en el oeste de Bagdad y en el que hay un afiche del Che Guevara.
El mandatario estadounidense dialogaba con los reporteros el domingo acompañado del primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, cuando Al-Zeidi gritó en árabe: “¡Este es un beso de despedida, perro!” y le arrojó sus zapatos. “Esto es por las viudas, los huérfanos y todos los muertos en Irak”, agregó.
Bush se agachó para evadir los zapatos y ninguno de ambos mandatarios fue alcanzado por los proyectiles improvisados. El periodista es corresponsal de la estación de televisión iraquí Al-Baghdadia, con sede en El Cairo.
Con el transcurso del tiempo, Al-Zeidi, un chiíta soltero de 28 años de edad, demostró su odio contra la ocupación militar de Estados Unidos y también contra lo que considera la ocupación “moral” de Irán, declaró el lunes su familia a AP.
“Al-Zeidi es el hombre”, dijo el hombre de negocios jordano Samer Tabalat, de 42 años. “El hizo lo que los líderes árabes no hicieron”. Ghazi Abu Baker, un tendero de 55 años en la ciudad cisjordana de Jenin, afirmó: “Este periodista debería ser elegido presidente de Irak por lo que ha hecho”.
Diarios en todo el mundo árabe imprimieron el lunes fotos de Bush esquivando los zapatos, y estaciones televisivas transmitieron repetidamente el incidente, que fue objeto de muchas bromas y elogiado por numerosas personas en la región. “Irak considera el domingo como el día internacional de los zapatos”, dijo un mensaje de texto que circulaba el Riad, la capital saudita.
Entre risas, el presidente venezolano Hugo Chávez se mofó del incidente que sufrió Bush. “Qué humor, menos mal que no le pegó, y no es que uno ande promoviendo zapatazos y nada”, agregó el mandatario sudamericano. “Qué coraje”, comentó Chávez al alabar la acción de Al-Zeidi.
Comentario:
Además de Bush, con quien deberían de estar molestos los iraquíes es con su propio gobierno, que simpatiza con la ocupación estadounidense y esa oposición debería mostrarse de otra manera. La resistencia pacífica es una de ellas. No olviden a Gandhi, que logró tantas cosas por la vía no violenta. Pero tampoco es correcto que este periodista permanezca en prisión y menos que vaya a sufrir cualquier tipo de tortura.
lunes, 15 de diciembre de 2008
Bush destaca el progreso en Afganistán.
Tras pasar un mal trago en Irak, donde un periodista le arrojó sus zapatos en una rueda de prensa, el presidente estadounidense, George W. Bush, ha pasado por sorpresa a Afganistán, para despedirse de los soldados allí desplegados a apenas unas semanas de abandonar el cargo. Bush ha aprovechado también para reunirse con el presidente afgano, Hamid Karzai, al que ha asegurado que podrá contar con EE UU como aliado pese al cambio de administración, que se oficializará el próximo 20 de enero, cuando el presidente electo, el demócrata Barack Obama, tome el bastón de mando de manos de Bush.
El aún presidente en ejercicio ha realizado entre ayer y hoy sendas visitas a los dos países invadidos por EE UU durante su mandato. Tropas estadounidenses entraron en Afganistán a finales de 2001 para derribar al régimen talibán y para capturar a los responsables del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono del 11-S. A Irak le tocó el turno en marzo de 2003. La excusa fue la existencia en el país, controlado entonces por el dictador Sadam Husein, de armas de destrucción masiva que nunca se hallaron, pese a las pamemas que contó Colin Powell en el consejo de Seguridad de la ONU.
En calidad de pato cojo, como se conoce en EE UU al presidente saliente una vez que ya se conoce a su sucesor, Bush está ya de despedida y a eso se ha dedicado últimamente: recibe en la Casa Blanca a mandatarios que quieren despedirse y viaja a Irak y Afganistán para decir adiós y dar las gracias a sus soldados. En Irak la cosa no salió bien, por el incidente del zapatazo -un periodista le lanzó con acierto sus dos zapatos, que Bush pudo esquivar con no menos reflejos durante una rueda de prensa ante el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki. Bush ha calificado hoy el incidente como "el más extraño" de su mandato.
Progreso indudable
En Afganistán no ha tenido que vivir nada semejante. Ha podido ver a parte de los 30.000 soldados desplegados en Afganistán y ha conversado con el presidente Karzai, con el que, al igual que con Al Maliki, ha compartido rueda de prensa. "Le he dicho al presidente que puede contar con EE UU. Al igual que ha podido contar con esta Administración, podrá contar con la siguiente", ha explicado Bush en presencia de Karzai. Le ha querido transmitir también, al igual que ha hecho a sus soldados, su confianza en que el país superará la grave situación en que se halla, con un rebrote de la violencia de la insurgencia y de los talibanes. Además, ha destacado la importancia de que Afganistán y Pakistán coordinen sus esfuerzos en la región fronteriza entre ambos, donde se supone que se esconden los líderes de Al Qaeda.
