Noticia:
Estados Unidos y la Unión Europea (UE) instaron hoy a Siria a cooperar plenamente con los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para esclarecer la naturaleza de las supuestas actividades nucleares de ese país árabe.
Ante el pleno de la Junta de Gobernadores del OIEA, los delegados estadounidense y el francés, éste último en nombre de la presidencia de la UE, instaron a Damasco "a cooperar sin reservas" con la agencia nuclear de la ONU y "a responder a todas las preguntas" de los inspectores.
Israel había bombardeado en septiembre del año pasado el complejo militar de Al Kibar, donde Washington asegura que Siria estaba construyendo un reactor nuclear para la producción de plutonio, un material que se usa para la fabricación de bombas.
Siria afirma que la instalación destruida fue sólo un complejo militar convencional, sin relación con un programa nuclear, y tras el bombardeo limpió la zona y construyó un nuevo edificio, lo que ha dificultado el trabajo de los inspectores.
Sin embargo, los expertos del OIEA que visitaron Al Kibar en junio pasado encontraron rastros de uranio producido mediante un proceso químico y no pueden descartar que la instalación bombardeada fuera a ser un reactor nuclear.
Además, el director general del organismo, Mohamed El Baradei, aseguró ayer que según las imágenes tomadas por satélite justo después de ataque, la instalación y la infraestructura adyacente de Al Kibar era "similar" a un complejo nuclear.
El embajador norteamericano ante el OIEA, Gregory Schulte, comparó hoy el caso sirio al de Irán, e instó al gobierno en Damasco a no seguir los pasos de Teherán, que se enfrenta desde hace seis años a la comunidad internacional por sus actividades atómicas.
"Por ahora, Siria parece probar las mismas tácticas de entorpecimiento y negación de ayuda perfeccionadas por Irán", dijo el representante norteamericano.
Para que este conflicto no quede permanente en la agenda de la Junta del OIEA, Schulte le recomendó a Siria cooperar más y seguir el ejemplo de Libia, que en 2004 admitió haber tenido un programa nuclear militar, que a continuación fue desmantelado.
Comentario:
Las relaciones entre Siria y Estados Unidos iban por buen camino, gracias a la diplomacia de Condolezza Rice, pero con este incidente es probable que vuelvan a deteriorarse, a menos que el gobierno sirio ceda a las presiones de Estados Unidos y la Unión Europea.
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viernes, 28 de noviembre de 2008
jueves, 14 de agosto de 2008
La UE endurece sanciones contra Irán.
La Unión Europea decidió aplicar el tercer paquete de sanciones contra Irán, por sus actividades nucleares y que fue aprobado en marzo por la resolución 1.803 de Naciones Unidas.
Este paso es consecuencia de la calculada ambigüedad de la respuesta de Teherán a la oferta negociadora del Alto Representante de la UE, Javier Solana, en nombre del grupo de grandes potencias compuesto por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania.
El nuevo paquete incrementa los controles y restringe el apoyo financiero al comercio con Irán, además de prohibir la entrada en el territorio de los Veintisiete a las personas vinculadas con el desarrollo del programa nuclear.
El régimen iraní no quiere interrumpir el diálogo sobre el enriquecimiento de uranio, pero tampoco acepta detenerlo.
Desde el punto de vista jurídico, Irán alega estar en su derecho de acuerdo con el Tratado de No Proliferación, del que es firmante. Por otra parte, estima que la situación internacional juega a su favor, puesto que las guerras de Irak y Afganistán siguen requiriendo una atención constante y una rápida respuesta por parte de las potencias más interesadas en que detenga su programa.
La inesperada crisis del Cáucaso ha reafirmado a Teherán en su estrategia, sobre todo porque Rusia, su principal aliada, ha salido reforzada y esto aleja la posibilidad de un ataque contra los sitios nucleares.
Moscú no lo aceptaría, y su opinión cuenta más hoy que antes de la guerra con Georgia.
La oferta de Solana al Gobierno iraní se basaba en la "doble congelación" -ni nuevas actividades de enriquecimiento ni nuevas sanciones- como fórmula para facilitar ulteriores negociaciones que deberían concluir, en cualquier caso, en el abandono del programa.
La respuesta de Teherán tiene que ver, seguramente, con su deseo de plantear el eventual acuerdo en otros términos. No se trataría, así, de negociar sobre la existencia del programa nuclear, sino sobre el punto en el que Irán estaría dispuesto a detenerlo.
Si las grandes potencias aceptan este marco, Irán sólo llegaría hasta el enriquecimiento para usos civiles. Si no lo aceptan, se sentirá libre para continuar hasta donde juzgue conveniente.
El problema no reside, pues, en encontrar fórmulas atractivas dentro del marco negociador de cada parte, sino en saber si ambos marcos son compatibles.
Comentario:
Las restricciones siempre van hacia los países considerados por George W, Bush como "ejes del mal", pero ¿los países occidentales cumplen cabamente con los acuerdos?
Este paso es consecuencia de la calculada ambigüedad de la respuesta de Teherán a la oferta negociadora del Alto Representante de la UE, Javier Solana, en nombre del grupo de grandes potencias compuesto por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania.
El nuevo paquete incrementa los controles y restringe el apoyo financiero al comercio con Irán, además de prohibir la entrada en el territorio de los Veintisiete a las personas vinculadas con el desarrollo del programa nuclear.
El régimen iraní no quiere interrumpir el diálogo sobre el enriquecimiento de uranio, pero tampoco acepta detenerlo.
Desde el punto de vista jurídico, Irán alega estar en su derecho de acuerdo con el Tratado de No Proliferación, del que es firmante. Por otra parte, estima que la situación internacional juega a su favor, puesto que las guerras de Irak y Afganistán siguen requiriendo una atención constante y una rápida respuesta por parte de las potencias más interesadas en que detenga su programa.
La inesperada crisis del Cáucaso ha reafirmado a Teherán en su estrategia, sobre todo porque Rusia, su principal aliada, ha salido reforzada y esto aleja la posibilidad de un ataque contra los sitios nucleares.
Moscú no lo aceptaría, y su opinión cuenta más hoy que antes de la guerra con Georgia.
La oferta de Solana al Gobierno iraní se basaba en la "doble congelación" -ni nuevas actividades de enriquecimiento ni nuevas sanciones- como fórmula para facilitar ulteriores negociaciones que deberían concluir, en cualquier caso, en el abandono del programa.
La respuesta de Teherán tiene que ver, seguramente, con su deseo de plantear el eventual acuerdo en otros términos. No se trataría, así, de negociar sobre la existencia del programa nuclear, sino sobre el punto en el que Irán estaría dispuesto a detenerlo.
Si las grandes potencias aceptan este marco, Irán sólo llegaría hasta el enriquecimiento para usos civiles. Si no lo aceptan, se sentirá libre para continuar hasta donde juzgue conveniente.
El problema no reside, pues, en encontrar fórmulas atractivas dentro del marco negociador de cada parte, sino en saber si ambos marcos son compatibles.
Comentario:
Las restricciones siempre van hacia los países considerados por George W, Bush como "ejes del mal", pero ¿los países occidentales cumplen cabamente con los acuerdos?
Etiquetas:
Actividades nucleares.
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