Sin embargo, Bush ha preferido ignorar el empeoramiento paulatino de la situación de seguridad, que ha obligado a su Gobierno a aumentar las tropas allí desplegadas, y ha descrito los supuestos progresos que ha realizado el país tras la caída del régimen de los talibanes: "Los talibanes ya no están en el poder y el progreso es innegable: las chicas regresan a las escuelas y los chicos pueden volar sus cometas", ha relatado. En esta ocasión, un periodista local, en vez de tirarle zapatos, se ha limitado a decirle que EE UU no había cumplido las promesas de la invasión, a lo que Bush ha contesado: "Con todo el respeto, disiento con usted. He citado progresos que son innegables, pero nunca he dicho que los talibanes hubieran sido eliminados, sólo que han sido desalojados del poder. Son letales y duros", ha respondido.
Por su parte, Karzai ha asegurado que no permitirá que EE UU y la comunidad internacional dejen a su suerte a Afganistán "antes de que estemos realmente en pie y seamos suficientemente fuertes para defender nuestro país y tener una economía saneada", ha dicho. Incluso se ha permitido una broma acerca de la ya próxima salida de Bush de la Casa Blanca: "No permitiremos que abandonen antes de sacar a Bush y su Administración más miles de millones de dólares", ha dicho Karzai. "Mejor dése prisa", ha respondido el presidente saliente.
Comentario:
Le toca de todo a Bush, pero cuando ya se va....
martes, 2 de diciembre de 2008
Bush: lo que más lamento es el error de inteligencia en Irak.
En un insólito mea culpa tras sus ocho años como presidente de Estados Unidos, George W. Bush, buscaba ayer asegurarse la indulgencia del país y de los libros de historia al reconocer que el “mayor lamento” de sus ocho años de mandato fue el error cometido al asegurar que Saddam Husssein tenía armas de destrucción masiva, pero sin reconocer en ningún momento la trama oculta que le permitió orquestar la invasión de Irak el 19 de marzo de 2003.
“Creo que no estaba preparado para la guerra. No hice campaña diciendo ‘por favor, vótenme, seré capaz de manejar un ataque’”, dijo Bush en una entrevista difundida ayer por la cadena ABC, en la que eludió dar una respuesta directa cuando el periodista Charles Gibson le preguntó si acaso habría reconsiderado sus planes de invasión en caso de saber que esas armas no existían.
“Eso sería rehacer algo que no puedo rehacer”, dijo Bush al negarse a especular sobre uno de los capítulos más oscuros de su mandato y que ha sido la razón principal de un movimiento que han encabezado, entre otros, el congresista demócrata Dennis Kucinich, para destituir al presidente por lanzar la guerra contra Irak con justificaciones falsas, por violar sistemáticamente las leyes domésticas e internacionales y por retener ilegalmente a ciudadanos estadounidenses y a “cautivos extranjeros” en la prisión de Guantánamo.
Bush aseguró además que la derrota del republicano John McCain en las elecciones presidenciales no puede verse como un repudio hacia su mandato sino, en todo caso, al Partido Republicano y mostró su pesar por su fracaso en el tema de la reforma migratoria y su falta de liderazgo a la hora de evitar el clima antiinmigrante que atizaron las huestes de su partido. “Creo firmemente que el debate sobre inmigración no mostró realmente la naturaleza de Estados Unidos como una sociedad acogedora”, aseguró Bush en alusión al fracaso de la reforma migratoria.
Bush fue uno de los impulsores del proyecto de reforma migratoria que fracasó hace año y medio en el Congreso, y que preveía la regularización de 12 millones de indocumentados.
Comentario:
Sigue siendo un Mea Culpa a medias, porque él en el fondo, sabe que su objetivo era invadir Irak y puso cualquier pretexto. El que fuera, era lo mismo. Y también se equivoca al decir que el voto fue un voto de castigo hacia el partido republicano: también fue un repudio a su persona.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Bush: me arrepiento de algunas cosas que dije.
Cuando apura sus últimos meses en la Casa Blanca, George W. Bush ha dado una entrevista en la que reconoce algunos errores en sus ocho años de presidencia. "Me arrepiento de algunas cosas que no debería haber dicho", ha asegurado el mandatario republicano a la cadena CNN.
Los dos errores que asume están ligados a su política exterior y la lucha contra el terrorismo, que ha lastrado hasta el final su presidencia. Por una parte, se refiere a la infructuosa búsqueda de Osama Bin Laden tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Bush dice que se arrepiente de haber pedido "vivo o muerto" al líder de Al Qaeda tras los ataques en Nueva York y Washington. "Mi esposa (Laura) me recordó que, como presidente de Estados Unidos, debía tener cuidado con lo que decía".
El otro resbalón que admite fue dirigirse al país el 1 de mayo del año 2003 desde el buque militar Abraham Lincoln con un cartel que a su espalda decía "misión cumplida", aunque matiza que su mensaje estaba únicamente dirigido a "la tripulación". De esta frase se extrajo, a su juicio, que Bush pensaba que la guerra de Irak "había concluido", pero sostiene que "nunca" dijo eso.
El presidente de EE UU ha anunciado también que proyecta regresar a Texas en enero y "tal vez escribir un libro" en el cual detallaría las circunstancias en las que tuvo que tomar "difíciles decisiones". "Quiero que la gente sepa la verdad y sepa lo que es estar sentado en la Oficina Oval" de la Casa Blanca, ha manifestado.
No todo han sido flagelos. Bush, quien abandonará el Gobierno con los índices más bajos de popularidad en la historia de Estados Unidos, ha dicho que hay muchas cosas de las cuales se siente orgulloso. "Me enorgullece ser el comandante en jefe de gente que es tan solidaria y valiente que hasta se presenta como voluntaria para servir al país en tiempos de guerra", ha dicho. "Me siento orgulloso cuando veo a la gente que alimenta a los hambrientos. Me siento orgulloso cuando estoy en África y veo a los voluntarios que ayudan a esos ciudadanos que están muriendo de sida".
"Un momento histórico"
Bush también ha hablado de la entrevista que mantuvo el pasado lunes con su sucesor, Barack Obama, a quien recibió en la Casa Blanca junto a su mujer, Michelle. Respecto a esta conversación, Bush ha confirmado la atmósfera distendida que ya apuntaron representantes de una y otra parte y ha comentado algunos detalles que no recogieron las cámaras.
Al parecer, y al margen de que Bush le diese algunas recomendaciones políticas a quien ocupará a partir del 20 de enero la Casa Blanca, también hubo tiempo para asuntos de menos importancia nacional, como el hecho de que Obama estuviese muy interesado en subir al primer piso "para ver donde van a dormir sus hijas pequeñas".
"Claramente, este hombre va a traer un sentido de familia a la Casa Blanca, y creo que Laura (Bush) y yo hicimos lo mismo", destacó. En su opinión, el ex senador por Illinois es "un buen padre", lo que "va a conformar una parte importante de su presidencia".
Y es que aunque Bush hubiese preferido una victoria de John McCain, también entiende que "la elección de Obama es un momento histórico para el país". "Había muchas personas en América que no creían que fuesen a ver este día. Es bueno para el país que la población tenga fe en el sistema y sienta interés por el futuro", sentenció, deseando "lo mejor" a su sucesor.
Comentario:
Un poco tarde, las declaraciones de Bush. De haberlas hecho antes, tal vez le hubiera dado un "empujoncito" a la campaña de McCain y Sarah Palin.
martes, 14 de octubre de 2008
Berlusconi: la historia demostrará que Bush ha sido un gran presidente.
Una copa de Ginori con la figura de las Tres Gracias y una decena de corbatas y pañuelos de Marinella son los regalos con los que el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha obsequiado al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, durante la visita oficial a Washington que está realizando junto a su mujer.
En tres meses Bush dejará la Casa Blanca sin tiempo para enderezar una crisis financiera sin precedentes en décadas y con un índice de popularidad por los suelos, pero eso no ha impedido a unos de sus más fieles aliados en Europa deshacerse en elogios hacia la presidencia del republicano, según recoge el diario estadounidense The Washington Post.
"La historia demostrará que Bush ha sido un presidente excelente"; "Bush es un hombre de grandes principios, grandes idelales, de gran visión y sobre todo con el coraje de perseguir sus metas", ha dicho el mandatario italiano, que ha querido expresarle su "afectuoso adiós" con una nueva muestra pública ante las cámaras durante una cena en la Casa Blanca, como recogen la foto que acompaña esta información.
"Con Berlusconi comparto una relación excelente, un respeto auténtico", ha contestado Bush. "Es un hombre sincero, capaz de hablar con palabras claras y sinceras, capaz de mantener su palabra y un optimismo sin límites". "Estoy orgulloso de la alianza con Italia".
Comentario:
Pues sólo un pequeño detalle: ¿por qué tuvo que poner un pretexto tan absurdo para invadir y atacar a Irak? ¿Armas de destrucción masiva? ¿Dónde están? ¿No era más fácil decir: Sadam Hussein es un criminal que debe ser derrocado? ¿Bueno, yo pregunto y ustedes, estimados lectores que opinan?


